La cultura y la política lloran a Juan Marsé, el "último de nuestros clásicos"

El escritor catalán deja tras de sí una obra crítica con una sociedad clasista y en la que retrata las barriadas olvidadas de la Barcelona de posguerra

Personalidades del mundo de la cultura y de la política han inundado las redes sociales con mensajes de condolencias por la muerte del novelista catalán Juan Marsé, al que el también escritor Arturo Pérez-Reverte ha definido como "el último de nuestros clásicos".

Premio Cervantes en 2008 y uno de los autores más destacados de la narrativa española de la segunda mitad del siglo XX, Marsé falleció este sábado por la noche en Barcelona dejando tras de sí una obra crítica con una sociedad clasista y en la que retrata las barriadas olvidadas de la Barcelona de posguerra.

"Se apagó la vida de un guerrero. Ha muerto Juan Marsé, el último de nuestros clásicos, luchador honesto y solitario, ninguneado durante décadas por el nacionalismo local. Adiós a un maestro y a un amigo", ha escrito en su cuenta de Twitter Pérez-Reverte, uno de los primeros en homenajear al escritor.

El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes ha definido a Marsé como un "enorme escritor y un hombre libre, sin ataduras y sin andaderas" y ha subrayado las obras El amante bilingüe, Si te dicen que caí y Últimas tardes con Teresa de entre una bibliografía que hace "un retrato precioso de la Barcelona de los últimos 70 años", y también de su "diversidad social".

La escritora y periodista Maruja Torres ha reaccionado también en las redes con un elocuente "¡maldita sea!" por el fallecimiento de Marsé, un escritor que "desnudó a la burguesía catalana".

El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha expresado su "tristeza honda" por el fallecimiento del escritor, cuyos recuerdos "no consuelan la pérdida del amigo".

El escritor y poeta Alex Susanna le ha reivindicado como parte de la cultura y de la literatura catalana, a pesar de que nunca escribió en esta lengua.

"Le hemos de reivindicar como literatura catalana, como grandísimo escritor catalán, es una gran riqueza", ha dicho Susanna, que le ha definido como "el constructor de uno de los imaginarios urbanos y barceloneses más potentes y seductores".

La editorial Planeta ha despedido al también premio Planeta con una de las frases del discurso que el autor pronunció cuando recogió el Cervantes 2008: "Un escritor no es nada sin imaginación, pero tampoco sin memoria, sea ésta personal o colectiva. No hay literatura sin memoria".

Y Nuria Cabutí, consejera delegada de Penguin Random House Grupo Editorial, ha lamentado la pérdida de "uno de los grandes nombres de nuestra literatura y gran parte de nuestra historia como editorial".

"Nombres como Juan Marsé, Carmen Balcells o Esther Tusquets, están -y siempre estarán- ligados a la historia y al corazón de Lumen, y con ello de PRHGE, de nuestra literatura y a esa ciudad de Barcelona que él mostró y nos enseñó como nadie", añade Cabutí.

El cantante Loquillo se ha referido a Marsé como "aquel muchacho que inventó Barcelona", mientras que Sergio Dalma ha confesado haber crecido con los libros del escritor barcelonés.

El también periodista Jordi Évole ha publicado un tuit en el que se puede leer: "Viva Juan Marsé. Siempre".

El mundo de la política también ha homenajeado la memoria de Marsé, a quien el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recordado como una "figura clave de la literatura española" y "un hombre de firmes convicciones".

La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ha manifestado también su "gran tristeza" por el fallecimiento del autor de Últimas tardes con Teresa, a quien califica como "un novelista extraordinario" que supo retratar "como nadie" la realidad social de la posguerra y el franquismo.

Precisamente su retrato realista de la Barcelona de posguerra, y en general de la evolución de la sociedad, ha sido el aspecto en el que más han reparado autoridades como la presidenta del Congreso, Meritxell Batet.

Batet ha destacado que "Barcelona pierde a su gran narrador", al tiempo que ha señalado del Premio Cervantes en 2008 que es una "figura clave" de la literatura española de las últimas décadas.

La presidenta del Senado, Pilar Llop, se ha detenido precisamente en la envergadura del legado literario de "uno de los grandes narradores de nuestra historia reciente".

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha confesado que "nos sentimos como si nos hubieran arrancado un pedazo de nuestra alma".

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha destacado "la calidad excepcional" de las obras de uno de los autores más populares de la Escuela de Barcelona.

El líder del PP, Pablo Casado, le ha reconocido como "uno de los grandes autores de la literatura española", cuya memoria "permanecerá siempre con nosotros".

El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, se ha centrado en la capacidad de Marsé para describir en sus páginas la realidad de cada tiempo: "Nos deja en sus novelas poderosos retratos del franquismo y de los conflictos de clase en la Barcelona de posguerra".

La líder de Cs, Inés Arrimadas, ha incidido en la dimensión universal del escritor: "Descanse en paz este barcelonés universal, un referente de las letras españolas, cuya obra permanecerá siempre".