El Rey Felipe VI y la Princesa Leonor 

Se ha celebrado en Oviedo la tradicional entrega solemne de los Premios Princesa de Asturias que este año tuvo lugar en el hotel Reconquista y con formato reducido por causa de la pandemia del Covid-19. Unos premios en esta edición muy especiales que, a pesar de las dificultades sanitarias, han mantenido su celebración en su 40 aniversario con brillantez y emoción.

En un tiempo muy difícil para todo el mundo y también para España (donde ayer se registró otro récord  de contagios del Covid-19 con 15.186 casos) por causa de la amplia presencia de la pandemia del coranovirus. A la que, en el caso español, hemos añadir una seria crisis económica e institucional, lo que llevó al Rey Felipe VI a pedir desde Oviedo un ‘gran esfuerzo nacional de entendimiento y concordia’.

Unos Premios que se han celebrado en circunstancias difíciles para España, entre las que se incluyen algunos hechos que han afectado a La Corona. Como el incidente de la presunta fortuna opaca del Rey Emérito, el veto del Presidente Sánchez a un viaje del Rey Felipe VI a Barcelona, y las críticas infundadas de dos miembros del Gobierno, Iglesias y Garzón, al monarca.

Hechos lamentables y de dudosa constitucionalidad que el Rey Felipe VI ha soportado y superado con entereza, manteniendo su agenda de trabajo y transmitiendo serenidad y normalidad. Lo que constituye un ejemplo y una lección a su hija y heredera doña Leonor que, a punto de cumplir 15 años,  que habrá seguido estos avatares con preocupación. La que ayer, en su discurso, les hizo un llamamiento a los jóvenes en favor del ‘sentido de la responsabilidad’.

Y unos hechos desafortunados que han causado inquietud en las grandes naciones de Europa y en la instituciones de la UE -motivo que seguramente obligó al presidente Sánchez a organizar un viaje del Rey a Cataluña-, donde además se ha declarado el malestar, denunciado por la Comisión Europea, por el intento del Gobierno de Sánchez de controlar la Justicia dañando la separación de poderes del Estado, lo que la UE nunca podría aceptar.

Y lo que el presidente Sánchez también va a tener que rectificar en pos de recuperar el prestigio de las instituciones españolas y del vigente marco constitucional. Del que el Rey Felipe VI es su principal valedor y guardián en la defensa de los intereses generales de España y del pueblo español. Al que don Felipe VI envió ayer un mensaje de afecto pidiendo que apuesten por ‘la esperanza y el valor’.