Canarias contará con 7.000 plazas provisionales en campamentos de emergencia para alojar inmigrantes

El Gobierno sigue buscando soluciones a la crisis migratoria en Canarias, pero sin trasladar de forma regular a la Península a todas personas que llegan a las islas, una demanda del Ejecutivo autonómico socialista, que se niega a seguir siendo el único territorio que sostenga la presión de la llegada de pateras. Este viernes, la acción del Gobierno se ha desplegado en Las Palmas de Gran Canaria con la visita del ministro de Migraciones, José Luis Escrivá, y en Marruecos, con el viaje del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska. Escrivá ha anunciado que se habilitarán con carácter de urgencia campamentos con 6.000 plazas en las islas de Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura para ir acogiendo a los inmigrantes que ahora se reparten por 17 complejos turísticos y, de forma paralela, trabajará para dotar de otras 7.000 plazas estables en el interior de inmuebles.

El plan de Migraciones se apoya, en buena medida, en los terrenos e inmuebles cedidos por el Ministerio de Defensa en tres islas, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y Bankia.

Escrivá ha destacado que "el 90 %" de los 18.348 inmigrantes que han llegado en patera a las islas en lo que va de año "son expulsables a sus países de origen" y ha recalcado que los traslados a la Península que puede promover su departamento se ciñen exclusivamente a personas en situación de vulnerabilidad.

Al mismo tiempo, ha anunciado la apertura en las próximas dos semanas de un centro de emergencia en Gran Canaria con personal estable contratado por el Ministerio de Migraciones, que trabajará en coordinación con la Delegación del Gobierno.

Escrivá ha admitido que su ministerio "podría haber llegado antes" a responder a esta emergencia humanitaria, si bien ha estimado que "hay que mirar hacia adelante".

El plan de acogida diseñado por Migraciones supondrá una inversión de 84 millones de euros, de los que 43 procederán de fondos EMAS y 41 de los fondos de recuperación de la UE.

Más de 1.500 migrantes han sido enviados a la Península en traslados puntuales y discretos bajo control policial desde que se inició la crisis en Canarias por la llegada de pateras y el hacinamiento en el muelle de Arguineguín (Gran Canaria), según han informado a Europa Press fuentes policiales. Según los datos del Ministerio del Interior, desde septiembre han llegado a Canarias más de 12.800 migrantes en un contexto de crisis.

Se trata de traslados puntuales a la Península priorizando entre los migrantes a aquellos que tienen perfiles de protección internacional y de colectivos vulnerables, según las citadas fuentes. Diferentes colectivos sociales llevan semanas pidiendo que se aceleren estos traslados a la Península para aliviar la situación de insalubridad que sufren las 2.000 personas que aguardan en el muelle de Arguineguín. El Gobierno ya ha autorizado el traslado de unos 400 migrantes desde aquí al campamento militar levantado en Barranco Seco.

Este jueves, el Ministerio del Interior ordenó el envío a la zona de dos grupos de 'antidisturbios' de la Unidad de Intervención Policial (UIP) como refuerzo para hacer frente a la presión migratoria en Canarias. Autoridades locales y también partidos de la oposición han solicitado la dimisión de los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que este viernes se trasladaba a Rabat, y de Migraciones, José Luis Escrivá --que ha viajado a Canarias este viernes con el titular de Transportes, José Luis Ábalos--, por la deficiente asistencia a los migrantes, que han llegado a deambular durante horas por las islas al estar colapsados los sistemas de acogida.

Respuesta a Podemos

Precisamente en la visita a Rabat, Grande-Marlaska descartaba el traslado de inmigrantes desde Canarias hacia la Península y lo vinculaba con "las políticas migratorias, que son del conjunto de la UE, y no solo de España". "Cuando se habla de traslado a la Península hay que luchar contra la emigración irregular y evitar que se establezcan vías de entrada irregular a Europa", declaró Marlaska al término de su visita en Rabat, donde se reunió con el ministro del Interior, Abdeluafi Laftit.

El ministro respondía así a la petición que han hecho los socios de gobierno de Unidas Podemos, así como las autoridades canarias, para activar esos traslados ante la presión migratoria que sufren las islas y que solo en el último mes contabilizado ha supuesto la entrada de más de 9.000 inmigrantes irregulares en Canarias.

Marlaska insistió en varias ocasiones en que "la política migratoria es integral", e incluye colaborar con los países de origen y tránsito de los emigrantes, luchar contra las mafias y devolver a los irregulares a sus países. Pero con respecto al eventual traslado de inmigrantes de Canarias a la península para descongestionar la situación de las islas, fue muy claro: "Hay que evitar que se establezcan vías de entrada irregular a Europa (porque) la política migratoria es del conjunto de la UE y no solo española".

Con respecto a las repatriaciones de inmigrantes a Marruecos, Marlaska no quiso concretar si este viernes alcanzó con su colega marroquí algún mecanismo o dispositivo para agilizar las repatriaciones y hacerlas más regulares, después de que la pandemia y el confinamiento las hicieran inviables durante meses.

Además, ha dicho que sólo podrá estar satisfecho "cuando se desmantele" el campamento del muelle de Arguineguín, donde han llegado a hacinarse más de 2.500 personas esta misma semana, Torres ha estimado que "es una buena noticia" que comunidades como la Valenciana, País Vasco, Castilla y León, Extremadura y Aragón y la ciudad de Barcelona se hayan ofrecido a acoger a parte de los 9.000 inmigrantes que permanecen en Canarias

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