Merkel ve en el veto de Hungría y Polonia un problema "grave" y trabajará "duro" para resolverlo

La canciller alemana ha preferido no hablar de "amenazas" mientras Eslovenia ha pedido no "demonizar" a Budapest y Varsovia

La canciller alemana, Angela Merkel, se comprometió este jueves a hablar con Polonia y Hungría para tratar de resolver el "grave problema" de su veto a los presupuestos comunitarios y evitó avanzar fechas de cuándo podría solucionarse.

En la rueda de prensa en la Cancillería que siguió a la videoconferencia que mantuvieron esta tarde los jefes de Estado y Gobierno de los 27, Merkel explicó que asumirá ese papel de negociador por ejercer la presidencia de turno del Consejo Europeo y ofreció "trabajar duro" pero sin acudir a "amenazas".

"Intentaremos encontrar una vía. Nos esforzaremos. Es un problema serio el que tenemos que resolver. No quiero especular, pero trabajaremos en serio", afirmó Merkel, que se mostró abierta a contemplar "todas las opciones" y recordó que aún se está "justo al principio" del proceso.

La canciller alemana aseguró que no recurrirá a "amenazas" al ser preguntada si se contemplaba advertir a Polonia y Hungría con retirarles el derecho de voto por el artículo 7 del Tratado de la Unión Europea.

También evitó fijar un marco temporal a la negociación con ambos países al preguntársele si consideraba que para navidades podría estar cerrado el acuerdo con los dos países que han vetado el Marco Financiero Plurianual 2021-2027 y el Plan de Reconstrucción poscovid vinculado, con un volumen total de 1,8 billones de euros.

Polonia y Hungría no rechazan el presupuesto en sí (de hecho son dos de los grandes receptores netos de fondos comunitarios), sino que son contrarias a que se vinculen las partidas con el respeto al Estado de derecho según el denominado "mecanismo de condicionalidad".

Merkel calificó de "buen compromiso" esta herramienta, que fue negociada primero entre los líderes europeos y luego se enmendó en una negociación a tres bandas entre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.

El tema oficial de la reunión era la coordinación dentro del bloque en la respuesta a la crisis del coronavirus, pero el debate se centró en el presupuesto, pues los países más afectados por la pandemia quieren disponer cuanto antes de los fondos.

El retraso en poner en marcha las ayudas financieras europeas puede afectar "severamente" a la recuperación económica de los Veintisiete, declaró la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, quien pidió poner en marcha "sin demora" el fondo de recuperación, dotado con 750.000 millones de euros.

España, uno de los países de la UE más golpeados por la pandemia de coronavirus junto con Italia, comunicó por medio de la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, va a enviar un mensaje "de urgencia" en la reunión.

Eslovenia pide no "demonizar" a Polonia y Hungría

El primer ministro esloveno, el conservador Janez Jansa, ha pedido no demonizar a Hungría y Polonia por su veto al presupuesto 2021-2027 y al programa de rescate económico de la UE por la covid-19, un tema que se ha analizado este jueves en una videocumbre de líderes comunitarios.

"Estoy absolutamente en contra de que Hungría y Polonia sean demonizadas. Eso no es solo injusto, sino además miope, especialmente en esta situación en que necesitamos lograr un compromiso", declaró a la televisión pública eslovena TVSlo, en una intervención grabada antes de que arrancara la cumbre, a las 18.07.

Jansa añadió que de ese compromiso depende si en los próximos años los países de la UE tendrán a disposición o no considerables recursos para afrontar las consecuencias de la covid.

Esa posibilidad podría ser impedida "por aquellos que creen que la situación puede aprovecharse a favor de su agenda política".

El líder conservador, aliado y amigo del primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, pidió ayer a los líderes europeos que desistan del vincular la recepción de fondos comunitarios al cumplimiento del Estado de derecho, una condición que ha provocado el veto polaco y húngaro.

Alegó, en una carta enviada a los líderes europeos, que la mayoría de los miembros de la UE están tratando de imponer "criterios políticamente motivados que no podemos llamar "Estado de Derecho".

Los tres partidos políticos que forman coalición con el Partido Demócrata Esloveno de Jansa se han distanciado, más o menos duramente, de la postura del primer ministro, y la oposición ha anunciado una moción de censura en el Parlamento.