Contagio masivo en una residencia de ancianos en Bélgica tras la visita de un hombre disfrazado de San Nicolás

La visita de San Nicolás. equivalente a Papá Noel o a los Reyes Magos en el país, ha dejado casi 80 positivos entre los residentes del centro y el personal

Los contagios de coronavirus han aumentado ligeramente en Bélgica tras semanas de caída constante. Detrás de este repunte los expertos advierten de que podría estar la celebración el pasado 5 de diciembre de San Nicolás a entregar regalos a los niños, equivalente a Papá Noel o a los Reyes Magos en otros países, un evento tradicionalmente familiar.

Sin datos precisos sobre la incidencia de esa festividad, sí ha trascendido que la visita de un San Nicolás a una residencia de ancianos en la localidad flamenca de Mol (noroeste) ha dado lugar en los días sucesivos a 64 infecciones de Sars-CoV-2 entre los internos y 14 entre el personal sociosanitario.

Según publica el medio local Brussels Times, el hijo de uno de los residentes del centro se vistió de San Nicolás para hacer una visita navideña a los ancianos. Pocos días después, el hombre dio positivo en una prueba de coronavirus. Días después, varios ancianos comenzaron también a mostrar síntomas relacionados con el COVID-19 y se hicieron pruebas a todos los residentes, con un resultado de 79 contagiados entre residentes y personal,

Bélgica no descarta endurecer sus restricciones ante las Navidades después de que países fronterizos como Alemania y Países Bajos hayan anunciado que cerrarán colegios y comercios para frenar el avance del coronavirus.

"Si es necesario, no solo tendremos que hacer cumplir las medidas existentes de manera más estricta, sino también hacer cosas nuevas aquí y allá para que la gente siga las reglas básicas", declaró este martes en la emisora Radio 1 el ministro belga de Sanidad, Frank Vandenbroucke.

La media semanal de infecciones en Bélgica por Sars-Cov-2 muestra este martes un avance del 6 %, si bien aún no se ha traducido en un ascenso de las hospitalizaciones o los fallecimientos, parámetros que siguen cayendo.

Bélgica sigue aplicando un toque de queda nocturno, restringe al mínimo los contactos sociales, mantiene cerrada la hostelería y el teletrabajo es obligatorio. No obstante, desde el pasado 1 de diciembre, y tras un mes sin actividad, se permitió que volvieran a abrir la mayoría de comercios no esenciales.

La incidencia acumulada se sitúa en 268,2, lejos aún del pico de 1.775 de principios de noviembre, cuando llegó a ser el país de Europa más golpeado por el Sars-CoV-2.