El juez anula la prohibición de celebrar actos religiosos en un pueblo confinado por COVID: "No propagan el virus"

Un juez de Albacete ha suspendido la orden de la administración de Castilla-La Mancha por la que se prohibía cualquier actividad religiosa en la localidad de Villamalea (Albacete) en un auto en el que argumenta que lo que se conoce científicamente sobre el coronavirus permite afirmar que los actos religiosos no están entre los elementos propagadores.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Albacete ha atendido las medidas cautelares solicitadas por la Asociación de Abogados Cristianos y ha acordado suspender la orden de la Delegación Provincial de Sanidad por la que se prohibía desde el 16 de agosto cualquier actividad religiosa en Villamalea, localidad que fue confinada tres días después.

Pero desde el 16 de agosto, Sanidad prohibió las celebraciones religiosas y ordenó el cierre de bares o clubes sociales.

El juez ha asegurado en su auto que dicha orden “resulta excesiva y genérica en cuanto a su pretendido ámbito de aplicación, además de ambigua y carente de justificación concreta bastante para cercenar el ejercicio de un derecho fundamental”.

En su auto, contra el que cabe recurso en el plazo de tres días, el juez ha afirmado que "el ejercicio de la libertad religiosa, con las limitaciones y condiciones ya impuestas por las normas estatales, no supone peligro cierto de contagio".

Ha considerado en su exposición de motivos "que los actos religiosos no están entre los elementos propagadores a diferencia de las celebraciones familiares, actividades lúdicas y recreativas y el ocio nocturno; eventos estos que no han sido suspendidos".