El fracaso para acordar las recetas de la reconstrucción, nuevo caballo de batalla entre Gobierno y PP

El fracaso del bipartidismo en la Comisión de Reconstrucción del Congreso a la hora de llegar a acuerdos para reactivar el país ante la crisis económica, sanitaria y social de la pandemia evidenció el viernes la ruptura total entre el Gobierno y el principal partido de la oposición. Si hace unas semanas la gestión del Ejecutivo de Sánchez de la pandemia era el epicentro de las críticas del PP, el desacuerdo absoluto sobre cómo abordar la reconstrucción ha pasado a ser el nuevo caballo de batalla entre ambas partes con acusaciones y reproches mutuos. Mientras, el presidente del Gobierno acusa al PP de 'autoexcluirse' de las recetas de la reconstrucción y 'dejar de ser un partido de Estado', Casado, que confía en alcanzar un pacto sanitario, cierra de un 'portazo' cualquier posibilidad de acordar nada en el ámbito económico mientras Sánchez siga con su pretensión de subir impuestos.

Aprovechando un acto de campaña de las elecciones galegas en A Coruña, Sánchez ha recriminado este sábado al PP su "autoexclusión" de los acuerdos para la reconstrucción y le ha advertido de que “un partido que se autoexcluye de los acuerdos de Estado deja de ser un partido de Estado en Galicia y en España”. En ese sentido, Sánchez ha invitado a escoger entre “el sálvese quien pueda del PP o el que nadie se quede atrás del Partido Socialista”, los dos modelos que -a su juicio- se miden las caras en estas elecciones autonómicas.

El responsable del Ejecutivo estatal ha querido poner en valor el trabajo realizado a lo largo de estos meses para aplacar los efectos más adversos de la crisis y las medidas puestas en marcha para reducir sus posibles consecuencias, entre las que ha citado la creación de créditos ICO, la aprobación del ingreso mínimo vital, el plan de reactivación de la economía o la tramitación de miles de expedientes de regulación temporal de empleo.

Asimismo, ha destacado su lealtad con el resto de autoridades de un “Estado compuesto” como es España, ya que no ha habido desde el Ejecutivo -ha asegurado- “ninguna crítica a los gobiernos autonómicos del PP”, a diferencia de la beligerancia y deslealtad de la derecha. “El único enemigo común que tenemos es el virus”, ha sentenciado Sánchez, visiblemente molesto con este tipo de actitudes y que ha recriminado al PP que “un partido que se autoexcluye de los acuerdos de Estado deja de ser un partido de Estado en Galicia y en España”.

“Hemos hecho frente a una pandemia y a una emergencia sanitaria sin precedentes en la humanidad”, ha apuntado Sánchez, que ha felicitado a la ciudadanía española por haber contribuido con su “esfuerzo titánico” a doblegar la curva del virus y a controlar su expansión. “No tenemos que bajar la guardia”, ha advertido, aunque también ha querido defender que “el Estado hoy está mucho mejor pertrechado para luchar contra el COVID-19” que hace unos meses y que, por lo tanto, no puede triunfar “el miedo”, sino que toca “disfrutar de la nueva normalidad y recuperar la economía”.

Casado confía en un pacto sanitario

Por su parte, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha reclamado este sábado al Gobierno de Sánchez una bajada de impuestos para "dar facilidades" a las empresas para crear empleo. De hecho, ha advertido que, "si no" lo hace, "será muy difícil llegar a un acuerdo de reconstrucción económica". "Hemos escuchado al presidente del Gobierno decir que quiere subir los impuestos para cuadrar las cuentas. Y si eso ya es algo que no crea empleo en circunstancias normales, es una verdadera irresponsabilidad cuando atravesamos una recesión", ha señalado.

En un acto en Pontevedra, el presidente del PP ha expresado su esperanza con alcanzar "algún acuerdo" con el Ejecutivo, después de que su partido no apoyase este viernes ninguno de los documentos votados en la Comisión de Reconstrucción Social y Económica tras la pandemia. En concreto, los populares se abstuvieron en las conclusiones sanitarias y europeas y dieron su 'no' a las económicas y sociales, a pesar de los acercamientos a los socialistas de los últimos días. No obstante, los informes todavía serán debatidos en un pleno en la Cámara, previsto para el próximo día 22, para su aprobación definitiva.

Al respecto, Pablo Casado ha asegurado que "no se van a levantar" hasta llegar a un acuerdo "en materia sanitaria", concretamente un 'Plan Cajal' que ya propuso para "reforzar" el sistema sanitario público, la investigación y el cuidado de las personas mayores. "Y esperamos que también podamos llegar a algún acuerdo en las cuestiones de reactivación económica, en las que el Gobierno no está yendo en la dirección adecuada", ha lamentado a continuación, en referencia a la subida impositiva anunciada por Sánchez esta semana.

Según Casado, "ahora lo que hace falta es dar facilidades a empresas que crean empleo", para lo que propone, a semejanza de países como Alemania, Estados Unidos o Italia, "bajar el impuesto de Sociedades, facilitar la contratación" a través de bonificaciones a la Seguridad Social y "reducir el IRPF".

Arrimadas apela a la 'utilidad' de Cs

La que ha reaparecido este sábado ha sido la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, quien ha hecho una excepción en su baja de maternidad para participar en un acto de campaña electoral de Cs en Galicia. En su intervención, ha reivindicado que "ningún voto a Ciudadanos se ha tirado" durante todo el estado de alarma, en el que la formación política ayudó, dijo, a que "alargar los ERTE que se ponga en marcha un plan de reactivación del sector turístico" o que "el Gobierno tenga que corregir muchos de los errores de gestión". "¡Cuándo escuchéis voto útil, eso es voto útil!", ha proclamado Arrimadas, quien ha instado al vicepresidente de Gobierno a "dar la cara" en el Congreso, y deje "de dar lecciones de feminismo".

La líder de la formación naranja ha manifestado que durante estas semanas ha estado "muy orgullosa de la política útil de Ciudadanos en toda España, en un momento de pandemia, de desastre, de dolor, ahí ha estado, siendo útiles", ha defendido Arrimadas, quien ha asegurado que "ni un solo voto de Cs se ha tirado a la papelera". Por ello, ha defendido la "política útil" de Cs. "Lo digo --avisó-- porque otros candidatos hablan de voto útil no pueden explicar nada útil que hayan hecho a nivel nacional. Porque no han conseguido nada", ha remarcado.

No en vano, ha asegurado que "criticar al Gobierno también lo critican" en Ciudadanos. "¡Cómo para no criticarle el desastre de gestión y el miedo que da Podemos gestionando el futuro de los españoles!", ha convenido, pero, a renglón seguido, matizó que "además de criticar al Gobierno, hay que frenar algunas de sus barbaridades, cambiar algunos de sus errores, exigir y obligar algunas condiciones buenas para las familias y los autónomos en nuestro país".

Así las cosas, Arrimadas ha exhibido su "orgullo" por haber dejado "en buenas manos" el partido con Bal en el Congreso, "que tan bien nos ha defendido": "la voz de la sensatez en plena pandemia. Ese es Bal, voz realista y con los pies en el suelo que podemos tener en Galicia". De hecho, la líder de la formación naranja ha remarcado que el "papel fundamental" de su formación. "Con nosotros fuertes y determinantes, Podemos tiene menos fuerza en el Gobierno; con nosotros fuertes y determinantes, los nacionalistas se enfadan, y con razón, porque cada vez condicionan menos la política nacional; con nosotros fuertes y determinantes, los autónomos y las familias ven alivio ante la mala gestión del gobierno", ha remarcado.

Por ello, ha insistido en que cuando no hay un "voto conforme", el "voto útil es el que hace Ciudadanos". "Tenemos que ser una alternativa en todos los lugares de España, lo estamos siendo a nivel nacional y ya les digo que los partidos nacionalistas están muy enfadados con Cs y yo siempre lo digo, si los nacionalistas se enfadan es bueno para España", ha enfatizado, antes de sentenciar que "aquí también tienen que estar muy nerviosos y enfadados de que Beatriz Pino entre con su equipo en el Parlamento", en refencia a la candidata gallega.