Casado asegura que la moción de Vox no le "importa nada", pero sigue sin desvelar su voto

El líder del PP, Pablo Casado, ha asegurado que la moción de censura de Vox "es un tema" que no le "importa nada" y que su formación "no va a perder el tiempo en este tipo de cuestiones menores". Eso sí, no ha desvelado todavía si el partido votará en contra o se abstendrá en dicha votación, que "está condenada al fracaso". Casado ha hecho estas declaraciones en la rueda de prensa telemática tras la reunión del Comité de Dirección del partido, en la que ha presentado una proposición de ley para despolitizar el CGPJ y se ha abierto a negociar con el PSOE excluyendo a Podemos. Su idea es clara: que sean los jueces los que elijan a los jueces y que "todas las decisiones del CGPJ" se adopten por "mayoría reforzada de tres quintos".

Según Casado, en el Comité de este lunes no se ha hablado de la moción de censura cuyo debate arranca este miércoles y cuya votación está prevista para el jueves.

"Es un tema a mi no me importa nada y en el que no voy a gastar ni un solo minuto", ha dicho Casado, subrayando que, en todo caso, le importará a Santiago Abascal, por ser el que la plantea, y a Sánchez, por se quien la recibe.

Tras esta puntualización, el líder del PP ha incidido en que quienes tienen que recurrir a este tipo de "estrategias condenadas al fracaso" son "quienes no gobiernan" y no los 'populares', que han estado en el Ejecutivo central y ahora gobiernan en comunidades y ayuntamientos.

En la misma línea, ha evitado avanzar si tiene pensado subir a la tribuna para replicar a Abascal. "Estamos por la España real y no en cuestiones que no importan a nadie, no valen para nada y están condenadas al fracaso", ha apuntado. Eso sí, ha negado que el PP no tenga "clara" su posición. Según ha dicho, no están "deshojando la margarita", sino que la tienen clara desde "hace meses", concretamente desde diez minutos después de que Vox la anunciara el pasado mes de julio. "La conocemos y la daremos a conocer donde corresponde y cuando corresponda", ha dicho, pese a que diferentes dirigentes del partido han admitido estos días que Casado estaba consultado a varios de ellos sobre el sentido del voto.

Casado tampoco ha querido opinar sobre la petición de la exportavoz del Grupo Popular Cayetana Álvarez de Toledo, quien ha vuelto a solicitar que el partido se abstenga en la moción de censura con el lema 'no al no'.

Tras rehusar explicar si considera esa posición un desafío a su liderazgo al frente del PP, Casado se ha centrado en recordar lo que ha venido haciendo su partido en los últimos meses.

Así, ha puesto en valor que el PP ha ganado "recursos" contra decisiones del Gobierno para atajar la pandemia del coronavirus, ha "liderado" la "rebelión de los alcaldes" en la polémica sobre los remanentes de los ayuntamientos, ha planteado una iniciativa ante la "contrarreforma educativa" del Gobierno, otra contra la 'okupación ilegal' y un plan de choque alternativo para poner fin a los "estragos sociales" que está causando la pandemia.

Propuesta para despolitizar la Justicia

Por otro lado, el líder del PP ha negado que exista un bloqueo en la renovación del CGPJ y ha remarcado que la actual legislación, que fue pactada por los dos grandes partidos en 2001, permite llegar a acuerdos entre PSOE y PP para garantizar la despolitización de la Justicia.

Casado ha presentado la propuesta del PP para reformar el sistema de elección del CGPJ, que intenta volver al modelo de 1980 derogado por el Gobierno de Felipe González y que excluye a las Cortes de la elección de los 12 vocales del cupo de jueces y magistrados.

Según ha dicho, se trata de cumplir "el compromiso constitucional" para que "los jueces elijan a los jueces". Es el mismo objetivo del programa electoral del PP de 2011 que Mariano Rajoy no llegó a aplicar y en esa misma línea va la reforma que hace unos días también registró Vox.

Casado presume de la "coherencia" del PP, pero admite que esa reforma no podría aplicarse para el actual proceso de renovación del Consejo, que se inició hace dos años, incluso antes de que él tomara las riendas del PP.

Por eso, cree que, con el actual marco legal de 2001, se pueden llegar a "acuerdos políticos" para despolitizar la actual renovación de vocales del CGPJ "sin tener que esperar un año". En concreto, ha apuntado por ejemplo dotar de "transparencia" la selección de los 12 vocales avalados por la carrera judicial y descartando perfiles políticos en los ocho juristas que proponen los grupos.

Eso sí, una negociación de la que el PP insiste en excluir a Podemos porque considera que la renovación del Poder Judicial exige tres quintos de respaldo parlamentario y ello implica a los dos grandes (PP y PSOE), no a los demás, y menos a un partido como la formación morada que, según Casado, "está imputado" y quiere pactar con independentistas y con los "herederos" de ETA.

Además, Casado ha ido incluso mucho más allá y ha planteado que "todas las decisiones del CGPJ" se adopten por "mayoría reforzada de tres quintos".

A su juicio, en estos meses ha habido "puntos de acuerdo" con el PSOE y por eso dice no entender "por qué ahora Podemos ha doblado su apuesta para estar en la negociación".

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