Zapatero cree que Sánchez debería desoír a Felipe González: "Cada tiempo tiene su afán"

El expresidente dice que "el votante socialista" sabe que el apoyo de Bildu a los PGE representa la "generosidad" de la democracia

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado este lunes que "el poder se ejerce generacionalmente" y que, en política, "cada tiempo tiene su afán". Por eso, cree que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, haría bien en desoír las críticas de Felipe González y Alfonso Guerra.

Zapatero se ha expresado así en una entrevista en 'La hora de la 1', después de que sendos exdirigentes socialistas, además de barones territoriales como Javier Lambán, Guillermo Fernández Vara o Emiliano García-Page criticasen al Ejecutivo a cuenta del apoyo de EH Bildu a los Presupuestos y de la Ley Celáa.

"Lo que ha sido la característica común de cada generación y que inculcaron quienes hicieron la recuperación del PSOE como González y Guerra fue tener la máxima capacidad y el apoyo y la lealtad al gobierno de su partido. A mi me inculcaron eso y lo voy a hacer siempre", ha sostenido Zapatero.

En esta línea, el expresidente ha dicho que se siente "orgulloso" del Ejecutivo que lideró González, del que él mismo presidió y del actual. "Siempre respetaré las declaraciones de todo el mundo, tengan más o menos fundamento. No es mi estilo y debo decir: la mayoría de militantes de nuestro partido quieren que los dirigentes que tengamos responsabilidades apoyen al gobierno", ha afirmado.

Así, y retrotrayéndose a su etapa en la Moncloa, Zapatero ha reconocido que se "desoye bastante" las críticas cuando "uno está en la tarea de Gobierno". "Si eres presidente sabes lo que quieres hacer: el ruido no confunde", ha señalado, para después asegurar que el Ejecutivo de coalición "lo tiene muy claro".

Preguntado si los exdirigentes que critican al partido no son leales, Zapatero ha dejado claro que él lo va a ser siempre con el "afán de que el país mejore y que los valores progresistas avancen". "Esta es la forma en que consolidamos de la mejor manera una visión pedagógica democrática y a nuestro partido", ha insistido, señalando que ahora "corresponde" a la "nueva generación" liderar al PSOE.

Para el expresidente "se trata" de portarse "con otros" como lo hicieron "contigo". Zapatero, que respeta la "libertad los exdirigentes, ha reconocido que a él le costaba incluso criticar al Ejecutivo de Mariano Rajoy. "Es una impronta que te queda si has sido presidente, pero si encima es de tu partido...", ha apostillado.

Por todo ello, el que fuera presidente del Gobierno cuando ETA anunció el cese definitivo de la actividad armada se ha mostrado convencido de que "el votante socialista" en su mayoría sabe que el apoyo de EH Bildu a los PGE representa la "generosidad" de la democracia.

"Hace diez años un gobierno modestamente presidido por mí logró el afán y el objetivo más importante, que era el fin de la violencia. De manera limpia. Sin pagar ningún precio político y sin hacer ninguna concesión", ha aseverado Zapatero, que ha recordado la oferta planteada entonces por la clase política.

El ofrecimiento a la banda terrorista fue el de dejar la "violencia" para participar en el juego democrático. "Y en la participación nunca se les dijo: pueden participar, pero no votar los Presupuestos", ha zanjado.

Critica la carta de los militares

Además, ha criticado por otro lado la carta que más de 70 mandos retirados del Ejército han enviado al Rey Felipe VI en la que alertan sobre los riesgos que sufre la "cohesión nacional" por culpa del Gobierno "socialcomunista" que apoyan "filoetarras e independentistas".

"Es una carta que merece mi reproche", ha asegurado Zapatero, señalando que quien "ha ejercido la función militar debe tener prudencia a la hora de pronunciarse" con respecto a estos temas.

Así, el que fuera jefe del Ejecutivo ha recordado que su gobierno tuvo problemas con el Ejército a cuenta del Estatut de Cataluña. En concreto, cuando el teniente general del Ejército de Tierra, José Mena Aguado, "lanzó" en la Pascua Militar de 2006 un "discurso" en contra de la norma.

"Eso dio lugar a actuaciones. Algunas se conocen y otras igual se conocerán con el tiempo. Si que había una actitud que no era apropiada de algún mando militar en relación con Estatut", ha reconocido Zapatero, que ha explicado que fue el ministro de Defensa, José Bono, el encargado de controlar "rápidamente" la situación.

A su juicio, este tipo de reacciones se producen por culpa de los "discursos exagerados, infundados y que excitan las emociones" y que son practicados por fuerzas del arco parlamentario. "Hay demasiados indicios falsos en el debate político: hay que evaluar las políticas por hechos reales, no por indicios falsos", ha sostenido.