Ayuso se proclama Reina del PP mientras Sánchez negocia los PGE, acelera los indultos y mira a Iglesias

La crisis de liderazgo de Casado por culpa de Ayuso y que subraya Aznar da alas a Vox y facilita la hegemonía política de Sánchez

La suplantación del liderazgo de Pablo Casado en el PP y la Oposición por el desastre y la manifiesta incompetencia de Isabel Ayuso le está dando protagonismo, alas y subida en las encuestas a Santiago Abascal de cara al debate de moción de censura que Vox presentó contra Pedro Sánchez.

Un presidente Sánchez que continúa su avance hacia la aprobación de los PGE de 2021 con los separatistas de ERC -a cambio de los indultos a los golpistas-, Bildu y Cs, el partido de Arrimadas que juega con el temerario fuego del sanchismo y que tiene prácticamente rota la relación de Aguado con Ayuso en Madrid.

La Comunidad Autónoma Madrileña (CAM) donde el Gobierno de Sánchez acaba imponer el ‘estado de alarma’ ante la gravedad de la situación de la sanidad madrileña que, en las últimas tres semanas y desde que Ayuso impuso leves medidas restrictivas por áreas, ha batido todos los récords de muertes y contagios en las capitales europeas con más de 700 fallecidos, 60.000 contagios y UCIS saturadas según los propios datos de la CAM.

Así están las cosas en la dramática situación política, sanitaria, social y económica de España donde resulta imposible imaginar un pacto para la unidad nacional y donde el hundimiento de empresas y empleos no cesa de crecer al ritmo de la caída del PIB (11,2 % para 2020), mientras el déficit público y la deuda se disparan y el Banco de España hace advertencias sobre la fragilidad de nuestro ‘sistema financiero’. Lo que un Sánchez, autoritario e improvisador, espera subsanar con el ‘maná’ de los fondos europeos que solo llegarán a España a partir de mediados de 2021.

Y todo ello mientras ese mismo Gobierno de Sánchez se afana en controlar el Poder Judicial, con la reforma express de su Ley Orgánica para sortear el bloqueo de la renovación del Poder Judicial que impide el PP. Y, de paso, para facilitar y acelerar los indultos de los golpistas catalanes -para ‘antes de Navidad’, dice Iglesias- a fin de que ERC apruebe los PGE de 2021 y de que Junqueras pueda ser candidato a la presidencia de la Generalitat en los comicios catalanes del 14 de febrero de 2021.

Y todo ello mientras el Tribunal Supremo analiza la posibilidad de, como se lo ha transmitido el juez de la Audiencia Nacional García Castellón, el vicepresidente Pablo Iglesias pueda ser imputado y llevado a juicio por los presuntos delitos de: denuncia falsa, daños informáticos y revelación de secretos.

Presuntos delitos sobre los que debe pronunciarse la fiscalía que controla la ex ministra Dolores Delgado, y sobre los que Iglesias dice que es ‘imposible’ que pueda ser imputado. Lo que de producirse no iba a provocar llantos y lamentos ni en Sánchez ni entre los ministros del PSOE.

Y es en medio de toda esta tormenta política cuando Sánchez se ha visto en la obligación -ante las advertencias que le han llegado de la UE- de rectificar su reciente veto a que el Rey Felipe VI viajara a Cataluña, acompañando este pasado viernes al monarca a la ciudad condal para asistir a una entrega de premios económicos.

Lugar donde el Rey Felipe VI volvió a hacer un llamamiento a la unidad de los españoles, mientras unos pocos CDR -cada vez menos, como cuando se inhabilitó a Torra- se manifestaban en su contra en Barcelona.

La grave crisis de Casado y del PP

Ha sido el propio José María Aznar, padrino de Casado en el Congreso del PP, el que le ha dicho a su pupilo que ‘necesita ayuda y debe ganarse los galones’. Los que le ha quitado una catastrófica y demencial presidenta de Madrid Isabel Ayuso, que abandonando la sanidad madrileña para jugar a ser ella la Reina del PP y la líder de la Oposición frente a Pedro Sánchez en España.

Lo que a Sánchez le viene de perlas, lo que eclipsa a Casado y favorece a Abascal ante el inminente debate de la moción de censura, mientras otros líderes regionales del PP como Feijóo, Moreno y Mañueco no salen de su asombro por el deterioro galopante del PP.

Casado nunca debió haber nombrado a la indocumentada Ayuso candidata y presidenta de la Comunidad de Madrid. Y debió de haberla cesado de una manera fulminante, por muchos más motivos por los que cesó a Cayetana Álvarez de Toledo. Porque si Casado tenía celos del protagonismo ruidoso de Cayetana, que no tiene un pelo de tonta, ahora tiene que defender a una incapaz de la política como es Ayuso que está hundiendo Madrid y el PP en toda España.

Véase la última encuesta electoral de GAD3 para el diario ABC en la que se anuncia que el PP perdería 18 escaños nacionales en relación con el anterior sondeo de GAD3, mientras que Vox subiría 13 escaños.

Pero sobre todo Casado sabe que Ayuso y su consejero de Sanidad Ruiz Escudero son responsables políticos y puede que penales de muertes de 6.000 ancianos en las residencias de la tercera edad de Madrid una vez que a muchos de ellos -los que no tenían seguros privados- muy gravemente enfermos no se les traslado a hospitales públicos, porque en las residencias se recibió un ‘protocolo’ de la Comunidad de Madrid que impedía el traslado de enfermos graves que estaban aquejados de otras enfermedades, además del Covid-19, sin exigir, caso por caso, la obligatoria prescripción médica.

Lo que conduce a presuntos delitos de homicidios en cadena de Ayuso y Escudero que ya están siendo investigados en los tribunales y acabarán en juicios en los que la presunción de inocencia de Ayuso y Escudero será casi imposible de avalar, dada la existencia de documentos (los protocolos) que Ayuso primero negó que existieran y luego dijo que no se habían distribuido hasta que aparecieron en las residencias de los ancianos de Madrid.

Ayuso es pues un desastre ‘mortal’. Y conviene ahora recordar las escenas dantescas que relataron los oficiales de la Unidad Militar de Emergencia (UME) que entraron en las abandonadas residencias de los ancianos para desinfectarlas en las que ‘habían encontrado en dormitorios cadáveres de ancianos en sus camas, junto a las camas de otros ancianos enfermos’.

Y semejante atroz situación ¿no le pareció a Pablo Casado motivo más que suficiente para cesar a Ayuso en la presidencia de Madrid? Solo esta grave actuación de Ayuso -que ahora se va a investigar en la Asamblea de Madrid- y el mirar hacia otro lado y el callar de Casado prueban que el líder nacional del PP no merece el cargo que ostenta ni en su partido ni en la oposición.

En cuanto a la demencial Ayuso, que se ha autoproclamado ‘Reina del PP’ con la ayuda de unos medios de comunicación Conservadores que mezclan su animadversión a Sánchez con la incapacidad de Ayuso, cabe añadir la que ha sido su reciente y caótica gestión en Madrid. Donde ella presentó un recurso al TSJM contra la orden del ministro Illa de cierre de Madrid y que cuando el Tribunal suspendió la orden por inconstitucional -lo que fue otro grave error de Illa- Ayuso apareció en televisión pidiendo a los madrileños que no se fueran de puente y quedaran encerrados en sus casas (sic).

Por lo que el Gobierno de Sánchez tuvo que decretar el ‘estado de alarma’, e hizo bien, mientras más de un millón de madrileños se estaban escapando y con razón de este maldito Madrid.

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