El ministro de Justicia reprocha al PP descolgarse del acuerdo para renovar el CGPJ

Juan Carlos Campo niega las palabras de Pablo Casado y asegura que la Justicia no está politizada

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha reprochado al PP el haberse descolgado de un "acuerdo prácticamente finiquitado" para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), una "obligación de renovar" que, a su entender, "no puede estar sujeta a condiciones".

En una entrevista en El Mundo, Campo desvela los motivos que le ha dado el PP para romper las negociaciones: porque no les gusta el socio de Gobierno, por cuestiones internas como la destitución de Cayetana Álvarez de Toledo, y la última, expresada por el nuevo portavoz José Luis Martínez Almeida, que no hay una ley orgánica que potencie la independencia de los jueces.

Para el ministro, el actual sistema de elección del CGPJ tiene "el mejor de los diseños", por eso cree que hay que explicar que el modelo tiene una "doble legitimación" y apela a que por parte de "algunos" se haga "un ejercicio de contención".

"Este Ejecutivo cree más en la doble legitimación, en que son los jueces los que tienen que proponer un paquete de jueces y, de ellos, las Cámaras, donde reside la soberanía nacional, orientar a aquellos que consideren los mejores. El órgano de gobierno de los jueces tiene un papel que va mucho más allá de regular estrictamente el ámbito de la carrera judicial, tiene que hacer política judicial. El Consejo del Poder Judicial no son los jueces", expone.

Por eso, respecto al compromiso de despolitizar la Justicia que el líder del PP Pablo Casado dijo que estuvo presente en las negociaciones, el ministro niega "la mayor" y rechaza que la justicia esté politizada "en lo más mínimo".

"Me niego a entender que la política mete las manos en la Justicia, lo que no quiere decir que no podamos hacer algo para mejorar la imagen", matiza.

Lo que sí han existido, según el ministro, son "conversaciones para modificar la Ley Orgánica" para transmitir "más tranquilidad y confianza de que los que están allí son los mejores", lo que significaría "volver a la idea del Pacto de 2001 e incluiría, por ejemplo, la creación de una comisión parlamentaria en ambas Cámaras donde no sólo se examine a los juristas, como actualmente, sino a los 20 candidatos a vocales".

También se habría propuesto potenciar la adopción de acuerdos en el Consejo, "elevando las mayorías para los nombramientos de las cúpulas judiciales".

A lo largo de la entrevista, Campo acusa al PP de "esquizofrenia" por decir que la designación por las Cámaras "para los jueces no es buena pero, en cambio, para el fiscal general del Estado sí" y recuerda que cuando los populares gobernaban tampoco hicieron nada para cambiar el sistema de elección del fiscal general del Estado y que ahora tratan sin éxito de modificar aspectos para evitar ciertas designaciones por "antipatía" a la actual titular, Dolores Delgado.

El ministro confirma también que su Ministerio está ya trabajando en la reforma de los delitos de rebelión y sedición y precisa que los "tiempos" para la presentación de las modificaciones "los marcará el Gobierno".