Sánchez se asegura la estabilidad de la legislatura con la aprobación de sus PGE

El PP vota a favor de las partidas a la Casa del Rey y los órganos constitucionales, pero Vox lo hace en contra.

Votación tras votación, hasta un total de 51 diferentes, las diversas partidas y secciones del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021 han recibido a primera hora de la tarde de este jueves el respaldo favorable de una amplia mayoría del hemiciclo del Congreso de los Diputados. En consecuencia, las primeras cuentas públicas del Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez ya tienen luz verde, a falta del cumplir un paso de mero trámite de tres semanas por el Senado.

Para el Gobierno se trata de unas cuentas “renovadoras” y que avanzan “un nuevo tiempo” para la política española, según ha escrito en su cuenta de Twitter el propio presidente Sánchez. Para la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, con un semblante de gran satisfacción, ha declarado a los periodistas al finalizar las votaciones que “este proyecto de presupuestos ha puesto de manifiesto la capacidad de sentarnos hasta 11 formaciones políticas diferentes para hacer un diagnóstico de progreso para el país y sus ciudadanos”.

El aplauso unánime de la bancada socialista y la de Unidas Podemos – los parlamentarios de ERC votaron telemáticamente y estaban ausentes – tras la última votación fue un fiel reflejo de la trascendencia que tenía el momento para el futuro político del Gobierno de coalición. Con la aprobación de estas cuentas públicas el Ejecutivo de Sánchez se garantiza una parte sustancial de la estabilidad política para el resto de la legislatura, es decir con el horizonte puesto para 2023.

Desde la oposición conservadora también se es consciente de que estos PGE suponen un “refuerzo” político para el Gobierno que comparten socialistas y Unidas Podemos, según varios diputados del grupo parlamentario popular consultados por República. “Es un reforzó, sin duda. En la oposición deberemos trabajar mucho”, reconocieron.

El debate parlamentario de la última jornada ha reflejado la división de los dos bloques que han marcado la tramitación de los PGE. Los portavoces del grupo parlamentario popular y los de Vox han competido en dedicar los mayores descalificativos al contenido de las cuentas como a las dos formaciones que conforman el Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, mientras que Ciudadanos ha mantenido un tono más bajo, aunque también crítico. En su vorágine de emplear numerosas descalificaciones algunas se las han cruzado entre las dos formaciones de la bancada de la derecha.

El diputado del BNG Néstor Rego ha sido la única voz discordante en la bancada de la izquierda al insistir en que el proyecto de presupuestos sometido a debate “no son buenos para Galiza”. Lo dijo muy dolido porque no se le había admitido “ninguna enmienda razonable presentada por mi formación”.

El grueso de los votos en contra fueron los de las bancadas del centro-derecha. Ciudadanos, Partido Popular y Vox; también BNG, la CUP y los cuatro de JxC. Entre todos sumaron una cifra muy inferior a la de los apoyos recibidos al proyecto presentado por el Gobierno de coalición.

La única alteración en el tedioso proceso de votaciones, con 188 votos a favor y 154 en contra, sin abstenciones – otros 8 parlamentarios no han participado en el proceso -  en la mayoría de las ocasiones ha sido a la hora de votar el presupuesto de la Casa del Rey y otros órganos constitucionales, como el Tribunal Constitucional, el de Cuentas, el CGPJ y las Cortes Generales, entre otros – hasta 7 votaciones – en las que el grupo popular ha votado a favor. No lo han hecho, en cambio, la bancada de Vox que ha mantenido su voto negativo. El presupuesto de la Casa del Rey ha recibido, además, tres abstenciones, emitidas telemáticamente, entre la mayoría de respaldo a los PGE

Tanto el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, como la del grupo socialista, Adriana Lastra, pusieron de manifiesto la capacidad del Gobierno en alcanzar acuerdos “con múltiples formaciones políticas de diversa ideología y condición”, al tiempo que destacaron, casi con las mismas palabras, del hecho de que “hay gobierno para muchos años”, como recalcó Lastra.

Ahora solo resta el trámite parlamentario en el Senado de apenas tres semanas en el que no se esperan ninguna sorpresa teniendo en cuenta la mayoría que respalda a los PGE. A lo sumo se introducirá alguna que otra enmienda, con toda seguridad de carácter técnico. Si es así, el próximo día 29 un pleno de la Cámara baja ratificará o no las modificaciones para su remisión al BOE. Si en la Cámara alta no hay alteración alguna la remisión al diario oficial se realizará antes. En cualquier caso, con el año nuevo se estrenarán unas cuentas públicas nuevas por primera vez desde 2018.

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