Rutte considera que el plan de reconstrucción aprobado "hará más fuerte" a la Unión Europea

El primer ministro de Holanda subraya que también los "intereses holandeses están bien protegidos" con las condiciones aplicadas

El primer ministro holandés, Mark Rutte, consideró que el plan de reconstrucción pospandemia acordado este martes "hará más fuertes las relaciones" en la Unión Europea (UE) y subrayó que también los "intereses holandeses están bien protegidos" con las condiciones aplicadas a este paquete.

En declaraciones a la prensa en Bruselas tras alcanzarse el acuerdo esta madrugada, Rutte dijo estar "satisfecho" con el resultado alcanzado porque se trata de "un paquete integral y bueno" para los más afectados por COVID-19 y celebró que, al final, "en los casos más extremos, se podría apretar el freno de emergencia si esos países no han hecho lo suficiente".

Después de casi cinco días de tensas negociaciones en Bruselas, el jefe del Gobierno holandés logró los compromisos que buscaba y ahora espera que las reformas se "concreten" porque eso hará que los Estados miembros "sean fuertes y haya un mercado interno fuerte".

El acuerdo contempla la creación de un fondo de recuperación financiado con deuda común de 750.000 millones de euros, de los cuales 390.000 millones se desembolsaron en subvenciones y 360.000 millones en préstamos.

Esto es algo menos de lo que exigía Países Bajos, que quería un fondo total de 700.000 millones de euros, del que la mitad se entregara como préstamos a devolver y la otra mitad en transferencias directas que, en todo caso, estarían siempre acompañados de un compromiso de reformas económicas internas en mercados como el laboral o el de las pensiones.

El acuerdo refuerza además el control sobre la concesión de ayudas directas para contentar a Holanda, que reclamaba que los países pudiesen vetar los planes de reformas e inversiones de sus socios, mientras que la Comisión Europea planteaba que se pronunciaran solo a nivel técnico.

Países Bajos también logró aumentar sus descuentos (1.921 millones de euros frente a 1.576 millones en la propuesta inicial), al igual que el resto de los países autodenominados "frugales" (Dinamarca, Suecia y Austria, además de Holanda), por su contribución al presupuesto europeo, al ser contribuyentes netos y aportar más de lo que reciben.