Sánchez no quiere a Junqueras en la Generalitat ni tampoco en la campaña electoral en contra de Illa

Las elecciones del 30 de mayo en Cataluña permiten culminar los indultos a los golpistas, pero si Sánchez no lo cumple romperá con Podemos y ERC

Pedro Sánchez no quiere por nada del mundo que el preso y líder de ERC Oriol Junqueras sea candidato a la Generalitat en las elecciones catalanas del 30 de mayo, desactivando el llamado ‘efecto Illa’. Lo que habría sido imposible si los comicios se celebraran el 14 de febrero o en marzo como había sugerido el PSC. Por ello el PSOE va a impugnar el nuevo calendario electoral e intentar que no se modifiquen las listas electorales que estaban previstas para el 14-F.

Con el nuevo calendario del 30 de mayo el Gobierno de Pedro Sánchez tiene margen para aprobar antes de las elecciones los indultos a los golpistas catalanes presos que había prometido a ERC y Podemos en pago por su investidura y por el apoyo de ambos partidos a los PGE de 2021.

Pero ahora Sánchez tiene difícil suspender o aplazar los indultos sin entrar en una confrontación directa con Junqueras e Iglesias lo que pondría fin al Gobierno de coalición.

No en vano, la presencia de Junqueras en la cabecera del cartel electoral de ERC se convertiría en una mejora de las expectativas de este partido frente al impulso inicial de la candidatura de Salvador Illa por el PSC.

A lo que se debería añadir el impacto mediático europeo e internacional que tendría la eventual victoria de Junqueras si pasara de la cárcel de Lledoners a la Presidencia de la Generalitat, como si fuera ‘el Mándela catalán’ del que tanto han hablado sus agitadores de ERC.

Con los comicios catalanes inicialmente previstos para el 14-F era imposible que los indultos pudieran ser efectivos para antes de finales de abril porque falta el informe preceptivo del Tribunal Supremo (la fiscalía entregó el suyo contrario al indulto). Pero ahora con la fecha del 30 de mayo el Gobierno va a tener difícil explicar por qué los indultos a Junqueras y demás golpistas no llegan antes de las elecciones catalanas.

Aunque todavía el Gobierno de Sánchez podría estirar los plazos si, como se espera, la acusación particular que ejerce Vox en el proceso recurre dichos indultos, amparándose en la jurisprudencia del Supremo, lo que permitiría alargar el procedimiento algunas semanas más.

Como cabe la posibilidad de que el Gobierno conceda indultos de libertad pero mantenga la pena de ‘inhabilitación’ (lo que impediría la candidatura de Junqueras) a los condenados, porque dada la gravedad de sus condenas se podría argumentar que los indultos no pueden ser totales.

Asimismo, Sánchez podría exigir a Junqueras y demás condenados una declaración de acatamiento de la Constitución y la legalidad, para no reincidir con otra convocatoria de referéndum ilegal y declaración ‘unilateral’ de la independencia catalana. Posibilidad con la que amenazó Junqueras mientras rechazaba los indultos diciendo: ‘que se los metan por donde les quepan’.

Además, la llegada de Junqueras a la Generalitat, con el apoyo soberanista de JxCAT, a pesar de sus pésimas relaciones con Puigdemont, CUP y puede que también con la ayuda del Podemos catalán, abriría de nuevo la tensión soberanista entre los gobiernos de España y la Generalitat.

Por lo que está claro que Junqueras, los indultos y el calendario electoral se han convertido en las cuestiones claves de las elecciones catalanas del 30 de mayo. Y de lo que ocurra de aquí a la jornada electoral y luego salga de las urnas va a depender el futuro gobierno catalán y también la estabilidad del Gobierno de coalición de Pedro Sanchez, si es que no estalla antes a la vista de las crecientes tensiones entre los ministros del PSOE y Podemos.

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