La CDU elige al sucesor de Merkel en una votación entre el continuismo o el giro a la derecha

La Unión Cristianodemócrata (CDU) alemana elige a su nuevo líder en el congreso que se abre este viernes, una cita decisiva para la larga despedida de la canciller Angela Merkel, a meses de las elecciones generales tras las cuales dejará el poder.

Será el segundo intento de encarrilar la sucesión en el partido de Merkel, quien en 2018 pasó sus riendas a la continuista Annegret Kramp-Karrenbauer -o AKK, como se la denomina-, unos meses después de anunciar que no optaría a otra reelección como canciller.

Nada se ha ceñido a los planes de sucesión ordenada de Merkel. AKK tiró la toalla un año después, cuestionada como líder, aunque ha seguido al frente del partido preparando la transición.

La pandemia obligó a postergar por dos veces -en abril y en diciembre- los congresos federales que debían elegir al nuevo líder de la CDU. La pandemia marcará inevitablemente los últimos meses en el poder de Merkel, incluidos los sucesivos comicios regionales previstos hasta las elecciones generales del 26 de septiembre.

Su gestión en esta crisis revalorizó a Merkel en 2020, año que había arrancado para ella bajo el signo del desgaste. Alemania atraviesa el peor momento de la pandemia, entre sucesivos máximos de víctimas mortales y contagios y la práctica paralización de su vida pública y económica.

La elección del líder de la CDU es ya inaplazable y deberá emerger del voto telemático entre los 1.001 delegados, el sábado. El congreso se habrá abierto, el viernes, con un saludo de AKK y otro de Merkel, quien presumiblemente se dirigirá así por última vez a sus delegados desde su puesto de canciller.

Tres aspirantes sin gancho electoral

Tres son los aspirantes: el derechista Friedrich Merz, enemigo histórico de Merkel, un exministro al que la canciller cesó en 2012, Norbert Röttgen, y el centrista Armin Laschet, primer ministro del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, el más poblado del país.

Merz, quien en 2018 luchó ya por la presidencia pero fue derrotado por AKK, tiene así su segunda oportunidad; Röttgen se ha ganado adeptos por su talante moderado y Laschet tiene el respaldo de la delegación más poderosa, pero sus deslices en la gestión de la pandemia, a escala regional, le han perjudicado.

No hay pronósticos claros, como tampoco lo es que quien logre más votos acabe siendo quien luche por la Cancillería en las generales de septiembre. A la victoria telemática deberá seguir la ratificación vía voto por correo -los estatus de la CDU no permiten la elección virtual de su presidencia-. Después deberá definirse la candidatura del bloque conservador.

La cuestión de la candidatura

Ni Merz ni Röttgen ni Laschet están entre los políticos mejor valorados del país. Esa posición la sigue ocupando Merkel, seguida del primer ministro de Baviera, Markus Söder, y el ministro de Sanidad, Jens Spahn.

A Söder, líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), se le atribuyen aspiraciones a luchar por la Cancillería, pese a que él asegura que su puesto está en su "Land". Spahn luchó por presidir la CDU en 2018, entonces como tercero en liza junto a AKK y Merz.

De imponerse Merz como líder se parte de la base de que se aferrará a la opción de ser también el candidato en las generales, pese a que muchos analistas descartan que pueda ganarlas. "Para muchos ciudadanos representa el pasado y el afán de revancha", explicaba el politólogo Herfried Münkler, de la Universidad Humboldt de Berlín, en un encuentro virtual con medios extranjeros.

Merz, de 65 años, lideró el bloque conservador en el Bundestag entre 2000 y 2002. Merkel le apartó del puesto para asumirlo ella misma, una espina para ese ambicioso político, que desde entonces se consagró a grupos de presión económicos hasta convertirse en multimillonario.

De Laschet, como de Röttgen, sí se espera que accedan a delegar la candidatura en un correligionario con más opciones de victoria.

Spahn podría serlo, aunque su posición en Sanidad es muy expuesta -cualquier revés en la gestión de la pandemia le puede descolocar-. Más sólida parece la opción de Söder, cuya CSU consensúa desde hace décadas con la CDU la candidatura común.

"Una elección de Merz convertiría en casi descartable una futura coalición con los Verdes", apunta el politólogo de la Universidad berlinesa. Los sondeos apuntan a tal alianza tal vez como la única políticamente viable, puesto que ni el bloque conservador de Merkel ni los socialdemócratas de su ministro de Finanzas, Olaf Scholz, quieren reeditar otra gran coalición de Gobierno.

Los otros cuatro nombres -aspirantes oficiales u oficiosos- mantienen, por contra, cierta cercanía con esa opción.