La ciudad vieja de Saná, al borde del derrumbe tras dos semanas de lluvias

Dos semanas de lluvias excepcionalmente intensas en el Yemen, un país en el extremo suroccidental de la seca península Arábiga, han dejado los viejos y hermosos edificios de la ciudad vieja de Saná, un complejo considerado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al borde del colapso.

Cuatro edificios se derrumbaron la pasada semana después de que las lluvias asociadas al monzón del Índico calaran los huesos de la vieja ciudad durante varios días.

El balance es preocupante: otros 127 edificios antiguos con techo de adobe han sufrido daños y más de 2.000 tienen filtraciones importantes en sus tejados, según la Autoridad de Preservación de Ciudades Históricas (HCPA), bajo control de los rebeldes hutíes.

Por el momento, no se han reportado fallecidos en esa parte de la ciudad, una suerte que no han tenido las 131 personas que han perdido la vida debido a las inundaciones y deslaves que han acompañado el temporal desde principios de mes, según las autoridades de salud de los hutíes, que controlan el oeste y noroeste del país. Sin embargo, las afectaciones por las lluvias alcanzan a toda la ciudad vieja de Sana.

El techo de la casa de dos pisos de Abdulah al Solwi casi colapsó la semana pasada y aún espera ayuda para poder repararlo. “Cayó sobre una habitación y sobre el baño, y ahora nosotros (él y su mujer) y seis hijos dormimos en la misma habitación" indicó. “Necesitamos arreglar el techado, pero no podemos pagar el coste. Ni organizaciones ni autoridades no han ayudado", gritó amargamente.

Levantada antes del silgo XI sobre bloques de tierra y ladrillo, la ciudad vieja se compone de alrededor de 7.000 edificios de varios pisos sobre suelos de piedra en con decoraciones únicas que juegan con las patrones geométricos de ladrillos y el yeso.

Las autoridades hutíes se desplegaron por la zona dada la importancia histórica y colocaron equipos para de reparación para unos trabajos que serán financiados por la UNESCO.

El valor excepcional de los edificios históricos obligan a utilizar expertos artesanos y técnicas específicas en los trabajos de restauración. “Debe ser manejado por manos muy cuidadosas y herramientas manuales", indicó a Efe Murad Mueidh, un constructor de 55 años tan conocedor de este tipo de edificaciones que en la ciudad le apodan el "Médico de edificios". “Restaurar estos edificios preciosos requiere un trabajo especial", indico Muiedh mientras levanta, junto a dos ayudantes, dos platos de madera para sujetar la estructura quebrada de un edificio de cinco plantas.

El edificio, de 600 años, ya está condenado a morir, para luego volver a levantarlo, un proceso que llevará ocho meses. “Para demolerlo no se usa un bulldozer porque tumbaría las casas adyacentes", explica.

Los edificios históricos tienen elementos arquitectónicos muy ricos, detalles de diseño y planos únicos, indica Muiedh, antes de agregar que hay que guardalo todo para cuando sean reconstruidos.

Muied afirma que las lluvias se han cebado en muchas casas que no han tenido el mantenimiento adecuado en los últimos años. “Cuando llueve día y noche, las casas se dañan y se caen si la gente no tiene cuidado de los tejados", afirma.

Lluvias sin precedentes

El subdirector de la HCPA, Aqeel Nusari, indicó que las precipitaciones de este año no tienen precedentes. "No esperábamos la cantidad de lluvia de este año y se ha creado una verdadera situación de estado de emergecia", dijo a Efe Nusari.

"En el pasado, los residentes de Saná solían inspeccionar los tejados de sus edificios y repararlos una vez el año, pero ahora ya no es así", lamentó.

Explicó que los cuatro edificios que se derrumbaron la semana pasada habían estado abandonados durante años.

Al menos se pudieron acometer trabajos en otras partes. Nusari afirmó que gracias a la ayuda de la UNESCO 40 edificios pudieron restaurarse antes de la llegada de la temporada del monzón. "Si no se hubieran reparado antes de la temporada de lluvias, se hubieran derrumbado", dijo.

Leer más noticias sobre