Extremadura marca un récord de 58 contagios diarios y admite "una segunda oleada"

En la región hay "transmisión comunitaria, controlada de momento", con un total de 19 brotes que suman en este momento 213 casos activos y 973 contactos en seguimiento

Extremadura está en "una segunda oleada de coronavirus", fundamentalmente debido a la movilidad y las reuniones familiares, con una incidencia acumulada similar a la de "las tres primeras semanas del mes de marzo", y este jueves notifica 58 nuevos contagios (24 en el área de Don Benito-Villanueva), el máximo de casos declarados en un día en el estado de nueva normalidad.

En la región hay "transmisión comunitaria, controlada de momento", con un total de 19 brotes que suman en este momento 213 casos activos y 973 contactos en seguimiento, ha informado en rueda de prensa el consejero de Sanidad, José María Vergeles.

"No nos cabe ninguna duda de que estamos en una segunda oleada de coronavirus en Extremadura", ha subrayado el consejero, que basa su afirmación en el incremento de la incidencia acumulada en la comunidad, con una tasa de "34 casos por cada 100.000 habitantes" en los últimos 14 días, y que, sin embargo, es tres veces menor que la media nacional, que se sitúa en "96 casos por 100.000 habitantes".

Esto, ha dicho, significa que se deben extremar las precauciones desde la responsabilidad individual y actuar "de forma muy contundente" a medida que se vayan detectando brotes y positivos en los próximos días y semanas, para evitar que esa transmisión comunitaria se "descontrole".

El objetivo es poder estar en las "mejores condiciones" a primeros de septiembre, de tal suerte que "el curso escolar empiece de la mejor forma posible y si puede ser totalmente de forma presencial", ha resaltado.

Este jueves, Extremadura marca el máximo de casos declarados en un día en el estado de nueva normalidad, 58 nuevos contagios: 24 del Área de Don Benito-Villanueva; once de la de Badajoz; seis de Cáceres; cinco de Plasencia; cuatro de Navalmoral de la Mata; tres de Coria; otros tantos de Llerena-Zafra; y dos de Mérida.

La edad media de los positivos "cae de forma importante" y la mayoría de los casos son adultos jóvenes, con edades comprendidas entre los 16-17 y los 30 años, de ahí la gran cifra de pacientes asintomáticos y "una presión asistencial muy bajita", pero el consejero ha advertido de que "el virus no es solo de personas mayores" y hay ingresos de jóvenes.

Se han producido tres hospitalizaciones nuevas y un alta, lo que hacen un total de 14 pacientes ingresados en hospitales extremeños (con edades comprendidas entre los 30 y más de 90 años aproximadamente), y el número de pacientes en UCI se mantiene en dos.

En un mensaje de tranquilidad, el titular de Sanidad ha subrayado que se dan una serie de diferencias "clave" en relación a la primera oleada, pues ahora la región está "muchísimo más preparada y organizada", y se están detectado casos "muchísimo mejor", prueba de ello es que el 60 % sean positivos asintomáticos.

"Si el virus nos lo permite, creo que tenemos la maquinaria muchísimo más engrasada" para hacer frente a esta segunda oleada, ha dicho el titular de Sanidad, quien ha destacado que ahora se conoce "la trazabilidad de cerca del 100 % de los casos declarados", su origen, contactos y vehículo de transmisión del virus, con estudios epidemiológicos "más selectivos" y mejor acotamiento de los brotes.

En este sentido, ha valorado que se hayan conseguido cerrar en esta nueva normalidad nueve brotes, que sumaron "92 casos y 613 contactos", y en relación a los activos, destaca el de Villarta de los Montes (47 positivos, un fallecido y 592 contactos en seguimiento) y preocupa también el de Quintana de la Serena (12 casos), por el elevado número de personas que padecen silicosis debido a la exposición al polvo de granito en las canteras.

Se harán pruebas PCR a todas las personas con silicosis, aunque no tengan contactos ni síntomas, y no se descarta que la localidad retroceda a "la fase dos" si siguen incrementándose los casos y si se supera "una incidencia de 400 afectados por cada 100.000 habitantes".

Un retroceso que, según Vergeles, no se contempla "de momento" para Extremadura, donde, en cualquier caso, están en alerta todos los planes de contingencia por si fuera necesario.

El consejero no se ha mostrado sorprendido por la segunda oleada, en la que es "clave" la movilidad y porque el virus "no entiende de temperaturas", precisando que a partir de septiembre el problema radica en la confusión entre pacientes de gripe y coronavirus.

Y ha remarcado que cuando "más se mueve la gente" es en torno a la festividad de la Virgen el 15 de agosto y "esos datos los tendremos a los diez días", por lo que "puede seguir subiendo el número de afectados".

En su intervención, Vergeles ha reiterado la necesidad de establecer desde el Gobierno y el Ministerio de Sanidad "herramientas legales y normativas en todo el Sistema Nacional de Salud para abordar la pandemia de una forma uniforme" y "cohesionada" en el país, herramientas que den "amparo legal" a las comunidades en sus decisiones "sin llegar al confinamiento".

Una cuestión que trasladó en el Consejo Interterritorial de este miércoles, a la que se sumaron algunas CCAA y que "fue bien acogida por el Ministerio, que la iba a estudiar".

"No es posible abordar una pandemia teniendo que solicitar autorización judicial en todos y cada uno de los momentos, porque en ocasiones se requieren actuaciones muy rápidas", ha manifestado el titular de Sanidad, quien ha aludido al rechazo de la justicia a la prohibición de reuniones de más de 15 personas por conculcar derechos fundamentales como el de reunión y que, por tanto, se quedó en recomendación.

En su opinión, se precisa "algo intermedio entre lo que permiten las medidas excepcionales de las leyes de salud pública (que permiten aislar a "una persona") y el estado de alarma", para poder aislar, por ejemplo, colectivos de personas como "grupos de temporeros, pisos o un pueblo".

Es decir, ha precisado, que se pueda declarar "una alerta sanitaria sin vulnerar derechos constitucionales", con medidas "proporcionadas" y buscando "siempre el interés de la salud pública", en "un equilibrio entre la protección de la salud y el desarrollo económico de la comunidad".

En cuanto a la prohibición de fumar en la calle y en lugares públicos de Galicia, es una medida que la Junta no se plantea, a la espera de ver lo que "dicen los expertos", si bien, ha indicado que, además de "ser difícil de llevar a la práctica", no parece que "los brotes estén relacionados con este tipo de cuestiones".