Trump alega que "apenas" oyó los abucheos en la capilla ardiente de Ginsburg

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que "apenas" oyó los abucheos y críticas que profirieron contra él un grupo de personas cuando acudió el miércoles en la capilla ardiente de la difunta jueza Ruth Bader Ginsburg en el Tribunal Supremo.

"Fueron solo cánticos políticos. Apenas podíamos oírlo desde donde estábamos", ha dicho Trump, en alusión a las consignas que eclipsaron su presencia ante el féretro y que incluyeron mensajes contra él como "votad para que se vaya", por la inminencia de las próximas elecciones.

"Alguien me dijo que estaban gritando, pero (quienes gritaban) estaban justo al lado de los medios", ha añadido Trump en declaraciones a los periodistas, según el portal de noticias The Hill.

La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, sí ha criticado de forma más explícita los abucheos, calificándolos de "terribles" e "irrespetuosos" durante una rueda de prensa.

La muerte de Ginsburg, de la corriente progresista, ha desatado un debate político en Estados Unidos por la premura de Trump para designar a un nuevo juez antes de las elecciones de noviembre, de tal forma que se garantice que un magistrado conservador ocupa el puesto que ha quedado vacante.

El presidente dará el nombre de su nominada -él mismo ha dicho que será una mujer- el sábado y el Partido Republicano ya se ha garantizado los votos necesarios en el Senado para que la candidatura se someta al menos a votación en el pleno de la Cámara Alta.

Por otro lado, el féretro con los restos de la difunta jueza ha llegado este viernes por la mañana a la sede del Congreso de Estados Unidos, en un simbólico gesto que hasta ahora no se había concedido nunca a ninguna mujer ni a ninguna persona judía.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, ha recibido el ataúd como un "gran honor". Entre quienes han acudido al Congreso para darle el último adiós a la magistrada del Tribunal Supremo figuran el candidato presidencial Joe Biden.

La rabina Lauren Holtzblatt ha aplaudido durante un discurso los esfuerzos de Ginsburg para lograr un "cambio real", entendiendo que "la justicia no ha llegado como un rayo" a Estados Unidos sino fruto de la "persistencia" de personalidades como la difunta jueza, que falleció hace una semana a los 87 años, informa CNN.

Uno de los momentos más llamativos de la capilla ardiente lo ha protagonizado el entrenador personal de Ginsburg, Bryant Johnson, que ha realizado varias planchas junto al ataúd.

El fallecimiento de la jueza ha entrado de lleno en el debate político en Estados Unidos por la vacante que deja en el principal órgano judicial de Estados Unidos. El presidente, Donald Trump, anunciará este sábado el nombre de su posible sustituta, con vistas a garantizarse un mayor control conservador de la corte.

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