Cataluña prevé retrasar el toque de queda a la 1.30 en Nochebuena y Nochevieja

La Generalitat adelanta su 'plan de Navidad' mientras se acelera la velocidad del virus y compromete el segundo tramo de la desescalada

El vicepresidente catalán con funciones de president, Pere Aragonès, ha anunciado que el "plan de Navidad" de la Generalitat permitirá reuniones familiares de hasta 10 personas y que el toque de queda en Nochebuena y Fin de Año se "flexibilice" y empiece a partir de la 1.30 horas de la madrugada. En su comparecencia en el Parlament junto a la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, para dar cuenta de las medidas tomadas para hacer frente al coronavirus, Aragonès ha hecho un "llamamiento a la responsabilidad" de la ciudadanía y los agentes económicos, para poder garantizar que se llegue a las fiestas navideñas con la pandemia "controlada".

Aragonès ha ofrecido detalles del "plan de adaptación de la actividad social de Navidad y cambio de año de la covid-19", diseñado por el Govern, cuya principal novedad es una "flexibilización" del confinamiento nocturno en Nochebuena y Nochevieja, con el toque de queda a partir de la 1.30 horas de la madrugada, en lugar de las 22.00 horas actuales. También en la noche de Reyes, el día 5 de enero, el confinamiento nocturno se atrasará, aunque en ese caso únicamente una hora, empezando ese día a partir de las 23.00 horas.

En cuanto al número de personas en reuniones familiares en las fiestas navideñas, Aragonès ha considerado que "debe ser el mínimo posible y en ningún caso superar las 10 personas"; mientras que la movilidad mantiene lo previsto para esas fechas en el plan de apertura en diferentes tramos.

Pero esas flexibilizaciones anunciadas por Aragonès han ido en paralelo a una advertencia a la ciudadanía, ya que si bien ha admitido que el resultado de las medidas de restricción tomadas en los últimos meses ha sido "positivo" y se ha producido un "cambio de tendencia en poco tiempo", ha reclamado "no caer en la autocomplacencia".

"Tenemos 20 días extremadamente críticos. De nada sirve la reapertura o levantar persianas si con nuestro comportamiento individual ponemos en riesgo que se vuelvan a restringir actividades", ha afirmado, dejando claro que "no se puede fiar todo a una vacuna".

Aragonès ha subrayado que dicho plan es "coherente" con el sistema de tramos y aporta "transparencia y previsibilidad", basado en datos epidemiológicos y conocimiento de la realidad actual en Cataluña, pero también "entendiendo y siendo realistas sobre la importancia de las fiestas familiares".

El dirigente ha recordado que la pandemia ha demostrado que la situación "en cuestión de días se puede descontrolar y cuando lo hace es muy difícil de parar", además de que la cifra de contagios "sigue siendo demasiado elevada, por encima de los mil casos diarios detectados".

Posible cambio de tendencia

A pesar de que los indicadores han mejorado, ha alertado de que el riesgo de rebrote "se ha estabilizado y amenaza con cambiar la tendencia" o la velocidad de propagación disminuye a menor velocidad que hace una semana, por lo que ha hecho un "llamamiento al conjunto de la población": "Las medidas sanitarias, de prevención, de preparación del sistema sanitario, no pueden sustituir el compromiso ciudadano".

"Ese compromiso no lo puede sustituir ningún gobierno, ni ninguna norma administrativa ni código de buenas prácticas. Necesitamos mantener esa firmeza y responsabilidad en cada uno de nosotros", ha señalado, si bien ha hecho hincapié en la importancia de la estrategia de cribajes masivos y las tareas de rastreo.

Aragonès ha dejado claro así que, si se prosigue en la evolución positiva, se permitirán "más reaperturas", pero ha insistido en que "no se puede correr, porque podríamos tropezar", pero el Govern estará muy atento a esos indicadores que "han vuelto a crecer" y que "marcarán las decisiones en las próximas semanas".

Y es que el vicepresidente catalán ha calificado la situación de "equilibrio precario", por lo que "si empeora, deberemos pararnos de nuevo". "Debemos entender que, con nuestro comportamiento, lo que nos jugamos es que con lo que estamos haciendo ahora el mínimo número de familias pasen la Navidad pendiente de alguien en la UCI", ha advertido.

Se acelera la velocidad de transmisión

Aragonès se refería a la velocidad de transmisión del coronavirus (Rt) en Cataluña que ha acelerado por segundo día consecutivo tras más de un mes de descenso y se ha situado en 0,89, cinco centésimas más que este martes, lo que compromete el segundo tramo de la desescalada que debía comenzar el próximo lunes y que está condicionado a que este dato no suba de 0,90.

También el riesgo de rebrote (EPG), el índice de crecimiento potencial de la pandemia, que bajaba en Cataluña desde el 23 de octubre, ha vuelto a subir por segundo día consecutivo y se ha situado en 210 puntos, nueve más que la víspera, mientras que baja ligeramente el número de personas hospitalizadas.

Según los datos epidemiológicos actualizados este miércoles por el Departamento de Salud, el número de personas hospitalizadas por COVID-19 es de 1.674, un total de 44 menos que este martes, de las que 449 se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), cinco menos.

El repentino repunte desde este martes de la velocidad de contagios (Rt), el indicador que mejor señala la evolución de la epidemia, que en dos días ha pasado de 0,77 a 0,89, es decir, que cada 100 infectados contagian a una media de 89 personas, se registra cuando solo se cumplen nueve días de la reapertura parcial de bares, restaurantes, cines, teatros y gimnasios, y los médicos temen que pueda indicar el inicio anticipado de una tercera ola de la epidemia.