China amenaza con la pena de muerte a los médicos de Wuhan que informen del inicio de la pandemia del coronavirus

Pekín quiere amordazar a los profesionales sanitarios que estuvieron al frente en el epicentro de la epidemia durante los primeros meses

La censura vuelve a irrumpir con fuerza en China, esta vez acallando a los médicos y prohibiéndoles que hablen sobre el coronavirus. El presidente chino, Xi Jinping, no quiere que los primeros profesionales sanitarios chinos que trataron el virus al inicio de la pandemia en Wuhan colaboren con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la investigación del SARS-CoV-2 en el gigante asiático. Aquellos médicos que desobedezcan y se salten el hermetismo que impone Pekín podrían ser acusados de espionaje e incluso condenados con la pena de muerte, según ha informado este viernes la agencia de noticias japonesa Kyodo.

Según Kyodo, "las autoridades de China ha emitido una orden de mordaza sobre el virus a los médicos en Wuhan", por lo que tienen prohibido entregar algún tipo de información sobre lo que vieron en los inicios de la pandemia o cuando los casos ya estaban descontrolados.

"Las autoridades chinas advirtieron a los médicos que respondieron al nuevo coronavirus en la etapa inicial del brote en Wuhan, que podrían ser castigados por espionaje si revelaban lo que sucedió durante el período", ha informado la agencia japonesa.

La orden 'mordaza' se habría emitido en agosto o septiembre, meses en los que Pekín recibió elogios por muchos estados del mundo sobre su buena actuación para frenar la pandemia en el país.

"Un médico en Wuhan dijo que las autoridades de salud le dijeron que sería castigado por la ley si revelaba su experiencia, y si se le acusaba de espionaje, se le podría imponer la pena de muerte", advierte Kyodo.

La medida está vinculada a uno de los médicos censurados por el régimen chino, Li Wenliang, que murió seis días después de descubrir que tenía COVID-19.

Cinco nuevos contagos

China ha informado en el último día de que el país ha detectado tan solo 5 nuevos positivos en viajeros procedentes del extranjero este jueves. Estos 5 casos se localizaron en Shanghái (este, 3) y en las provincias de Fujian (sureste, 1) y Shaanxi (centro, 1).

Además, con la adición de los 8 casos asintomáticos anunciados (todos procedentes de fuera de las fronteras chinas), el total de personas en esa circunstancia bajo observación queda en 308, de los que 304 son "importados". A menos que manifiesten síntomas, China no cuenta en sus estadísticas como caso confirmado este tipo de infecciones.

Desde el inicio de la pandemia, China ha registrado 86.495 infectados diagnosticados oficialmente con el coronavirus y 4.634 víctimas mortales, la mayor parte de ellas en Wuhan, la ciudad que se convirtió en el epicentro de la epidemia en el mes de enero.