Sánchez elude comentar la imputación de Podemos y el paradero del Rey emérito tras verse con Felipe VI

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha remitido a la Justicia ante el proceso por el que han sido imputados Podemos y varios de sus cargos por financiación ilegal, y ha emplazado a que sean Zarzuela o el propio don Juan Carlos quienes decidan si revelan el paradero del anterior jefe del Estado. De esta forma, Sánchez ha evitado entrar a valorar este miércoles los dos temas de más actualidad en la política española tras el tradicional despacho de verano con Felipe VI en Mallorca.

Tras ser preguntado por los periodistas sobre Juan Carlos I, Sánchez ha señalado que las conversaciones que tiene con Felipe VI son "confidenciales" y la Casa Real y el Gobierno son "instituciones distintas", por lo que es la monarquía quién tiene que dar las comunicaciones oportunas.

Así, ha incidido en que todas las cuestiones relacionadas con el Rey emérito deben ser trasladadas a la opinión pública por Zarzuela "o el propio afectado", pero en ningún caso serán reveladas desde el Palacio de la Moncloa.

En su última comparecencia el pasado día 4, el presidente del Gobierno dijo no tener "información" sobre el paradero del Rey emérito. Este miércoles ha evitado aclarar si conoce o no dónde está Juan Carlos I y solo ha indicado que el contenido de sus despachos con el actual monarca permanecen "en la confidencialidad debida".

Sin embargo, sí que ha insistido en subrayar que el Gobierno y la Jefatura del Estado son "instituciones distintas". "Uno poder ejecutivo y otra cosa la Jefatura Estado", ha dicho.

Sobre la investigación a Podemos, Sánchez ha afirmado que "estamos en un estado de derecho" y que es un asunto "que lleva el poder judicial" que hay que "respetar", algo que ha recalcado "sin nada más que añadir". "Máximo respeto a la justicia", ha repetido en varias ocasiones pese a las preguntas de los periodistas sobre ese tema.

Diálogo con los ayuntamientos

Por otro lado, Sánchez se ha mostrado dispuesto a seguir negociando con los ayuntamientos y los grupos parlamentarios el decreto ley que recoge el acuerdo con la FEMP sobre la utilización de los remanentes y el uso del superávit, ante las críticas de distintos municipios y partidos políticos.

Sánchez ha expresado la "voluntad de llegar a acuerdos" con los ayuntamientos, de los que ha dicho que tienen que ser "parte protagonista" de la reactivación del país tras la pandemia del coronavirus.

En este punto, ha incidido en que sigue la "mano tendida" del Gobierno a los consistorios locales, después de que alcaldes de distintos partidos políticos criticaran el acuerdo que alcanzó el Ministerio de Hacienda con la Federación Española de Municipios y Provincias para la utilización del superávit y la liberación de los remanentes.

El Consejo de Ministros transformó en decreto ley el acuerdo con la agrupación municipalista, por lo que tiene que llevarlo al Congreso de los Diputados antes de 30 días hábiles, ya en septiembre. En esa votación, vistas las posiciones de los grupos de la oposición, e incluso de Unidas Podemos, tanto en la FEMP como en comparecencias públicas, el decreto ley está a día de hoy más cerca de ser derogado que refrendado.

A un mes de su votación, una quincena de partidos que conforman el Congreso de los Diputados, que suman unos 190 diputados, por encima de la mayoría absoluta de la Cámara (176), han mostrado ya su disposición a rechazar este decreto.

"Estabilidad de todas las instituciones"

Antes de las preguntas de los periodistas, Sánchez ha afirmado que hablado con el Rey de la pandemia del coronavirus y lo que ha provocado la misma a nivel sanitario y sobre el turismo, entre otros sectores, además de algunos asuntos sobre la política internacional, como lo ocurrido en el Líbano, sin detallar nada más.

El jefe del Ejecutivo ha subrayado al respecto que "la estabilidad de todas las instituciones" es fundamental en este momento tan "extraordinario que vive el país".

La reunión entre Felipe VI y Sánchez era la primera ocasión en la que se les ve juntos desde la salida de España del Rey emérito.

Sánchez ha llegado a Palma procedente de Lanzarote, donde pasa unos días de vacaciones, y ha sido recibido por el monarca en la puerta principal del palacio.

Allí es donde, con algo de antelación sobre el horario previsto, ha tenido lugar el saludo entre ambos, sin contacto físico y protegidos con mascarillas, de color azul la del Rey y de color negro con la bandera de España la de Sánchez.

Ambos han posado para los informadores gráficos mientras conversaban y han saludado a los periodistas antes de acceder al interior del edificio para iniciar su reunión.

La de este miércoles es la tercera ocasión en la que Sánchez ha acudido a un despacho de verano con el Rey en Marivent, ya que se estrenó en agosto de 2018 tras triunfar la moción de censura que presentó contra Mariano Rajoy.

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