Crece en USA el clamor para destituir a Trump tras su fallido golpe de Estado en el Congreso

Dirigentes y congresistas demócratas y republicanos empiezan a tomar contacto para articular un ‘impeachment’ por la vía de urgencia

La senadora republicana por el Estado de Alaska Lisa Murkowski declaró al periódico The Anchored Daily News, a propósito del apoyo de Donald Trump al asalto al Congreso de EEUU: ‘a este lo quiero fuera’, de La Casa Blanca se entiende. Y no es el único de los Senadores del GOP (Grand Old Party) que piden la destitución de Trump, y apoyan a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que prepara un ‘impeachment’ contra Trump.

Se menciona una lista de 17 senadores republicanos que están dispuestos a destituir a Trump, cuando en realidad con 6 senadores de este partido serían suficientes para sacarlo de La Casa Blanca. El lugar donde aún permanece refugiado Trump. A quien Twitter y Facebook le han clausurado sus cuentas donde tenía su aparato de propaganda y de mentiras y más de 88 millones de seguidores.

El mismo Trump que ha anunciado que no asistirá a la ceremonia del día 20 para el juramento del presidente Joe Biden quien ha respondido diciendo: ‘mejor que no venga’. Y cuando crece la inquietud de que Trump, en los 10 días que le quedan de presidencia, pueda volver a actuar en contra de la ley y de la democracia.

Por ello la presidenta Pelosi se dirigió a los mandos militares del Pentágono para pedirles que bloqueen los códigos del armamento nuclear que todavía tiene Trump porque considera al presidente un personaje peligroso para los EEUU y La Paz mundial.

Fascistas y nazis

Cinco muertos y 14 heridos es el balance del ataque fascista al Congreso de los EEUU por parte los seguidores violentos de Donald Trump, en un ataque sin precedentes en la Historia de este país que ha conmocionado la nación y asombrado al mundo entero al ver como las hordas de Trump, sin que nadie se opusiera a ello, asaltaban la sede de la soberanía nacional de la que era, hasta ahora, primera democracia del mundo libre.

Y si la tensión política e institucional crece en el Congreso de los EEUU otro tanto ocurre en el debate mediático donde políticos y analistas empiezan a utilizar los vocablos de fascismo y nazismo para calificar la actuación y la responsabilidad de Trump y sus aliados en el ataque al Congreso del día 6.

De ‘fascista’ califica el premio Nobel de Economía Paul Krugman a Trump y a sus seguidores y dirigentes y congresistas Republicanos. Así como a los medios de comunicación que, como Vox, han estado jaleando las grandes mentiras del ‘trumpismo’ y sobre los que Krugman ha publicado un artículo en el diario El País titulado ‘Es hora de plantar cara a los fascistas’.

El propio presidente electo Joe Biden ha situado en el estilo del jefe de la propaganda Nazi, Joseph Goebbels a los senadores afines a Trump de Texas y Misuri, Ted Cruz y José Hawley. Lo que son dos broncos agitadores y mentirosos compulsivos y que el día 6 y tras el asalto al Congreso todavía  pretendieron abortar la votación del Congreso le certificación de la victoria de Biden con enmiendas que fueron ampliamente derrotadas.

Coincidencia de las mentiras y discursos de Trump con el fascismo y con el nazismo que llevan varios años circulando por la política americana donde estos movimientos violentos agitan el nacionalismo, la xenofobia contra la inmigración y el racismo. Los que son, junto con la mentira descaradas los mantras repiten estos movimientos de extrema derecha y que estuvieron en el origen de la II Guerra Mundial.

El impeachment

Quedan 10 días para que Biden asuma la presidencia pero en el Congreso de USA no parecen dispuestos a que Trump termine impunemente su mandato y están intentando su destitución por la vía de un impeachment urgente que se pondría en Macha este lunes 11, una vez que el vicepresidente Mike Pence  no ha querido utilizar la vía de la 25 Enmienda de la Constitución que permite a la mitad del Gobierno destituir al presidente por ‘incapacidad’.

En este momento parece que hay mayorías en la Cámara de Representantes y en Senado de los EEUU para iniciar y sacar adelante el impeachment a pesar de que deberán utilizar un procedimiento de urgencia e implacable en los trámites para evitar el obstruccionismo de los aliados de Trump. Pero si se consigue la destitución, Trump -al que le esperan los tribunales por estos hechos y otros presuntos delitos- será expulsado de La Casa Blanca a la fuerza y sin honor, como bien se lo merece este golpista y fanfarrón.

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