Calviño asegura que España tenía "apalabrados" diez votos, pero algún ministro cambió de idea

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, quien no pudo lograr la Presidencia del Eurogrupo y que finalmente recayó en el ministro de Finanzas irlandés Paschal Donohoe, ha asegurado este viernes que España "tenía apalabrados al menos 10 votos" en la votación para que fuera elegida presidenta. "Pero al final alguno de los ministros no hizo lo que dijo que iba a hacer", ha lamentado. No obstante, Calviño ha desligado su derrota de posibles dificultades por parte de España a la hora de negociar los fondos europeos de reconstrucción por valor de hasta 140.000 millones de euros.

La vicepresidenta ha asegurado en varias entrevistas radiofónicas -RNE, Cadena SER y Onda Cero- que "al final alguno de los ministros no hizo lo que dijo que iba a hacer". "Estas cosas pasan", ha añadido, subrayando que el Gobierno español sabía desde el principio que conseguir la Presidencia del Eurogrupo "iba a ser una lucha complicada".

Calviño no ha querido hablar en ningún momento de "traición" y ha recordado además que el voto era secreto y telemático. "Es imposible saber (quién cambió el voto), no merece la pena especular. Pasemos página", ha dicho Calviño, que ha insistido en que era una carrera complicada.

"Partíamos con importantes desventajas porque hay una mayoría de gobiernos del Partido Popular en Europa, porque ya veníamos de una Presidencia de un país, no sólo del Sur, sino de un país hermano; nunca ha habido una Presidencia de un país grande precisamente porque el sistema de voto da más peso a los países pequeños, por no hablar de que soy la única mujer en esa mesa", ha argumentado Calviño en varias entrevistas radiofónicas tras su derrota este jueves por la presidencia del Eurogrupo.

La vicepresidenta ha indicado que ganar la Presidencia del Eurogrupo habría sido la "primera vez" de muchas cosas: primera mujer presidenta del Eurogrupo, primera vez de un país grande, primera vez que se hubiera repetido un presidente del Eurogrupo de la misma zona geográfica y del mismo partido político.

Calviño ha asegurado que "se queda" con los nueve votos conseguidos y con el importante apoyo que ha recibido tanto de países grandes como pequeños, del Norte y del Sur, del Partido Popular Europeo y del Partido Socialista.

No merma la posición negociadora de España

Preguntada por si su imagen dentro del Gobierno queda "debilitada" tras su derrota en la votación, la ministra ha asegurado que no hace esa lectura en absoluto, al igual que tampoco interpreta que el no haber conseguido la Presidencia del Eurogrupo debilite a España de cara a a la negociación en Europa del fondo de reconstrucción.

La vicepresidenta económica ha dejado claro que no tiene por qué afectar a las negociaciones de las ayudas europeas el resultado de las votaciones que dieron la presidencia del Eurogrupo a Donohoe. Tampoco cree que haya jugado ningún papel el hecho de que España cuente con un gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos y ha querido zanjar el tema, asegurando que "se siente muy apoyada por el conjunto del Gobierno" y que "ha tenido muestras de apoyo de varios miembros del Gobierno de Podemos", sin especificar quiénes.

El ministro de Finanzas de Irlanda, Paschal Donohoe, ganó la votación y será el nuevo presidente del Eurogrupo tras haber cosechado más apoyos que Nadia Calviño en la segunda votación que decidió quién dirigirá las negociaciones de este organismo informal durante los próximos dos años y medio.

La candidatura de la vicepresidenta de Asuntos Económicos del Gobierno español fue la que consiguió reunir más votos en la primera ronda con nueve apoyos, a uno de conseguir el cargo. Pero lo que finalmente decantó la balanza fue el nuevo reparto de fuerzas tras la retirada del luxemburgués Pierre Gramegna, cuyos apoyos en la primera votación se han trasladado en gran medida al candidato irlandés.

Calviño estaba considerada como la favorita para suceder al portugués Mário Centeno, y su principal baza era el apoyo de las tres principales economías de la moneda común (Alemania, Francia e Italia). Pero se vio perjudicada por el formato de la votación, que da a cada país un voto y no tenía en cuenta cuestiones como el peso del PIB o la población de cada país. Tampoco fueron suficientes las gestiones que ha hecho durante los últimos días el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a favor de su vicepresidenta.

La derrota de Nadia Calviño en la elección del Eurogrupo no cambiará la estrategia de España en la negociación del fondo europeo, ni tampoco su posición, según han asegurado fuentes del Gobierno, que recalcan que dicha posición está "muy trabajada" y es "sólida".

En el Ejecutivo de Pedro Sánchez defienden que "no ha fallado nada" y no creen que deban hacer autocrítica por lo ocurrido. Están satisfechos con el trabajo realizado, aseguran, y recuerdan que al final los países son soberanos, y eligieron a Donohoe.

Recalcan en cualquier caso que Calviño fue la más votada en primera ronda -se quedó a un voto de ser elegida-, lo que demuestra que llegó a la carrera con mucho más apoyo que los otros dos aspirantes -el irlandés elegido y el luxemburgués Pierre Gramegna-. Pero insisten en Moncloa en que el Gobierno hizo su trabajo buscando apoyos como debía y lo hizo "bien" aunque luego una "alianza de otros" impidiera elegir a la vicepresidenta económica.

A una semana de que se celebre el Consejo Europeo que debe negociar el fondo de recuperación y el marco financiero plurianual, Moncloa recalca que lo ocurrido en el Eurogrupo no atañe "en ningún caso" a dicha discusión.

Recuerdan que el fondo y el presupuesto plurianual lo tienen que negociar y acordar los jefes de Estado y de Gobierno de toda la UE, y no los ministros de economía de la zona euro -que son los que conforman el Eurogrupo-.

 

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