Investigaciones iniciales de la explosión de Beirut descartan un ataque aéreo al almacén de nitrato de amonio

Las investigaciones todavía no han concretado si la explosión fue intencionada o no, pero ya van apuntando una negligencia grave en el almacén de 2.700 toneladas de nitrato de amonio, 24 toneladas de fuegos artificiales, queroseno, metileno y nitrógeno

Las investigaciones preliminares de la gran explosión de la semana pasada en Beirut apuntan a una "grave negligencia" en la supervisión del almacén de nitrato de amonio cuya detonación arrasó el puerto y buena parte de la capital libanesa, pero descartan indicios de un ataque con cohetes u otro tipo de bombardeo, según han indicado este domingo fuentes próximas a las pesquisas a la Lebanese Broadcasting Corporation (LBCI).

Las investigaciones todavía no han concretado si la explosión fue intencionada o no, pero ya van apuntando una negligencia grave en el almacén de 2.700 toneladas de nitrato de amonio, 24 toneladas de fuegos artificiales, queroseno, metileno y nitrógeno.

Las fuentes han explicado a LBCI que el nitrato de amonio por sí solo no presenta tales riesgos, y que fue la combinación con otros productos químicos a su alrededor lo que provocó el desastre.

Las investigaciones también mostraron que tres personas hicieron algunos trabajos de soldadura en el almacén y se fueron después de las 17.00 horas, aproximadamente una hora antes de las explosiones, según la información de la cadena, citada a su vez por Xinhua.

El fiscal general de Líbano, el juez Ghasan El Joury, arrestó a principios de este mes a tres altos funcionarios en el puerto de Beirut por no eliminar el nitrato de amonio y no llevar a cabo el almacenamiento adecuado de los productos químicos.

Los funcionarios arrestados fueron el director general de Aduanas, Badri Daher, el ex director de Aduanas Chafic Merhi y el director general del puerto de Beirut, Hasán Koraytem.

La detonación en el puerto de Beirut causó la muerte a más de 177 personas y heridas a otras 6.000. La Gobernación de Beirut calculó las pérdidas por daños materiales y negocios en más de 10.000 millones de dólares.