Andalucía, Murcia, Asturias y Castilla y León exigen al Gobierno herramientas para un confinamiento domiciliario

Puig descarta el confinamiento en la C. Valenciana y plantea dar más dosis a aquellas autonomías que administren la vacuna más rápido

Los gobiernos autonómicos de Andalucía, Murcia, Asturias y Castilla y León han reclamado ya al Ejecutivo central que contemple las herramientas necesarias para decretar, dado el caso, un confinamiento domiciliario en los territorios ante el exponencial incremento de casos de coronavirus y después de que el Ministerio de Sanidad notificara este miércoles 38.869 nuevos casos.

El actual estado de alarma que rige en el país hasta el mes de mayo no contempla las herramientas necesarias para aplicar este confinamiento domiciliario, por lo que estas autonomías, las tres gobernadas por la coalición PP-Cs, han exigido ya al Gobierno que considere la posibilidad de modificar este decreto y dar a las Comunidades la posibilidad de confinar a la población si se da el caso.

El primero en plantearlo fue el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que lo hizo este miércoles tras anunciar que tomará medidas más restrictivas a partir de este viernes. Moreno consideró que el Gobierno "debería ir pensando" si hay que ir tomando una medida como la del confinamiento total en el conjunto del territorio español.

Sin embargo, la propuesta de Juanma Moreno fue rechazada esa misma tarde por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que aseguró que, "en estos momentos", el Ejecutivo no contempla ninguna medida adicional de confinamiento domiciliario.

A pesar de esta negativa del ministro de Sanidad, los Ejecutivos regionales de Castilla y León y de Murcia se han sumado este mismo jueves al planteamiento de Juanma Moreno y han pedido al Gobierno central que estudie la posibilidad de aplicar esta medida para contener el avance de la pandemia.

Podría ser necesario "en pocos días"

En concreto, el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha pedido poner en marcha estas herramientas para decretar un confinamiento domiciliario "breve e intenso", ya que, según ha señalado, podría ser necesario "en pocos días" dada la evolución en el número de contagios.

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León ha advertido de la "gravedad" de la situación actual y del incremento rápido de casos, cuya velocidad hace augurar una situación que puede ser "peor" a la vivida en marzo.

Por su parte, el presidente de Murcia, Fernando López Miras, ha reconocido que el confinamiento domiciliario es una opción "necesaria" y que "tiene que estar sobre la mesa" ante el pico de nuevos casos de coronavirus, por lo que ha pedido al Ejecutivo central que ponga esa herramienta al alcance de las comunidades autónomas.

Asimismo, López Miras ha recriminado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no convoque a los mandatarios autonómicos desde el mes de octubre, cuando tuvo lugar la última Conferencia de Presidentes para hablar de los fondos europeos.

Puig descarta el confinamiento

Por el contrario, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se ha alineado con el Ejecutivo central y ha descartado la posibilidad de un confinamiento total en la Comunidad Valenciana alegando que "en estos momentos el estado de alarma no lo permite". "Tomaremos las decisiones de una manera serena y pensando en el interés general, como siempre", ha recalcado Puig. En las últimas fechas, los colegios de médicos y sus socios de gobierno --Compromís y Podemos-- habían pedido al presidente valenciano contemplar esta posibilidad.

El presidente de la Generalitat Valenciana ha planteado además que el Ministerio de Sanidad haga un reparto "flexible" de las vacunas contra el COVID, de manera que las autonomías que están vacunando más sean primadas en el reparto semanal de dosis, frente a las que tienen viales almacenados sin administrar.

"No quiero con esto plantear ninguna inequidad ni ninguna insolidaridad", ha alertado Puig en declaraciones a los medios de comunicación, en las que ha aclarado que el objetivo es "todo lo contrario: ser más eficientes como país" y que España en su conjunto no tenga un estocaje de vacunas "más allá del razonable" para la segunda ronda de la campaña.

El president ha dicho que, dado que existen diferentes velocidades en la vacunación, se ha de intentar, siempre manteniendo el estatus y el número general de vacunas que corresponden a cada comunidad, vacunar "lo más rápidamente posible" y que las autonomías que están vacunando más lo puedan hacer.

"Si hay comunidades autónomas que tienen un estocaje muy grande de vacunas porque por distintas razones no están vacunando, probablemente el lunes, cuando se hace el nuevo reparto, se podría primar de alguna manera en el reparto flexible a las que están vacunando más", ha precisado.

Puig, quien ha destacado que la Comunidad Valenciana la vacunación va "a muy buen ritmo" (encabeza la tasa de dosis administrada, con el 77,5 %), ha insistido en que "no hay medida restrictiva más importante que la vacunación".

Durante la reunión con Sanidad, el consejero de Salud de Asturias, Pablo Fernández, también reclamó al Ejecutivo que se otorgue a las comunidades autónomas la capacidad para poder establecer un confinamiento domiciliario si hiciera falta.