Garzón une su camino al PCE para ahondar en la integración de IU y Podemos

El coordinador federal de IU, Alberto Garzón, une su camino al del Partido Comunista de España (PCE), con quien ha pactado que la línea política para los próximos cuatro años sea la de ahondar en la integración organizativa con Podemos. Pese a los ruidos que auguraban un desmarque del secretario general del PCE, Enrique Santiago, la dirección de Izquierda Unida planteará un "Documento Político y Organizativo" para su debate en la XII asamblea los próximos 15 y 16 de enero elaborado por Garzón en colaboración con el PCE y varias federaciones.

Así lo ha avanzado a EFE el secretario de Organización de IU, Ismael González, que añade que también "se va a trabajar con el PCE y la mayoría de las federaciones" la futura dirección, con lo que habrá con casi total seguridad una lista de integración.

Aún así, la negociación de la candidatura no está concluida y se ha ampliado hasta diciembre el plazo para presentarla -inicialmente se establecía este sábado como fecha límite- con la intención de negociarla con los distintos sectores y federaciones de la coalición, según apuntan a EFE otras fuentes de IU.

De este modo, el secretario general de los comunistas facilita la continuidad como coordinador federal de Alberto Garzón, quien en la práctica asume el postulado del PCE de "superar Izquierda Unida" para construir "un nuevo sujeto político".

Santiago, persona muy cercana y de la total confianza del líder de Podemos, Pablo Iglesias, ya trabaja porque se refuerce la unidad orgánica entre ambas organizaciones, unos avances en los que Garzón no pondría tanto empeño dado su interés en consolidar un liderazgo y una visibilidad alternativa a la de Iglesias.

La relación de Garzón con el vicepresidente segundo quedó dañada tras el fracaso de la negociación con el PSOE para la investidura de Sánchez el pasado verano, según admiten a EFE varias fuentes de IU.

Aún así, el camino hacia la unidad parece no tener marcha atrás. "Apostamos por el refuerzo de Izquierda Unida como movimiento político y social para el fortalecimiento del espacio conjunto de convergencia", recoge el documento de la dirección que es de momento un borrador, hasta que lo apruebe mañana la Coordinadora Federal, el máximo órgano ejecutivo de dirección del partido.

En ese texto al que ha tenido acceso EFE se señala que no se ha cumplido "uno de los objetivos principales" de la XI asamblea -en la que Garzón se enfrentó hace cuatro años a Cayo Lara-, superar "las dinámicas partidistas de las distintas fuerzas del espacio conjunto".

Y marca la hoja de ruta para avanzar hacia la unión e ir un paso más allá, "de la coalición electoral a la unidad popular".

Eso sí, en una coalición como es IU con una militancia activa y acostumbrada al debate interno, se señala una carencia a Podemos: debe avanzar hacia la "democratización".

Por ello, la dirección de IU propone "unas medidas que permitan democratizar el espacio para hacerlo más sólido, empezando por priorizar que haya una coordinación interna similar a la de una coalición, con funcionamiento realmente democrático, para después plantearnos la posibilidad de espacios más extensos de participación".

IU reclama "mecanismos efectivos de participación democrática, deliberación y toma de decisiones" y respeto a la autonomía de todas las partes, pero está dispuesta a avanzar en la coordinación de la dirección en todos los ámbitos, también a nivel local y autonómico.

Así, pese a que reivindica su trayectoria, mantiene su apuesta estratégica por converger con Podemos y se define ya no tanto como partido sino como "movimiento político y social". Y defiende que la razón de ser de IU en sus 34 años es "la articulación de alianzas".

En virtud del pacto con el PCE, el ministro de Consumo tiene el camino despejado -salvo sorpresa mayúscula- hacia la revalidación de su cargo, pues por el momento solo hay un candidato alternativo: el exdirigente José Antonio García Rubio, que representa al sector contrario a aliarse con Podemos, cuyo peso es ahora mismo modesto.

Según fuentes de Izquierda Unida, la coalición tiene ahora mismo entre 18.OOO y 19.OOO afiliados que pagan su cuota, una cifra muy similar a la de Podemos, pues menos de 19.000 simpatizantes se han inscrito como "militantes" en el nuevo censo impulsado por la formación de Pablo Iglesias, que ha introducido por primera vez el pago de una cuota.