El ministro de Justicia avisa al Govern: "Suspender las elecciones puede traer cosas que no son buenas"

El ministro de Justicia advierte al Gobierno catalán de que la suspensión de las elecciones no está contemplada en la ley electoral general, mientras la Generalitat ya estaría preparando un decreto ordinario para desconvocar los comicios del 14 de febrero

El Gobierno ha lanzado una advertencia para que no se aplacen las elecciones catalanas previstas para el 14 de febrero, mientras el Govern ya prepara un decreto ordinario para el aplazamiento. Ha sido el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, quien ha avisado de que la suspensión de las elecciones no está contemplada en la ley electoral general y ha pedido "mucha cautela ante una falta de previsión legal". "Suspender la democracia puede traer cosas que no son buenas para la democracia", ha alertado el ministro en una entrevista este jueves en Ràdio 4 y La 2, donde ha citado la Comisión de Venecia, que habla de democracia, Estado de Derecho y derechos fundamentales.

Ha asegurado que "si no queda más remedio podría hacerse, pero es una cosa muy, muy delicada", cree que la respuesta tiene que ser proporcionada y que hay necesidad de que haya gobiernos operativos y con el 100% de las capacidades, y ha apuntado que el derecho siempre tiene capacidades de impugnación.

Ha dicho que sería una muestra de normalidad que se celebrasen y que "todas las circunstancias no impiden la celebración de la democracia", y ha añadido que sería una buena noticia que el presidente de la Generalitat pueda verificar que sean el 14 de febrero. Preguntado por si los presos independentistas podrían presentarse a unas elecciones si son indultados y se atrasan los comicios, Campo ha respondido: "Sinceramente, no creo que se puedan aplazar tanto. Es posible, pero lo veo bastante difícil.

Sin embargo, como informa este jueves 'El Confidencial', la Generalitat estaría ya dando forma a un decreto ordinario para desconvocar los comicios del 14-F y que se publicaría en el Diario Oficial del Gobierno de Cataluña después de que este viernes se reúna la mesa de partidos en el Parlament.

El PSC planteará una fecha alternativa

El PSC propondrá en la reunión de este viernes en el Parlament una fecha alternativa al 14 de febrero para celebrar las elecciones catalanas, con el fin alcanzar un consenso, según ha avanzado La Sexta y han confirmado a Efe fuentes socialistas este jueves.

En la reunión, el PSC modificará su posición, que hasta ahora era contraria a posponer las elecciones, y propondrá un aplazamiento de unas semanas, para alejar la fecha electoral del pico de contagios que prevé el Govern para las próximas semanas.

Según fuentes del PSC consultadas por Efe, ante la posibilidad de que el Govern sugiera retrasar los comicios hasta mayo o junio, los socialistas plantearán una propuesta con el fin de generar consenso en torno a una fecha más próxima al 14-F, que se sitúe antes de Semana Santa.

Para los socialistas, es preferible celebrar las elecciones antes de Semana Santa -este año Viernes Santo será el 2 de abril- y no arriesgarse a que una nueva fecha electoral en primavera caiga justo en un hipotético repunte de la pandemia o una cuarta ola que vuelva a poner en riesgo la celebración de los comicios.

La CUP dice que el Govern no ha hecho los deberes

Por su parte, el diputado y número dos de la candidatura de la CUP para las próximas elecciones catalanas, Carles Riera, ha afirmado este jueves que los comicios previstos para el 14 de febrero deben aplazarse porque el Govern "no ha hecho los deberes".

En declaraciones a TV3, Riera se ha referido en concreto a dos cuestiones en las que el ejecutivo, a su juicio, ha actuado de forma deficiente: no ha "habilitado todos los medios para garantizar la salud y que todo el mundo pudiera votar", lo que es "una señal inequívoca de inoperancia"; y no ha volcado suficientes recursos para que la población pueda "superar con dignidad la crisis" sanitaria.

Vista la evolución epidemiológica y las proyecciones para las próximas semanas, la CUP considera que la cita con las urnas se debe posponer porque se debe "garantizar la vida de las personas y que absolutamente todo el mundo pueda votar".

En este sentido, se ha hecho eco de un informe del Síndic de Greuges, Rafael Ribó, que ayer cifró en entre 196.000 y 216.000 las personas que "no podrían votar presencialmente en las elecciones del 14 de febrero desde un punto de vista sanitario".

Riera también ha defendido que "hace tiempo que se deberían haber hecho elecciones para salir de este desbarajuste", pues sostiene que la legislatura está "agotada" desde hace aproximadamente un año, cuando así lo sentenció el entonces presidente, Quim Torra. La CUP, ha proseguido, está dispuesta tras los próximos comicios a "asumir todas las responsabilidades que haga falta, con todas las consecuencias", incluido entrar en el Govern.

Siempre y cuando, eso sí, se pacte un programa que, entre otros asuntos, plantee una reforma fiscal, el control público de agua, luz y gas, la creación de una banca pública y gestionar los fondos de recuperación europeos evitando que esos recursos vayan a parar a manos de "las grandes corporaciones".

Riera ha dicho que el hecho de que el independentismo superara el 50 % de los votos sería "un impulso" para desarrollar el programa que proponen: "forzar un escenario de negociación del conflicto" que culmine, como muy tarde en 2025, en un referendo de autodeterminación "efectivo".

El PPC y las medidas de seguridad

Por su parte, la número dos del PPC por Barcelona en las elecciones previstas para el 14 de febrero, Lorena Roldán, considera que los comicios se pueden hacer en esa fecha si se disponen todas las medidas de seguridad pertinentes. "Las elecciones, si hay medidas de seguridad, se tienen que poder hacer", ha defendido en una entrevista en La Xarxa.

La exlíder de Ciudadanos en Cataluña, que hace unas semanas dio el salto al PPC, ha destacado que "es cierto que los datos en Cataluña han empeorado en los últimos días", pero ha destacado que hay otros países como Portugal que han pensado en medidas para poder acudir a las urnas, pese a tener una situación peor que la catalana.

En este sentido, ha lamentado que el Govern "quizás va un poco tarde" en la promoción del voto por correo y ha sugerido que se piense en soluciones "creativas", como aumentar el número de colegios electorales y ampliar las jornadas de votación.

Con todo, Roldán ha sostenido que el PPC priorizará "la salud de las personas" a la hora de posicionarse sobre un eventual aplazamiento electoral, y ha avisado de que se opondrán a la decisión del Govern si creen que responde a cálculos electorales y no al análisis de los datos sanitarios.

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