Sánchez no puede, tras forzar la marcha de don Juan Carlos, el conceder indultos a los golpistas catalanes

El Rey emérito no está imputado ni condenado y los golpistas del procés presos han sido condenados por sedición y malversación

Después de lo ocurrido con la forzada salida de España del Rey Juan Carlos el presidente Pedro Sánchez no puede conceder -como lo esperan Pablo Iglesias y Oriol Junqueras- los indultos a los golpistas catalanes del ‘procés’ hoy presos y condenados por sedición y malversación.

Porque ello supondría tratar a don Juan Carlos como presunto delincuente y a los golpistas catalanes como víctimas inocentes de la Justicia española, lo que sería entendido como la ruptura de la legalidad y de la vida democrática española.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez presume, cuando dice que no puede revelar sus conversaciones con el Rey Felipe VI sobre don Juan Carlos, ser el autor e inductor de la marcha de España del Rey emérito (en un principio a Emiratos Árabes) como la consecuencia de las informaciones y documentos que revelan la existencia de una fortuna opaca en paraísos fiscales del Rey Juan Carlos I.

Esta grave iniciativa de Sánchez, aprobada por el Rey Felipe VI y aceptada por don Juan Carlos -por que nadie puede exigir a un español el abandonar su país-, se ha llevado a cabo cuando al Rey Emérito le asiste la presunción de inocencia. Y no ha sido imputado ni condenado por ningún delito, en la certeza de que solo podría ser juzgado por presuntos delitos fiscales sobre hechos acontecidos después de su abdicación el 14 de junio de 2014.

El bloqueo de los indultos a los golpistas es sin duda una muy importante consecuencia colateral de la ‘expulsión’ de don Juan Carlos de España. Y ello constituye, a la vez, el que Oriol Junqueras no pueda ser candidato a la Generalitat en las elecciones catalanas del otoño, como pretendía ERC a cambio de la investidura de Pedro Sánchez y de su esperado apoyo a los Presupuestos de 2021.

Lo que deja a Sánchez e Iglesias en las manos de Cs para aprobar los PGE de 2021, y lo que obliga a Inés Arrimadas a exigir a Sánchez un compromiso por escrito de que no concederá indultos para los golpistas presos, para que cumplan íntegras sus condenas en las condiciones que marca la Ley.

El Rey Juan Carlos tiene en la actualidad y por un decreto real (pero no del Gobierno) la condición de ‘Rey Emérito’ de España, tratamiento de majestad y sigue siendo miembro de la Familia Real. Asimismo don Juan Carlos es, constitucionalmente, en lo que a la ‘Regencia’ se refiere, ‘el tercero’ en la línea de sucesión de La Corona. Y, por supuesto y en el orden personal es el padre del Rey Felipe VI y, como hemos dicho, actualmente no está imputado ni tiene condena judicial alguna.

Y estas circunstancias la situación de don Juan Carlos, duramente castigado por su forzada salida de España, no se puede comparar con la de los presos y delincuentes golpistas catalanes a los que el presidente Pedro Sánchez pretende indultar para así cumplir sus compromisos de investidura con ERC.

Los que Sánchez ha complicado con la ‘expulsión’ de don Juan Carlos y lo que sin duda le complica y empeora la situación política e institucional del país, y la propia estabilidad del Gobierno. El que necesita los Presupuestos de 2021 para su estabilidad y poder gobernar frente a la crisis económica, social y sanitaria que no paran de crecer y anuncian un otoño fantasmal.

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