El descontrol de los rebrotes acerca a España a la segunda ola: 2.935 contagios en el último día

Sanidad ha registrado el mayor número de contagios de coronavirus desde finales de mayo: en las últimas 24 horas se han registrado casi 3.000 casos, en concreto 2.935, una considerable subida en comparación con los 1.690 del miércoles. Además, se ha actualizado la cifra de positivos desde el inicio de la pandemia, que se sitúa en 337.334, casi 8.000 más que este miércoles (329.784). Pese al imparable y preocupante aumento de casos positivos diarios y contra la opinión de parte de la comunidad científica e investigadora, el Gobierno sigue negando que España se encuentre ya en una segunda ola del coronavirus.

La Comunidad de Madrid ha volcado en el registro de Sanidad 842 nuevos casos en las últimas 24 horas, pero la autonomía que encabeza los contagios, sin sumar días anteriores, es el País Vasco, con 545, seguido de Aragón, con 418, y ya más lejos Cataluña, que está haciendo pruebas masivas de diagnóstico, con 164, y Galicia con 107.

Aragón, una de las comunidades que más preocupaba por los últimos datos, lleva varios días de estabilización, según el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, e incluso se está viendo una mejoría, pero eso no quita para que en algunos barrios pueda haber una transmisión, según ha dicho.

En la última semana han fallecido hasta 70 personas con prueba diagnóstica confirmada de COVID-19, frente a los 65 de los que informó ayer Sanidad. El número de muertes se sitúa en 28.605, según las cifras oficiales del Ministerio.

Por otra parte, también avanzan con fuerza los ingresos hospitalarios, con 953 en la pasada semana (129.009 a nivel global en la pandemia), y 51 en unidades de cuidados intensivos (11.926 en el cómputo general del COVID-19 en España).

Segunda ola, una 'cuestión semántica'

Simón ha calificado la subida de casos de este jueves, de casi 1.300 frente al miércoles, como "suave", y ha argumentado que "permite la implementación de medidas de control mucho más seria y controlada". Por ello, no ha tildado de 'segunda ola' la situación actual. "No sabemos exactamente cómo tenemos que definirla, ahora mismo hay un incremento de casos, que lo llamemos 'segunda ola' es más bien una cuestión semántica", ha insistido.

Por ello, ha instado a "no buscar un término que genere más ansiedad de la cuenta" a la población. "Podría ser o podría no ser una 'segunda ola'. Hasta ahora, todo se está controlando en las zonas donde está habiendo un incremento. No tiene absolutamente nada que ver con lo que vimos en marzo o abril, pero tenemos que seguir a alerta, hay un riesgo importante", ha alertado. Sobre si existe transmisión comunitaria, ha aceptado su presencia, pero ha puntualizado que "no es tan importante como pueden hacer parecer las cifras".

Al respecto, ha reivindicado la estabilización en Aragón y Cataluña, lo que a su juicio demuestra que "si se aplican las medidas disponibles con contundencia un brote se puede controlar". "Lo que se ha hecho en Cataluña y Aragón puede servir de ejemplo para otros territorios. Ha sido un éxito relativo, se ha demostrado que el brote se puede controlar. Son comunidades en las que muchas se pueden mirar. El problema que tuvieron es que fueron las primeras que empezaron a detectar situaciones que no se habían detectado", ha destacado.

Sobre la situación concreta en Aragón, ha aplaudido que "está evolucionando muy favorablemente". "Puede haber subidas y bajadas. En barrios concretos de Zaragoza o en puntos concretos del territorio puede seguir habiendo transmisión pero la tendencia es muy favorable", ha celebrado, añadiendo que el porcentaje de asintomáticos en toda España continúa siendo "muy alto", por encima del 50 por ciento.

Simón ha informado de que esta semana se han detectado en torno a 95.000 casos sospechosos de COVID-19, en comparación con los 40.000 "de hace pocas semanas". Según el epidemiólogo, se está realizando prueba PCR a más del 90 por ciento de los sospechosos. Igualmente, ha resaltado que en torno al 35 por ciento de los positivos tiene contactos conocidos, por lo que está controlado su origen. "Entre el 60 y el 70 por ciento de los positivos son asintomáticos o tienen contacto conocido, y entre el cinco y diez por ciento son importados", ha agregado.

El riesgo de colapso sanitario

Por otro lado, Simón ha negado que España se encuentre a nivel general en una situación de riesgo de colapso sanitario, tal y como han advertido este jueves nueve sociedades científicas. El epidemiólogo ha informado de que, en estos momentos, están ocupadas 3.212 camas convencionales de hospital y 383 de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), lo que supone un índice del "3 por ciento del total de camas". Sin embargo, hay casi 600 camas ocupadas más que el pasado jueves (2.747) y 100 más en UCI (292). Por comunidades autónomas, en estos momentos hay 1.000 hospitalizados en Madrid, 892 en Cataluña y 393 en Aragón.

"Ahora mismo no hay un riesgo inminente de colapso, ni muchísimo menos. El COVID-19 ahora mismo no está en riesgo de colapsar el sistema, absolutamente de ninguna manera", ha defendido rotundamente Simón, aunque ha reconocido que "es cierto que en algunos puntos concretos ha habido una presión superior", como en algunos hospitales de Aragón, Lleida o Madrid, donde "también está subiendo la ocupación hospitalaria pero no se está poniendo en jaque el sistema".

Simón ha argumentado que "no se está notificando ahora mismo una situación de alto riesgo", pero ha admitido que "dos o tres hospitales de Madrid tienen una situación más peligrosa". "Son llamadas de atención, tenemos que actuar, toda la población y todos los sistemas sanitarios, para mantener la tensión", ha comentado. Sin embargo, ha reconocido que Madrid "es una de las comunidades" en la que más se tiene que centrar la atención ahora, "como anteriormente Cataluña y Aragón".

La prohibición de fumar

Ante el aumento de contagios diarios, la mayoría de las comunidades estudian prohibir fumar en calles y terrazas si no se cumple la distancia física de seguridad, como el miércoles hizo Galicia y este jueves ha decidido Canarias, una media "a favor de la salud pública" que aplauden los expertos para contribuir a frenar la expansión del coronavirus.

Galicia ha sido la primera comunidad que, desde la madrugada de este jueves, ha vetado el tabaco en la vía pública y espacios al aire libre, incluidas las terrazas, si no se cumple con la distancia de dos metros por la concurrencia de personas o las dimensiones del lugar. Una decisión, que ha han reclamado en los últimos meses las sociedades médicas para el control de la pandemia, y que este jueves ha acordado también el Ejecutivo de Canarias ante el incremento de casos positivos de coronavirus.

Tras la decisión de estas comunidades, la mayoría de territorios también sopesa llevarla a cabo, como la Comunidad de Madrid que prohibiría fumar en la vía pública "sin ningún género de duda" si no se puede cumplir con la distancia de seguridad, que ahora es solo una recomendación, Lo ha dicho el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz-Escudero que ha añadido que la Comunidad lo haría siempre que pudiera adaptar "la posibilidad a nivel legislativo" que ha utilizado Galicia. Y es que el consejero ha apuntado que en su momento "se valoró la prohibición", pero según los servicios técnicos se trataba de una cuestión que competía a ley estatal antitabaco y "tuvimos la duda de si aumentar la restricción".

Para el Gobierno de Castilla-La Mancha es "una medida positiva a priori", con lo que según el vicepresidente regional, José Luis Martínez Guijarro, se "está sopesando" porque "puede ser positiva para atajar el virus", si bien considera que esta normativa "debería ser de ámbito nacional".

Por su parte, fuentes de la Consellería de Sanidad de la Generalitat Valenciana han asegurado a Efe que estudia también implantarla, al igual que ha afirmado el Ejecutivo de Cantabria, que analiza si impulsar alguna acción similar a la de Galicia.

En Aragón, una de las comunidades más afectadas por el aumento de casos y brotes, la consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha reconocido que la decisión de la Xunta "no se descarta" en la región: "La estamos valorando como todas las medidas de otras comunidades autónomas", ha aclarado.

El País Vasco, que está analizando la posibilidad de restablecer el estado de emergencia sanitaria, ya decretado al pasado mes de marzo, está de acuerdo con la prohibición de fumar si no hay distancia, una medida que ya la planteó como posibilidad.

La consellera de Salud de Baleares, Patricia Gómez, también es partidaria y ha puesto la medida como ejemplo de "buenas prácticas" que las comunidades y la administración central deben compartir para mejorar la salud pública.

Asturias la valora "con prudencia" en función de cómo evolucione la pandemia y desde la perspectiva jurídica para definir "hasta qué punto" se podría tomar esa decisión desde el ámbito competencial, según la consejera de Derechos Sociales y Bienestar y portavoz del Ejecutivo, Melania Álvarez.

El Gobierno andaluz lo está analizando, por eso ha encargado un estudio a los miembros del Plan Andaluz Antitabaco para determinar si hay evidencias científicas de que la prohibición de fumar en la calle sería positiva para evitar la propagación de la COVID-19 y, en función de ese informe, estudiará si la implementa o no, tal y como ha afirmado el consejero de Salud, Jesús Aguirre. En principio, la Junta no le ve "una trascendencia clínica muy notable" a esa medida, pero Aguirre ha explicado que han preferido pedir ese "pequeño informe para intentar sacar conclusiones.

Y el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha anunciado que va a dar instrucciones para que las fuerzas de seguridad sean "lo más estrictas posible" en el cumplimiento de las normas dictadas que afectan a las terrazas y que implican que si no hay distancia social únicamente se puede retirar la mascarilla para beber o comer, no para fumar.

Navarra, en estos momentos, no tiene previsto adoptarla pero, según han indicado a Efe desde el departamento Salud, va a estudiarla. La Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja ha informado, por su parte, de que ha analizado todos los escenarios posibles y aplicará las medidas en función de cómo evolucionen los datos de contagios.

Extremadura no prohibirá fumar en la calle o lugares públicos si puede mantenerse la distancia y va a sopesar bien la medida antes de llegar a esa situación, aunque si consideran que es positiva para prevenir contagios no dirán que no, según el consejero de Sanidad, José María Vergeles. Murcia tampoco contempla la prohibición, y en el supuesto de ponerla en marcha tendría que consensuarlo, según ha afirmado a EFE un portavoz de la Consejería de Salud.

Ya el Ministerio de Sanidad advirtió el pasado 2 de julio de los nuevos riesgos asociados al acto de fumar o vapear vinculados con la transmisión de la COVID-19, como la expulsión de gotitas que pueden contener carga viral y ser altamente contagiosas, la manipulación de la mascarilla o el contacto de los dedos con la boca tras tocar los cigarrillos.

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