Biden lleva clara ventaja a Trump en las elecciones decisivas que el republicano espera poder remontar

Los demócratas esperan una gran victoria en voto directo, pero los republicanos creen que ganarán con los ‘votos electorales’ en varios Estados clave

El Partido Demócrata de los Estados Unidos huele la victoria electoral de su candidato Joe Biden frente al republicano Donald Trump en los comicios presidenciales del próximo martes 3 de noviembre. Y puede que con una gran mayoría de votos directos de los ciudadanos americanos.

Pero ello, tal y como ocurrió en 2016, no le garantiza a Biden la victoria final presidencial porque los que cuentan son los 270 ‘votos electorales’ de cada Estado (que se lleva el partido ganador en cada circunscripción estatal) que necesita un candidato para proclamarse vencedor. Y esos votos especiales los aporta el Colegio Electoral del conjunto de los Estados y no de manera directa el electorado popular americano.

Por eso perdió las elecciones Hillary Clinton en 2016 frente a Donald Trump, a pesar de haber obtenido Clinton más de tres millones de votos directos de ciudadanos. Y por eso Trump considera que todavía está a tiempo de dar la vuelta a las encuestas -que ofrecen a Biden más de 10 puntos de diferencia a su favor-, por la vía de los votos electorales de algunos Estados claves como son los de Florida, Ohio, Arizona, Wisconsin, Michigan y Pensilvania.

Y es en esos Estados donde Trump y Biden están reforzando su presencia en los últimos días de campaña, en los que jugará un papel importante el que será segundo y último gran debate presidencial que se celebrará en la noche del jueves 22 (madrugada española del viernes 23).

Un debate que seguirá al bronco y caótico primer debate de Biden y Trump y que puede tener una influencia decisiva en esos seis Estados claves de los que hemos hablado.

En estas elecciones está en juego también la mayoría absoluta del Senado, ahora bajo control republicano, que puede ser determinante en caso de la victoria presidencial de Biden. Porque la Cámara alta puede echar abajo los Presupuestos sociales y sanitarios del líder demócrata y las reformas en la lucha contra el cambio climático, lo que son cuestiones fundamentales del programa electoral de Biden.

Y lo que, si los republicanos mantienen la mayoría actual del Senado, se convertiría en un contrapoder importante a la pretendida presidencia de Biden, que ya tiene en su contra la mayoría del Tribunal Supremo. La que se verá muy pronto reforzada por el próximo nombramiento de la conservadora jueza Barret -forzado por Trump en plena campaña electoral-, tras la muerte reciente de la juez progresista del Supremo Ruth Bader Ginsburg.

En las elecciones americanas presidenciales hay mucho en juego en las políticas americanas de Sanidad, Educación, Inmigración, cuestión racial y en los impuestos y la economía. Pero también está en juego la actitud del Gobierno americano ante Europa, la OTAN, el Comercio mundial y las relaciones internacionales de USA, especialmente con China y Oriente Próximo.

De ahí el interés global que suscita la campaña electoral americana y las posibles consecuencias que de su resultado se podrían derivar para los EE.UU. y su propio sistema democrático (si Trump repite victoria) y para la estabilidad política y económica internacional.