Calvo responde a la ofensiva de Podemos contra la Monarquía: "El Rey emérito no huye de nada"

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha afirmado este miércoles que el Rey Juan Carlos "no huye de nada, porque no está inmerso en ninguna causa", a la vez que ha remarcado que esta decisión "no significa ningún cambio en la Jefatura del Estado" ni en la labor de Felipe VI "en su papel constitucional". Por su parte, desde Unidas Podemos, han pedido que Calvo explique las gestiones y conversaciones que dieron lugar a la decisión del Rey emérito de abandonar España, ya que considera que la dirigente socialista "es quien ha hecho cómplice al Gobierno" en esta operación.

En declaraciones a los periodistas en Oviedo antes de reunirse con el presidente del Principado, Adrián Barbón, Calvo ha afirmado que el hecho de que el Rey emérito haya decidido fijar su residencia fuera de España "no significa que no esté a la disposición de nuestro país".

"El Rey emérito no huye de nada porque no está inmerso en ninguna causa", ha dicho al ser preguntada por los partidos que están juzgando los hechos antes que la propia justicia.

Tras insistir en que la salida de España del Rey Juan Carlos no significa ningún cambio en la Jefatura del Estado, Calvo ha asegurado que el Gobierno tiene "una relación impecable, fructífera y necesaria con Felipe VI".

"Creemos que es absolutamente bueno para la institución y, naturalmente, para Felipe VI en su trabajo impecable por nuestro país, en un presente y en un futuro que va a necesitar de la unidad y la coordinación" para hacer afrontar la pandemia y la recuperación social y económica.

El Gobierno, ha añadido, "está en su tarea y en su trabajo constitucional en coordinación absolutamente perfecta con la Jefatura del Estado y el Rey Felipe VI".

Preguntada por la posición de Podemos, su socio de Gobierno, ante la marcha Juan Carlos I, que el líder de la formación morada, Pablo Iglesias, la ha calificado de "huida", Calvo ha apuntado que los partidos políticos pueden mantener sus posiciones en una sociedad democrática, diversa y libre.

Sobre la retirada por parte de algunos consistorios del nombre de Juan Carlos I de sus callejeros, ha considerado que es un asunto de las administraciones locales.

Ofensiva de UP contra la Corona

El presidente del grupo de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, quiere que la vicepresidenta Carmen Calvo explique las gestiones y conversaciones que dieron lugar a la decisión de Juan Carlos I de abandonar España, ya que considera que la dirigente socialista "es quien ha hecho cómplice al Gobierno" en esta operación.

Unidas Podemos, que comparte Gobierno con el PSOE, viene quejándose de no haber sido informado de las conversaciones que posibilitaron la marcha del Rey emérito, unas gestiones que se atribuyen a Pedro Sánchez, Carmen Calvo e Iván Redondo, director de gabinete del presidente.

En ese contexto, Esquerra Republicana, Bildu y Junts han reclamado la comparecencia en el Congreso de Carmen Calvo, y ahora es Unidas Podemos quien considera que la vicepresidenta debe dar explicaciones.

En una entrevista este miércoles en Rac1, Jaume Asens ha criticado que el PSOE no les informó de la marcha del Rey emérito, Juan Carlos I: "Creemos que hacen falta explicaciones. Y quien las debería dar es la vicepresidenta, que ha pilotado la negociación, y que es quien ha hecho cómplice al Gobierno de esta operación de la Casa Real".

El portavoz de En Comú considera la celebración de un referéndum sobre la monarquía en España es "plausible en la próxima década si hay otra correlación de fuerzas". A su juicio, un referéndum "es lo que la ciudadanía está pidiendo", aunque ve difícil llevarlo a cabo durante el actual mandato del PSOE.

Iglesias insta al emérito a "dar la cara"

Por su parte, el vicepresidente segundo y líder de UP Pablo Iglesias se refirió en una entrevista este martes por la noche en Tele5 tras calificar de "indigna" la "huida" del Rey Juan Carlos, y después de que la ministra Irene Montero asegurara esta mañana que en Unidas Podemos no se conocía la decisión sobre el Rey emérito.

"Respeto las palabras de Pedro Sánchez, nuestra posición es que no es aceptable que el anterior jefe del Estado, cuando está siendo investigado por las autoridades judiciales suizas y por la fiscalía del Tribunal Supremo, no esté en su país para dar la cara ante su pueblo", ha asegurado Iglesias.

"La propia dignidad de la Jefatura del Estado implicaría que Juan Carlos I diera la cara en su país y ante su pueblo", ha subrayado el vicepresidente, quien ha insistido en que en España hay un debate social sobre la utilidad de la monarquía.

Preguntado entonces por las diferencias de parecer entre los dos partidos que forman el Gobierno, Iglesias ha afirmado: "cuando en el marco de la coalición hay una situación molesta, lo resolvemos Pedro Sánchez y yo, y me va a permitir que sea discreto respecto a lo que hayamos podido hablar".

"Claro que sí pensamos de manera distinta sobre la monarquía, y sobre como encarar, en este caso, presuntos casos de corrupción muy graves que afectan al anterior jefe del Estado", pero -ha añadido- "hay que naturalizar que en democracia se pueda pensar distinto" y "estamos muy satisfechos del trabajo del gobierno de coalición".

El vicepresidente también ha pronosticado que "tarde o temprano los jóvenes de nuestro país impulsarán una república".

Sánchez minimiza los roces con UP

Pedro Sánchez ha despedido el curso político con una férrea defensa de su Gobierno de coalición y minimizando los roces entre PSOE y Podemos, al tiempo que ha pronosticado un cumplimiento del 90 por ciento del programa pactado con la formación de Pablo Iglesias al acabar la legislatura.

Durante la conferencia de prensa en la Moncloa, Sánchez trató de restar importancia a las desavenencias con sus socios de Podemos en múltiples cuestiones, desde el diálogo con Ciudadanos a la posición de la formación morada ante la marcha de España del Rey Juan Carlos.

Ha asegurado estar "satisfecho" y "orgulloso" con el trabajo de todos y cada uno de sus ministros y ha señalado que el Gobierno de coalición tiene una hoja de ruta y un compromiso claro rubricados en el pacto de la coalición. Incluso ha dicho que este Ejecutivo que "decide y actúa, que se audita y autoevalúa", ha puesto en marcha ya más del 55 por ciento de los compromisos y logrará cumplir el 17,3 por ciento de ellos antes de que acabe este año, a pesar de la difícil coyuntura por la COVID-19 y la recesión que ha provocado.

Ha elevado al 90 por ciento el cumplimiento del programa para 2023, porque ha insistido, además, en que ésta va ser una legislatura "larga y fructífera". No ha querido Sánchez entrar en las polémicas de los últimos días en el seno de la coalición.

Y ha insistido en que dicha coalición está cohesionada a pesar de reconocer que la conforman partidos con "culturas políticas distintas", con opiniones diferentes e incluso con una forma distinta de afrontar los retos.

Sánchez ha reiterado su respeto a la decisión del Rey emérito y no ha querido desvelar cómo ha gestionado Zarzuela con el Gobierno este proceso. Pero sobre todo ha insistido en que su Gobierno "considera plenamente vigente el pacto constitucional".

Podemos, nervioso con el acercamiento de Cs

En todo caso, no solo la Corona se ha interpuesto entre los dos socios, también lo ha hecho Ciudadanos, que, liderado ahora por Inés Arrimadas, se ha resituado en el centro con una estrategia clara de rentabilizar sus diez diputados y contrarrestar todo lo que pueda a Podemos y a los partidos nacionalistas e independentistas, aunque aseguran que sin vetos.

Y esta mano tendida de Cs al PSOE, apoyando todas las prórrogas del estado de alarma y el decreto de Nueva Normalidad, ha puesto nervioso a Podemos ante el temor de ver arrinconada parte de su estrategia y, por tanto, perder peso dentro del Ejecutivo.

Pero se ha tenido que resignar a que el partido naranja pueda entrar a negociar y apoyar los Presupuestos de 2021, el mayor reto que tiene por delante el Gobierno en un escenario de pandemia, cuyos efectos han provocado un millón de parados y la caída de un 18,5 % del PIB en el segundo semestre del año.

Aunque el Gobierno aún no ha presentado el proyecto de cuentas públicas ni ha empezado los contactos con el resto de fuerzas, Cs está estrechando sus lazos con el PSOE de cara a esta negociación y ha mantenido dos reuniones con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, la última hace dos días, que ha causado malestar en las filas de Podemos por no haber sido ser invitado.

En este caso fue la ministra de Igualdad, Irene Montero, quien se quejó de que Podemos no estuviera en la reunión y acusó a la parte socialista de la coalición de mirar a la derecha, advirtiendo que cumplir con el acuerdo implica cuidar la mayoría parlamentaria que lo hizo posible, una mayoría que tampoco está muy contenta con el acercamiento de Sánchez a los naranjas.

Para zanjar la polémica intervino Calvo, quien enmendó la plana a Podemos al insistir en que el Gobierno en pleno está representado en cualquier reunión con que solo haya un miembro, como también se la ha enmendado hoy en el tema de la marcha de Juan Carlos I cuando ha dicho que el rey emérito "no huye de nada" porque no está inmerso en ninguna causa.

Con la coalición tensionada, el Gobierno se prepara para empezar un curso muy difícil y con muchas incertidumbres, y que arrancará en septiembre con la moción de censura de Vox.

Una iniciativa abocada al fracaso por falta de apoyos pero que reactivará el debate de trincheras en el Parlamento cuando el foco deberá ponerse en tejer las mayorías necesarias para sacar adelante unos Presupuestos de reconstrucción.