Máxima expectación y esperanza ante la llegada de Joe Biden a la presidencia de EEUU el miércoles 20

La inminente presidencia de Biden y el levantamiento de alfombras en la Casa Blanca pueden facilitar el impeachment de Trump en el Senado

Solo quedan tres días para el relevo presidencial y la toma de posesión de Joe Biden de la presidencia de los EEUU, salvo que se produzca un grave incidente ante las amenazas de violencia de los seguidores de Trump como lo advierte el FBI.

Aunque las excepcionales medidas de seguridad desplegadas en torno al acontecimiento (20.000 soldados de la Guardia Republicana) han convertido en un ‘búnker’ las escalinatas del Capitolio de Washington donde se celebra el relevo presidencial. Lo que hace pensar como imposible algún incidente durante dicho acto, al que no asistirá el presidente saliente Donald Trump.

Un Trump que, tras el asalto violento al Congreso del pasado día 6 por sus seguidores enfurecidos que el presidente jaleó y envió al Capitolio, acaba de sufrir un segundo (en menos de un año) ‘impeachment’ en la Cámara de Representantes del Congreso.

El que, en los próximos meses, se debatirá en el Senado donde serán necesarios dos tercios de votos de la Cámara Alta (67 senadores) en la que el Partido Demócrata cuenta con 50 senadores demócratas pero le faltan 17 senadores republicanos.

Los que no serán fácil de lograr a pesar de que el Partido Republicano y su líder del Senado Mitch McConnell ven en el impeachment la oportunidad de inhabilitar para siempre a Trump (que perdería su condición y prerrogativas de ex presidente USA) y de alejarlo para siempre del Partido Republicano.

Y lo que puede ser más fácil cuando el miércoles 20 se ponga en marcha la maquinaria de la Administración de Biden y se levanten en la Casa Blanca las alfombras de Trump donde probablemente se acumulan pruebas de la que ha sido complicidad de Trump y de su calculado inmovilismo antes y durante el asalto al Congreso del pasado día 6. Asalto en le que murieron 5 personas y otras 14 resultaron heridas.

Y sobre todo además de la violación de la soberanía nacional y del intento de golpe de Estado. Porque con dicho asalto al Capitolio Trump pretendió impedir que el Congreso certificara la victoria electoral de Biden, creándo un vacío de poder con el que, al parecer, Donald Trump pretendía impulsar una repetición de las elecciones presidenciales.

De ahí que los primeros 100 días de Biden van a ser cruciales en EEUU. Y en ellos, además de los nombramientos de su Gobierno y altos cargos que irán a toda velocidad ahora que los Demócratas controlan las dos Cámaras del Congreso, se incluirán medidas urgentes de lucha contra la pandemia y un amplio capítulo de ayudas económicas para los sectores más vulnerables de la sociedad americana.

Y por supuesto medidas urgentes contra el cambio climático y el arranque de una nueva diplomacia internacional, donde se espera un giro importante en las relaciones entre USA y la UE.

Mientras tanto en espera que se abra el juicio del impeachment a Trump en el Senado, al que también le espera un largo calvario judicial y ahí incluido el caso del asalto al Congreso.

Y problemas económicos para su Imperio empresarial, ahora repudiado en los ámbitos financieros, y la pérdida de su presencia en las redes sociales de Internet donde Trump está siendo expulsado de las principales plataformas (como Twitter, Facebook, YouTube e Instagram entre otras) donde tenía una importante presencia. Y de las que también ahora están siendo expulsados sus seguidores de la extrema derecha.

El asalto al Congreso de los EEUU fue último cartucho y el mayor disparate de Donald Trump, y su fracaso en esta intentona golpista lo está llevando a un patético final que puede incluir su definitiva destitución en el Senado por promover la ‘insurrección’ y varias y graves condenas en el ámbito judicial.