Bélgica entrega a España a la etarra Natividad Jáuregui, tras dos décadas viviendo en el país

Está reclamada por las autoridades españolas por el asesinato del teniente coronel Ramón Romeo en Bilbao en 1981

La etarra Natividad Jáuregui, a quien la Justicia española reclama por el asesinato del teniente coronel Ramón Romeo Rotaeche en 1981, ha sido extraditada este domingo a España por Bélgica, informaron a Efe fuentes próximas a la investigación.

Está previsto que Jáuregui, que viaja bajo custodia policial, llegue a Madrid en torno a las 16.30 horas de esta tarde, según las fuentes.

La militante de ETA fue detenida este viernes en la ciudad belga de Gante, donde estaba bajo arresto domiciliario, para proceder a su extradición a España, después de que el Tribunal de Casación belga rechazara el pasado martes el recurso presentado por sus abogados contra la decisión en apelación de entregarla.

Hasta ahora, los tribunales belgas se habían negado a extraditarla hasta en tres ocasiones, rechazando las euroórdenes que la Audiencia Nacional emitió en 2004, 2005 y 2015, al "presumir" que España podía violar los derechos humanos de la etarra, un argumento que rechazó en 2019 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Esa corte dictaminó que la Justicia belga no había examinado de manera completa el riesgo ni las euroórdenes emitidas por España.

Tras la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, que obligaba a Bélgica a indemnizar a la familia de Romeo, la Audiencia Nacional emitió una nueva euroorden en octubre del año pasado, la que ahora la Justicia belga si ha decidido ejecutar.

Antes de llegar a Bélgica Jáuregui estuvo viviendo en México y Francia.

En Bélgica, se afincó en la ciudad flamenca de Gante, donde residió durante una década y trabajó como cocinera en restaurantes y para familias de particulares e incluso participó en la elaboración de un libro de cocina, en el que aparecía con su nombre y fotografía, según sus abogados.

Jáuregui fue miembro "liberado" del Comando Vizcaya entre enero y julio de 1981 y presuntamente responsable, junto con el resto de sus integrantes, del asesinato de seis agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en ese mismo año.

En concreto, se la relaciona con el asesinato en marzo de 1981, en la localidad de Deusto (País Vasco), de un subcomisario del Cuerpo Superior de Policía, al que los terroristas dispararon en la nuca.

Unos días más tarde y en la misma localidad, disparó presuntamente al teniente coronel del Ejército Ramón Romeo Rotaeche, que falleció como consecuencia de las heridas sufridas.

La actividad del comando al que pertenecía continuó en abril de 1981 con el atentado contra un convoy de la Policía en el túnel de Begoña en Bilbao, que provocó la muerte de un policía y heridas graves a otros dos.

Jáuregui y sus compañeros fueron acusados también del asesinato poco después de dos guardias civiles al colocar un potente artefacto explosivo en la cuneta de una carretera de Lemona (Vizcaya), que alcanzó a un coche patrulla.

Las acciones del grupo armado continuaron en junio de ese año cuando los etarras ametrallaron a una patrulla de la Guardia Civil en Bilbao causando heridas graves a varios agentes.