Iglesias deja su escaño tras decir Laya que la política sobre Venezuela la "fijan" ella y Sánchez

La ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, ha defendido este miércoles que la posición de España sobre Venezuela y sus recientes elecciones parlamentarias es la misma que mantienen todos los gobiernos de la UE: "Debe de ser que de repente hay 27 gobiernos socialcomunistas, es la gran novedad que venimos a descubrir", ha dicho. "La política del Gobierno de España sobre Venezuela la fija el Gobierno de España, es decir, el presidente del Gobierno y la ministra de Asuntos Exteriores", ha subrayado Laya. Tras oír estas palabras, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha abandonado el Pleno del Congreso.

Laya ha respondido a una pregunta de la diputada de Vox Mireia Borrás, cuya intención original era preguntar al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, si el Gobierno comparte la opinión del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero sobre Venezuela. Por ello, ha empezado diciendo que el Gobierno no se fía de Iglesias para responder a esa pregunta.

Iglesias, que acababa de responder también a una pregunta en el pleno de control al Ejecutivo, se ha marchado del Hemiciclo justo después de oír estas palabras y mientras González Laya insistía en que la posición española es la misma que la de los otros 26 países europeos, hasta el punto de que "no cabe un papel" entre unas y otras.

González Laya ha dicho que "lo que realmente preocupa al Gobierno de España" es "impulsar una negociación política entre el régimen y la oposición", para lo cual la oposición tiene que "permanecer unida".

También, ha afirmado, le preocupa "enormemente" la situación humanitaria, como al resto de la UE, y por eso insiste en que ambas partes lleguen a "un mínimo de entendimiento para poder atender las necesidades humanitarias".

Para Vox, en cambio, el Gobierno es "incapaz desmarcarse de forma inequívoca del apoyo a un tirano y se ha preguntado si Iglesias "no ha amortizado suficientemente el chalet con piscina y los programas de televisión pagados por los dictadores de Venezuela e Irán". "¿Qué más necesita para hacer lo correcto? ¿Una pista de pádel? ¿Cuántos chalets necesita?", ha insistido.

Además, ha acusado al Gobierno de "ser los primeros en empatizar" cuando "un etarra pierde un gramo de grasa desde su celda intentando dar pena con una huelga de hambre" pero no "levantar la vista" cuando "la mayoría de los venezolanos pierden hasta 11 kilos en un año por el hambre y la miseria" que, a su juicio, apoyan los socios del Gobierno.

De este modo, ha acusado al Gobierno de situarse "fuera de la más mínima moral" por "blanquear este régimen dictatorial" y no solo "fuera de la ley" como, en su opinión, sucede con el "tráfico de inmigrantes ilegales en aviones desde Canarias". Además, ha dicho que esos inmigrantes "cuestan" a los españoles 150.000 euros diarios que podrían usarse para los ERTEs o los autónomos.