El Gobierno descarta aplicar el estado de alarma para controlar el brote de Lleida

Fuentes del Ejecutivo aseguran que son las autonomías las que tienen el papel "preponderante" en el control de la transmisión

El Gobierno descarta decretar el estado de alarma parcial para controlar el brote de casos de coronavirus desatado en Lleida porque sostiene que las comunidades autónomas disponen de las herramientas necesarias para actuar en este tipo de casos.

Fuentes del Ejecutivo han explicado que tras el veto judicial al endurecimiento del confinamiento en la comarca leridana del Segrià habrá que valorar ahora las decisiones a tomar, pero en todo caso son las autonomías las que tienen el papel "preponderante" en el control de la transmisión.

En este contexto, el Ministerio de Sanidad está para "ayudar" en todo lo que pida esta y cualquier comunidad para atajar los focos, aunque las fuentes reconocen que el auto judicial de la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Lleida -que es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC)- es un "handicap" que hay que solventar.

La Generalitat y Sanidad mantienen un diálogo constante de intercambio de información sobre este brote, y esta misma tarde se reunirán para evaluar las medidas puestas en marcha, aunque ya el presidente catalán, Quim Torra, ha avanzado que no acepta el fallo de la magistrada y tomará decisiones mediante decreto.

De momento, insisten desde el Gobierno, las comunidades disponen de instrumentos para actuar, como ya ha ocurrido en la propia Lleida o en los brotes de A Mariña (Lugo) y Ordizia (Gupúzkoa) sin tanta carga legal como el confinamiento individual.

A la espera de lo que estimen los equipos jurídicos y la decisión final, existen otras alternativas menos duras que el confinamiento individual como el cierre o apertura de locales o la restricción de aforos en lugares públicos y comercios, aunque las fuentes consultadas reconocen que quizá no sean tan eficaces.

Reunión del Comité de seguimiento del COVID

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha despachado este lunes a primera hora con el Comité de seguimiento del coronavirus encargado de vigilar la evolución de la epidemia antes de iniciar su minigira a varias capitales europeas para preparar la negociación en torno al fondo de recuperación que debe inyectar miles de millones de euros en las economías de los países de la UE más afectados por la pandemia.

La reunión ha arrancado a las 9.00 horas, antes de que Sánchez viaje a La Haya para entrevistarse con el primer ministro holandés, Mark Rutte, el líder más reticente hasta ahora al diseño del fondo presentado por la Comisión Europea, que asciende a 750.000 millones de euros, de los cuales 500.000 millones serían transferencias y el resto, préstamos, cantidad que Países Bajos querría rebajar, sobre todo en lo que se refiere a las transferencias.

El Gobierno trabaja ya en un plan de preparación y respuesta ante incrementos de la transmisión en un escenario de control de la pandemia como en el que nos encontramos en la actualidad y cuyos detalles se avanzarán este lunes.

Según explica el Gobierno, Sánchez ha asistido a la reunión del Comité de seguimiento del coronavirus, encargado de seguir la situación epidemiológica de la COVID-19, y posteriormente Illa y Simón han participado en en una sesión informativa sobre las actuaciones previstas en casos de incremento de la transmisión.