Detenida una española en Cullera que pretendía viajar a Siria para unirse a Estado Islámico

La mujer detenida el pasado miércoles en Cullera (Valencia) por su presunta relación con el yihadismo, y que para la que este viernes se ha decretado prisión, quería "convertirse en mártir" y llevaba más de un año en contacto con los terroristas de Siria, donde planeaba viajar en breve para unirse al DAESH.

La joven española, la primera mujer detenida en España desde 2017 que pretendía unirse a grupos terroristas asentados en Siria, pretendía contraer matrimonio con un yihadista asentado en la zona de Idlib, al que animaba a dedicar su vida a combatir por la yihad, según un comunicado de la Policía Nacional.

La mujer fue detenida en Cullera en una operación con un amplio despliegue policial a cargo de la Comisaría General de Información, con la colaboración de la Brigada Provincial de Información de Málaga y la Brigada Provincial de Información de Valencia.

Este viernes por la mañana, la detenida ha sido puesta a disposición del titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, que ha decretado su ingreso en prisión por colaboración con banda armada.

Fuentes jurídicas han indicado a EFE que de la investigación realizada se desprende que se habría convertido al islam y que habría radicalizado sus posturas yihadistas desde los atentados de Barcelona, como avalan unas 150 consultas hechas en Internet, como la guía de la yihad, además de haber conversado con combatientes.

Se le han hecho vigilancias, seguimientos e intervenciones telefónicas y de publicaciones en redes sociales (Facebook, Instagram, Telegram y Whatsapp) y se la considera "miembro de las estructuras yihadistas".

La joven recibía propaganda de los yihadistas que "luego distribuía a sus amigas para adoctrinarlas", según las mismas fuentes, que han detallado que se acuerda prisión por "la naturaleza de los hechos y la posibilidad de que eluda la acción de la justicia".

Su arresto se produce por los supuestos delitos de integración en organización terrorista, financiación, desplazamiento a zona de conflicto y apología del terrorismo, según el comunicado policial.

La investigación comenzó cuando los agentes detectaron la presencia de una mujer fuertemente radicalizada en la citada localidad valenciana y se comprobó que había sufrido un cambio radical, al pasar de llevar una vida totalmente occidentalizada a vestir el niqab y defender los preceptos más radicales del yihadismo.

En enero la detenida viajó hasta Turquía, donde entró en contacto con miembros de las estructuras yihadistas asentados en el noroeste de Siria, y tras regresar mantuvo los contactos e incluso llegó a enviar cerca de 5.000 euros a miembros de DAESH a través de facilitadores asentados en ese país.

Los especialistas en la lucha antiterrorista detectaron que en los contactos de la detenida con los combatientes terroristas, ésta les animaba a continuar con la yihad violenta y se ofrecía para ser su esposa.

Con el fin de contraer matrimonio con uno de los yihadistas que conoció a través de las redes sociales el pasado septiembre, la investigada dejó su trabajo y se dedicó de forma exclusiva a conseguir dinero, por medio de ilícitos penales, para sufragarse el viaje.

Tenía previsto llevar a cabo el viaje a Siria a través de Turquía a finales de este noviembre y había planificado hacerse con documentación falsa con la que poder ocultar su nacionalidad española y llegar a la zona fronteriza de Turquía con Siria. Allí, un pasador le ayudaría a cruzar la frontera y llegar a la zona controlada por los yihadistas en el noroeste de Siria, contando para ello con el apoyo de sus contactos en ese país.

Analizada la información, "agravada por su deseo de 'ser mártir' y su reciente enaltecimiento a los atentados cometidos en Francia", los agentes decidieron proceder a su inmediata su detención en una operación en la que se practicaron dos registros domiciliarios, donde se intervino numeroso material electrónico y documentación.

Desde que se inició el conflicto en Siria en 2011, han viajado a la zona en conflicto una gran cantidad de yihadistas, no solo combatientes varones sino también mujeres.

Estos grupos terroristas han focalizado parte de su labor de captación, principalmente a través de las redes sociales, para atraer a mujeres con la finalidad de casarse con un muyahidin o para acometer la yihad violenta, e incluso llegar a integrarse en las denominadas "Brigadas de Mujeres".

La Policía Nacional ha arrestado a ocho mujeres desde 2014 que pretendían viajar a "zona de conflicto", la última en febrero de 2017, una mujer española, esposa de un responsable de DAESH desplazado a Siria en 2014, que frustró su viaje a la zona siria-iraquí que había iniciado acompañada de sus cuatro hijos menores, cuando supo que su marido había fallecido en combate. Fue condenada a 5 años de prisión por integración en organización terrorista.