Rutte insta a Sánchez "a buscar una solución" a la crisis dentro de España y no en la UE

El primer ministro holandés, Mark Rutte, subrayó este lunes que "no va a ser fácil" acordar el fondo de reconstrucción en la UE y, antes de entrar a la reunión en La Haya con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que su mensaje para los españoles es que tienen que "encontrar la solución" dentro de España a la crisis económica provocada por el coronavirus. La Haya fue la primera parada de Sánchez en una minigira europea que le llevará este martes a Alemania y el miércoles a Suecia de cara a acercar posturas antes del Consejo Europeo de los días 17 y 18, donde debería aprobarse el fondo de recuperación europeo.

 

¿Qué tiene que decirle a España? "Que vosotros tenéis que encontrar la solución", contestó Rutte, manteniendo su discurso de austeridad contrario a los paquetes de ayuda europeos, y mientras miraba cómo el coche oficial de Sánchez accedía por la puerta principal del Catshuis, la residencia oficial del primer ministro holandés en La Haya.

"Espero que sí (alcancemos un acuerdo). Esto es política, nunca es fácil", añadió, preguntado si tiene esperanza de llegar a un término medio entre los 'frugales' (Dinamarca, Austria y Suecia, liderados por Holanda) y el resto de los países europeos, para aprobar este fondo, sea en la cumbre del 17 y 18 de julio, o después del verano.

Al bajar Sánchez del vehículo, ambos dirigentes se saludaron desde la distancia interpersonal de 1,5 metros, exigida como medida contra el coronavirus en Países Bajos, y después posaron sonrientes ante las cámaras en un día especialmente soleado en la capital política de los Países Bajos, aunque no hicieron ningún comentario adicional a la prensa.

El mismo mensaje que Rutte trasladó este lunes a los españoles también lo hizo en su momento con los italianos, instando a los gobiernos del Sur de Europa a encontrar una solución en casa, porque cualquier paquete de ayudas será un apoyo a esas medidas domésticas que se tomen, entre ellas las reformas económicas que exige Holanda.

"Es un enfoque un poco desactualizado. Para el Gobierno holandés la UE es una unión de Estados miembros fuertes, y no al revés. Ve la economía como una cuestión de política interna, que depende de los gobiernos, y dice: pon tu casa en orden, nosotros podemos darte consejos, pero no dinero, y el consejo es que funciones como Holanda", explica a Efe el experto en Integración Europea en la Universidad de Maastricht, Mathieu Segers. El analista recuerda que "este consejo se olvida de que en Holanda hay cosas que tampoco funcionan bien, como el sistema que sitúa a Países Bajos como un paraíso fiscal".

El propio Rutte subrayó el pasado viernes que, "en lo que respecta a Países Bajos es imprescindible que se concreten las reformas" que harán los países que quieran acceder al fondo de reconstrucción porque, lamentó, "ya hemos escuchado promesas sobre reformas económicas antes", y que en su opinión estos países no llevaron a cabo.

Para este liberal holandés "es muy importante" que se trabaje en las finanzas nacionales, y aseguró que los intentos de los líderes europeos de persuadirlo para que ceda no le suponen una "presión añadida" para llegar a un acuerdo en la próxima cumbre, porque, dijo, él no está "hecho de plastilina y puede gestionar" a sus huéspedes y sus intentos de persuasión.

Fuentes oficiales españolas explicaron a Efe que Sánchez trasladó este lunes a Rutte la "importancia" de alcanzar un acuerdo "histórico" en la próxima cumbre para que "Europa salga de esta crisis más fuerte, resiliente, verde y digital", y consideró que la actual propuesta de la Comisión Europea es un "buen punto de partida de negociación".

Los diferentes analistas consultados por Efe consideran que Rutte acabará cediendo, o que al menos dará su respaldo a una base de acuerdo a finales de esta semana, que permita a los líderes europeos irse de vacaciones de verano con algo más sólido.

Gira europea de Sánchez

En La Haya comenzó una gira que llevará a Sánchez a otros dos países -Alemania el martes y Suecia el miércoles- antes del Consejo Europeo de los días 17 y 18. Este martes se verá en Berlín a la canciller Angela Merkel, con quien Sánchez tiene sintonía y cuya capacidad de influencia y de tender puentes con los más reacios valora el Gobierno español. El miércoles le recibirá su colega sueco, Stefan Löfven, en su residencia de verano.

Los autodenominados 'frugales' son cuatro (Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia) pero los mayores esfuerzos se concentran en convencer a Rutte, que hasta el momento no se ha movido en sus exigencias. Los 'frugales' querrían que el fondo europeo brinde solo préstamos, mientras que la Comisión Europea ha propuesto 250.000 millones en préstamos y 500.000 en ayudas.

A La Haya viajó el viernes el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, después de ver a Sánchez en Madrid, y después del español pasará por allí el portugués António Costa, que también se había visto con su colega español en Lisboa. "Rutte parecer ser el compañero de mesa más solicitado estos días", ha escrito el 'NRC Handelsblad', constatando, además, que su posición sigue inamovible.

Según los diarios del país, Rutte tiene dos prioridades clave, empezando por mantener el 'cheque' o descuento que rebaja las aportaciones de Países Bajos al Presupuesto de la UE, como premisa para empezar a negociar.

La semana pasada, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, presentó una propuesta de compromiso que incluía cambios tanto en el fondo de ayuda post-covid como en el presupuesto ordinario de la UE 2021-2027 (lo que se conoce como marco financiero plurianual o MFF) y mantenía esos 'cheques', dando un paso por tanto en la dirección que reclama La Haya.

Michel también reformó la propuesta de la Comisión para que las ayudas europeas y los planes de reforma nacionales sean sometidas a un mayor control por parte de los Gobiernos nacionales (el Consejo de la UE), no solo del Ejecutivo comunitario, pero Países Bajos insiste en que ese control sea por unanimidad, es decir, que todos los Gobiernos de la UE puedan vetar los proyectos y las ayudas de sus socios.

Fuentes del Gobierno español, sin embargo, han subrayado que España no aceptará 'troikas' ni exigencias de unanimidad con la que otros gobiernos puedan tratar de imponer condiciones distintas a los objetivos del fondo de ayuda.

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