ERC y Podemos agitan el debate fiscal y abren un nuevo frente entre Pedro Sánchez y Ayuso

La presidenta madrileña encuentra respaldo en Casado, que 'batallará' contra el ataque a Madrid; Feijóo 'no ve mal' la armonización

El compromiso de abordar la armonización fiscal de las autonomías en tributos como el de patrimonio, al que el Gobierno ha llegado con ERC dentro del acuerdo de los presupuestos, ha sido avalado por el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y ha provocado un nuevo frente con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Pero también con el líder del PP, Pablo Casado, que dará "la batalla" contra el ataque de ERC a la fiscalidad de Madrid y defenderá su compromiso de bajar impuestos en toda España para reactivar la economía, según fuentes de la dirección nacional del partido. El tema ha provocado una avalancha de opiniones en las últimas horas. El último en hablar ha sido el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que, al contrario que Ayuso, considera que la armonización fiscal "no es mala" y ha abogado por establecer "una horquilla de máximos y mínimos" para que todas las comunidades se puedan mover dentro de ese ámbito. Eso sí, está seguro de que "ningún presidente autonómico del PP, ni del PSOE" quiere que ERC le diga cómo tiene que ordenar los tributos propios o cedidos", en referencia a las palabras de Sánchez sobre que algunos presidentes populares creen que hay un problema con la armonización fiscal que hay que resolver. Lejos de calmar las aguas, Podemos agita el debate y se posiciona en la misma línea de ERC, hablando del 'dumping fiscal' (competencia desleal) de Madrid.

El proyecto de ley de los presupuestos generales del Estado sigue su trámite en el Congreso, pero la verdadera discusión política está fuera de la Cámara Baja un día después de conocerse que ERC había pactado con el Ejecutivo acabar con lo que Gabriel Rufián llamó el 'dumping fiscal' de Madrid, región que calificó de "paraíso fiscal" al bonificar estos tributos. Uno de los que más promueve esa idea es precisamente Podemos, socio del PSOE en el Gobierno de coalición. Este jueves ha asegurado que una vía de solución a la "crisis territorial" del país pasa por acabar con el "secesionismo fiscal" de Madrid, cuyo 'dumping fiscal' amparan PP y Ciudadanos en perjuicio de la "mayoría social" de España. Las palabras, en boca del dirigente de En Comú Podem y diputado en el Congreso, Joan Mena, son prácticamente una copia de las de ERC.

A ese acuerdo entre el Gobierno y ERC, Díaz Ayuso ya ha respondido con rotundidad. Ha prometido que será "la peor pesadilla" de quien quiera "tocarle los bolsillos al contribuyente madrileño para pagarle la fiesta y la corruptela al independentismo".

Este miércoles, Pedro Sánchez comparecía en Palma tras la cumbre hispano-italiana y ha dejado clara su posición. Ha defendido lo acordado con Esquerra, porque considera que la armonización fiscal "se tiene que producir en determinados impuestos" si se quiere "garantizar algo en lo que puede estar de acuerdo todo el mundo, incluso la señora Ayuso", como es "la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos vivan donde vivan".

Además ha considerado que acabar con el 'dumping fiscal' no es un debate ideológico, porque hay otros presidentes autonómicos del PP que opinan también que hay "problemas en nuestro sistema fiscal".

Y ante eso, la presidenta madrileña ha vuelto a contestar al jefe del Ejecutivo: "Si Pedro Sánchez quiere subir impuestos que lo diga, que no se escude en mis compañeros de partido ni en otros presidentes autonómicos, ni mucho menos en los independentistas porque al menos ellos van de frente".

La dirección de ERC refrendó este miércoles el acuerdo presupuestario. El texto incluye la creación de un grupo de trabajo para abordar la reforma del impuesto sobre el patrimonio y que apunta que el "establecimiento de límites mínimos y/o máximos de gravamen efectivo puede evitar situaciones de competencia fiscal a la baja". Es decir, el 'dumping' que denuncia Esquerra.

La polémica está servida, pero no es la única en torno a los presupuestos, porque, mientras se siguen sucediendo las críticas al apoyo de EH Bildu, el coordinador general del partido, Arnaldo Otegi, ha afirmado que la aprobación de las cuentas del Estado forma parte del "proceso" que debe permitir "crecer y alcanzar la república vasca".

Un extremo sobre el que Sánchez no ha querido pronunciarse y a preguntas de los medios sobre las palabras de Otegi se ha limitado a señalar que es "una buena noticia que tengamos presupuestos".

Además ha recalcado el hecho de que las cuentas vayan a salir adelante con "una mayoría amplia y plural".

Porque los presupuestos cuentan ya con los votos de los partidos del Gobierno de coalición así como los de ERC, PNV y este jueves se confirmará el apoyo de EH Bildu cuando sus bases, previsiblemente, lo refrenden.

A esos 179 escaños el Ejecutivo podrá añadir algunos más como el de Compromís, que ha confirmado su sí a las cuentas tras pactar inversiones para la Comunidad Valenciana, entre ellas partidas para el Palau de la Música o el doble del presupuesto inicial para el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), además de 65 millones hasta el 2024 para la construcción de la línea Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández.

Más País también ha anunciado que sigue trabajando por dar un sí definitivo al Presupuesto y ha destacado su aportación con enmiendas para el incremento de partidas para avanzar en el cambio climático o en el impulso al talento científico.

Incluso el diputado de BNG Néstor Rego, que solicitó la devolución del Presupuesto, se ha mostrado este miércoles "en plena disposición" a apoyar las cuentas siempre que incorporen las propuestas de su partido.

No obstante, de todos los partidos que van a apoyar los presupuestos ERC se lleva este miércoles la mejor parte, según los nuevos detalles que se han conocido del acuerdo.

Así, según han anunciado Rufián y el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, Cataluña recibirá en total más de 2.300 millones de euros en inversiones y transferencias de capital.

"Una cifra totalmente excepcional" y la "mayor que recibirá Cataluña por parte del Estado en este siglo" y que "sitúa por primera vez las inversiones y transferencias de capital ligeramente por encima" del porcentaje de Cataluña en el PIB estatal, algo que "nunca se había cumplido", ha subrayado Aragonès.

Además de la supresión del control del gasto de la Generalitat por parte del Gobierno, que ya se conoció el martes, el acuerdo contiene otros compromisos como una "cláusula que garantiza que las inversiones previstas se van ejecutando" o que Cataluña gestione directamente el ingreso mínimo vital.

Continúan, en cualquier caso, algunas negociaciones, mientras la Comisión de Presupuestos ha abordado este miércoles su segunda jornada de debate de las más de 3.700 enmiendas parciales e incorporará muchas de las iniciativas transaccionadas con los socios de Gobierno.

Entre ellas figuraban, a propuesta del PNV, una modificación de la Ley General de Subvenciones para eliminar la prohibición de que los centros tecnológicos que reciban subvenciones concierten la ejecución de actividades con entidades a las que están vinculadas, lo que desincentiva la involucración de las empresas.

Junto a ello, se ha modificado el texto para que las autoridades portuarias puedan establecer bonificaciones de hasta el 30 % en sus tasa de ocupación para proyectos de fabricación de elementos destinados a instalaciones eólicas marinas.

Las enmiendas rechazadas en Comisión quedan vivas, por lo que volverán a ser debatidas en Pleno de la próxima semana, y podrían incorporarse al texto.

RELACIONADO