La marcha de Leopoldo López a Madrid tensa al límite las relaciones entre España y Venezuela

El Gobierno de Maduro acusa a España de violar la Convención de Viena y señala que el país es "cómplice" de un delito

La marcha del líder opositor venezolano Leopoldo López de la residencia del embajador español en Caracas, Jesús Silva, -donde permaneció casi 18 meses- llevó al Gobierno de Nicolás Maduro a acusar este domingo a España de violar la Convención de Viena.

En un comunicado emitido casi 36 horas después de que López abandonara la residencia del embajador con destino a Madrid, el Ejecutivo de Maduro denunció "el incumplimiento flagrante de las disposiciones fundamentales de la Convención de Viena", que rige las relaciones diplomáticas, por parte de España, extremo que una fuente de la misión española negó a Efe.

"Inédita" violación

Según afirma el comunicado, hubo "una inédita y continua violación" de dicha convención, que "se remonta, al menos, al año 2017 y ha sido protagonizada en territorio venezolano directamente por el embajador español".

Especialmente, denuncian que "desde el interior de la residencia diplomática española" y "bajo el conocimiento" de Silva, López planificó a principios de 2020 "la operación mercenaria denominada Gedeón".

Ese operativo consistió en dos fallidas incursiones en las que participaron medio centenar de exmilitares y expolicías venezolanos, así como dos contratistas militares estadounidenses, ambos exboinas verdes.

El Gobierno afirmó, cuando se produjeron los hechos, que esa operación tenía como fin matar al presidente Nicolás Maduro, así como "sembrar violencia y desestabilización en el país".

Además, dicen que "hoy es, a todas luces verificable, que el jefe de la misión diplomática española en Venezuela fungió como principal organizador y cómplice confeso de la anunciada fuga de territorio venezolano" de López, sin brindar pruebas que avalen tal afirmación.

López permanecía en la residencia del embajador desde el 30 de abril del 2019, cuando salió del arresto domiciliario en que se encontraba, para unirse a un conato de levantamiento militar dirigido por el también opositor Juan Guaidó, a quien unos 50 países reconocen como presidente encargado de Venezuela.

Convención de Viena; efecto boomerang

Fuentes diplomáticas han explicado a Efe que el embajador Silva ha respetado "siempre" las normas establecidas, así como las costumbres del país, y niegan que se haya violado la Convención de Viena, por lo que rechazan las acusaciones vertidas en el comunicado.

Además, han recordado que la nota del Ejecutivo venezolano se ha emitido horas después de que el Gobierno de España hiciera público un comunicado condenando las detenciones de personal de la Embajada española en Caracas y los registros realizados en casas de trabajadores adscritos a la misma la noche del sábado, al entender que estos hechos sí violan la Convención de Viena.

Un vigilante de la sede diplomática, identificado como José Jerjes Neira que llevaba varios años trabajando con la misión española, fue detenido por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), el mismo organismo de seguridad del Estado que registró el edificio donde residen los empleados.

El considerado como número dos del chavismo y vicepresidente del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, se sumó a las críticas a Silva sobre la marcha de López.

"Él no huyó de la Embajada de España, los huéspedes no huyen, te garantizo que, al ser huésped, el embajador de España lo acompañó hasta la puerta o el carro que se lo llevó", subrayó Cabello sin argumentar su afirmación.

Sin embargo, Maduro no se ha pronunciado de forma directa sobre el caso, pese a que este domingo participó durante cerca de dos horas en un acto televisado en el que anunció varios cambios en su gabinete.