Bruselas estudia fórmulas para superar el veto de Hungría y Polonia al fondo de recuperación

Confrontada al "serio obstáculo" del veto de Polonia y Hungría al presupuesto comunitario para los próximos siete años y al paquete de recuperación poscovid, la Unión Europea (UE) estudia fórmulas para lograr desbloquear con urgencia los fondos para combatir esta crisis "sin precedentes y la recesión profunda". Para ello, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, confió el jueves en que la "magia" de la UE de "lograr soluciones en momentos en los que parece imposible" vuelva a operar en esta situación "muy seria", en palabras de la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen,

"La gente y las empresas están esperando con urgencia los fondos para combatir esta crisis sin precedentes y la recesión profunda", añadió Von der Leyen en una rueda de prensa con Michel al término de una videocumbre de líderes de la UE dedicada en gran parte al coronavirus, pero que arrancó con un breve debate sobre los fondos comunitarios.

Hungría y Polonia han bloqueado la aprobación del presupuesto comunitario para los años 2021-2027 y el paquete de recuperación poscovid, con un volumen total de 1,8 billones de euros, tras ligarse la percepción de fondos al respeto del Estado de derecho.

El debate sobre el bloqueo de Varsovia y Budapest apenas duró unos 17 minutos y comenzó con una introducción de Michel, seguido de una declaración sobre el estado de la situación de parte de la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país ostenta la presidencia de turno de la UE en el segundo semestre de 2020. Merkel se comprometió a hablar con Polonia y Hungría para tratar de resolver el "serio problema" de su veto a los presupuestos comunitarios y evitó avanzar fechas de cuándo podría solucionarse. En la rueda de prensa en Berlín, explicó que asumirá ese papel de negociadora por ejercer la presidencia de turno del Consejo Europeo y ofreció "trabajar duro" pero sin acudir a "amenazas".

Tras Merkel, en la cumbre tomaron la palabra los primeros ministros polaco y húngaro, el conservador Mateusz Morawiecki y el ultranacionalista Viktor Orbán, respectivamente, así como el jefe del Ejecutivo de Eslovenia, el populista de derechas Janez Jansa, quien apoya a ambos en su disputa por el estado de Derecho, aunque no veta el acuerdo y pidió que no se les "demonice".

Desde Lisboa, el primer ministro portugués, António Costa, cuyo país asumirá la presidencia de la UE el 1 de enero de 2021, dijo que espera que el bloqueo pueda resolverse este año, durante la presidencia alemana, que termina el 31 de diciembre, e insistió en que, con la segunda ola, es todavía más urgente avanzar con el fondo de recuperación.

Llamamiento de España e Italia

También, pero al cerrar su turno de palabra para hablar sobre el coronavirius, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lanzó un llamamiento para que se aprueben "lo antes posible y los fondos estén disponibles a principios de 2021 y hacer frente a las consecuencias socioeconómicas de la pandemia", según un comunicado.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, por su parte, comenzó su intervención subrayando la difícil situación socioeconómica y sanitaria, según fuentes europeas.

España es uno de los países de la UE más golpeados por la pandemia de coronavirus junto con Italia.

Otras fuentes oficiales de la UE indicaron que Michel se puso en contacto con todas las delegaciones antes de la videocumbre para asegurarse de que la discusión estaría "bajo control", ya que este formato digital no es el adecuado para tratar problemas complicados.

La brevedad del debate no implica, según las fuentes, que los lideres europeos subestimen la seriedad de la situación. Pero la falta de resultados en esta cumbre no es ninguna sorpresa, ya que fuentes diplomáticas habían advertido la víspera que de la reunión solo se esperaba que Hungría y Polonia propusiesen soluciones, ya que ellos habían creado el problema.

El bloqueo a la Decisión de recursos propios, la llave para el presupuesto plurianual y también que la Comisión Europea pueda emitir deuda para financiar el fondo de recuperación, es un movimiento táctico, algunos analistas incluso lo tachan de "farol".

Polonia y Hungría no rechazan el presupuesto en sí (de hecho son dos de los grandes receptores netos de fondos comunitarios), sino que son contrarias a que se vinculen las partidas con el respeto al Estado de derecho según el denominado "mecanismo de condicionalidad".

Un severo freno a la recuperación

El retraso de las ayudas financieras europeas puede afectar "severamente" a la recuperación económica de los Veintisiete, declaró la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, quien pidió poner en marcha "sin demora" el fondo de recuperación, dotado con 750.000 millones de euros.

Orbán explicó esta semana el veto de su país al presupuesto porque considera que el mecanismo de condicionalidad servirá como un instrumento de chantaje para los países que aceptan la inmigración, como el suyo, mientras Morawiecki le reprochó a la UE que trate "como niños" y de forma "desigual" a Polonia y a otros países.

La condicionalidad del estado de derecho ha sido adoptada por 25 estados miembros, incluida Eslovenia, y se espera que se vote la próxima semana en el Parlamento Europeo, cuyos líderes de los grupos políticos y propio presidente David Sassoli han dejado claro que de ninguna manera harán más concesiones.

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