La Cámara de Representantes da luz verde al impeachment a Trump por "incitación a la insurrección"

La Cámara de Representantes de EEUU aprobó este miércoles, por 232 votos a favor y 197 en contra, la apertura del segundo impeachment contra el presidente saliente, Donald Trump, en esta ocasión bajo la acusación de "incitación a la insurrección" tras el asalto de la semana pasada al Capitolio de una turba de sus seguidores, que dejó cinco muertos. La votación salió adelante con el respaldo de la bancada demócrata, y diez legisladores republicanos que se sumaron a la iniciativa. De esta forma, Trump se convierte en el primer presidente de EEUU que será sometido a dos juicios políticos.

Aunque el número de republicanos que finalmente se ha decidido por apoyar el impeachment no ha estado claro hasta la votación, el apoyo de estos legisladores subraya su descontento por el incidente del Capitolio, que tuvo lugar la semana pasada, durante la certificación de la victoria de Joe Biden en el Congreso.

Al inicio del debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha señalado que Trump es un "peligro claro y presente" para Estados Unidos, subrayando que "el presidente incitó está insurrección, está rebelión armada contra nuestro país".

Además, ha agregado que el magnate neoyorquino ha mentido "repetidamente" sobre el resultado de las elecciones presidenciales, celebradas en noviembre, y ha puesto en duda la democracia. De forma paralela, ha tildado a las personas que irrumpieron en el Capitolio de "terroristas domésticos" y ha hecho hincapié en que Trump "los envió" al edificio. "No son patriotas", ha remachado, marcando distancia con el adjetivo con el que el mandatario les ha definido.

"El presidente debe someterse a un 'impeachment'", ha zanjado. El texto presentado sostiene que Trump repitió afirmaciones falsas sobre su supuesta victoria en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y arengó a sus seguidores en un discurso retransmitido el propio 6 de enero.

Por su parte, varios legisladores republicanos se han opuesto a la medida al asegurar que iba en contra de los llamados a la unidad en los difíciles momentos que atraviesa el país. "Este no es el camino si queremos recuperar la unidad. Es momento de buscar la curación. Paremos este juicio político", replicó Jeff van Drew, legislador republicano por Nueva Jersey.

El proceso iniciado en la Cámara Baja obliga al Senado a someter a Trump a un juicio político que se desarrollará cuando Joe Biden ya esté en el poder, y que por tanto no tendrá como principal objetivo la destitución del mandatario sino su posible inhabilitación para ejercer cargos públicos y presentarse a la reelección en 2024.

Trump se convertirá con este proceso en el primer presidente de Estados Unidos en ser sometido a dos procesos de destitución después de que en febrero de 2020 fuera absuelto tras ser acusado de abuso del poder presidencial y obstrucción al Congreso por presionar a dirigentes de Ucrania para que investigaran a Biden y a su hijo Hunter por sus actividades empresariales.

McConnell aún no tiene decidido su voto

Por su parte, el líder republicano del Senado de EEUU, Mitch McConnell, ha señalado este miércoles que aún no ha decidido si votará a favor de enjuiciar a Trump, pero señaló que él estará dispuesto a escuchar los argumentos que presenten en el Senado cuando se aborde el tema. McConnell salió así al paso de una información publicada por el New York Times, que señalaba que estaba satisfecho por un posible juicio político contra Trump. El medio indicó asimismo que McConnell cree que una posible destitución del presidente podrá ayudar a purgar el partido republicano de seguidores de Trump, y que opina que el mandatario ha cometido suficientes ofensas como para que se le fuerce a dejar su puesto.

A la posición de McConnell, según el New York Times, se une la del líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, hasta ahora uno de los mayores aliados de Trump entre los legisladores, que aunque no está abiertamente en favor del "impeachment" del presidente, sí ha estado preguntando entre su compañeros de partido si creen que debería pedir al mandatario que presente su dimisión.

Aunque McCarthy ha dicho que no está a favor del juicio político, él y otros líderes republicanos han decidido no presionar a sus compañeros de partido para que se opongan a este proceso formal, y un empleado del congresista ha afirmado al medio neoyorquino que está dispuesto a aprobar una medida para censurar el comportamiento de Trump.

Estas posturas de las dos principales figuras republicanas en las cámaras legislativas de EEUU reflejan el tenso panorama político al que se enfrenta el partido de Trump tras el asalto al Capitolio en el que fallecieron cinco personas, mientras siguen publicándose imágenes del caos que se desató en Washington.

Pese a estas opiniones de los líderes republicanos que se han filtrado a los medios, ni McConnell ni McCarthy han pedido públicamente la dimisión del presidente ni se han mostrado abiertamente de acuerdo con que sea sometido al que sería el segundo juicio político de su mandato.

Trump pide a sus seguidores evitar la violencia

Por su parte, Trump pidió este miércoles a sus seguidores no incurrir en "violencia" ni romper la ley en los próximos días, ante las múltiples informaciones que apuntan a nuevas concentraciones armadas antes de la investidura dentro de una semana de Biden.

"Ante las informaciones sobre nuevas manifestaciones, urjo a que no debe haber NADA de violencia, NADA de romper la ley y NINGÚN vandalismo de ningún tipo", dijo Trump en un comunicado difundido por la Casa Blanca. "Eso no es lo que yo defiendo, y no es lo que defiende Estados Unidos. Pido a TODOS los estadounidenses ayudar a rebajar las tensiones y calmar los ánimos. ¡Gracias!", añadió.

Trump ha mandado mensajes contradictorios sobre el asalto de sus seguidores al Capitolio: durante el ataque los describió como "gente muy especial", pero después intentó distanciarse de ellos y condenar la violencia.

Este martes, Trump evitó asumir ningún tipo de responsabilidad por lo ocurrido y defendió como "totalmente apropiado" el discurso que dio antes del asalto al Capitolio, en el que instó a sus seguidores a dirigirse al Congreso para evitar que los legisladores ratificaran la victoria de Biden.

Su nuevo mensaje llega dos días después de que el Buró Federal de Investigación (FBI, en inglés) advirtiera que seguidores radicales de Trump planean "protestas armadas" previstas en todos los 50 estados del país entre el día 16 y el 20, cuando tomará posesión Biden.

Los grupos extremistas, que tras el cierre de miles de sus cuentas en Twitter y el bloqueo a la red social conservadora Parler han comenzado a coordinarse en aplicaciones encriptadas de mensajería como Telegram, también han amenazado con un posible nuevo asalto al Capitolio o a las sedes de los Congresos estatales.

Pese a la petición de Trump de evitar la violencia, algunos analistas creen que el mandatario saliente ha envalentonado todavía más a los extremistas con sus afirmaciones de este martes de que el juicio político que se está preparando en el Congreso está generando mucho "enfado" en el país.

La violencia de la semana pasada ha llevado a reforzar al máximo la seguridad en Washington, y se espera que antes de la investidura estén activados más de 20.000 miembros de la Guardia Nacional, que ya protegen el Capitolio desde hace días.

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