España y Portugal celebran la apertura de sus fronteras en un acto presidido por Felipe VI

La reapertura se realiza a pesar del florecimiento de rebrotes en España y con una situación preocupante en Portugal

El Rey, el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro luso, António Costa, han protagonizado este miércoles en Badajoz un acto con el que han simbolizado la reapertura de las fronteras entre sus países. Unas fronteras que han permanecido cerradas desde el pasado 17 de marzo a consecuencia de la pandemia de coronavirus.

La UE levantará este miércoles de manera las restricciones de viajes al exterior de sus fronteras, veto que seguirá activo para países como Marruecos por el principio de reciprocidad, debido a que Rabat también mantiene cerradas sus fronteras a la llegada de españoles. Fuera de la lista quedan potencias como Estados Unidos, Rusia o Brasil, aunque los Veintisiete acordaron que revisarán la lista cada dos semanas. Aunque no están obligados a cumplir lo pactado, sí se comprometieron a no levantar las restricciones a determinados países si no es de forma "coordinada" con el resto.

La trascendencia que supone la vuelta a la normalidad transfronteriza se ha querido poner de manifiesto con esta cita de los dos jefes de Estado y los dos presidentes de Gobierno y con un acto doble, primero en Badajoz y después en la localidad portuguesa de Elvas.

La Alcazaba de Badajoz ha sido el escenario del primer acto y donde las autoridades regionales y locales, encabezadas por el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, han recibido a los jefes de Estado y de Gobierno.

El primero en llegar ha sido Sánchez, y más tarde lo ha hecho el Rey, quienes minutos después han recibido a Rebelo de Sousa y Costa.

Un cuarteto de la Orquesta de Extremadura ha interpretado los himnos nacionales de los dos países, momento en el que todos ellos, al aire libre, se han despojado de las mascarillas de protección. Se las han vuelto a colocar para dar un paseo posterior sobre la muralla de la Alcazaba y desde la que han divisado territorio portugués.

Tras un acto simbólico de esa reapertura en Badajoz, las máximas autoridades de los dos países se han desplazado al castillo de Elvas, donde han sido recibidos por el alcalde de la ciudad, Nuno Mocinha. A pie han recorrido los últimos metros de acceso al castillo, donde han escuchado los himnos nacionales de los dos países interpretados por una banda militar.

Después, y a semejanza del acto que apenas una hora antes habían tenido en Badajoz, han dado un paseo por la explanada exterior de la fortificación y desde la que se han detenido a contemplar el territorio español que puede verse desde allí.

Durante el paseo, el rey, el presidente portugués y los dos jefes de Gobierno han ido protegidos por mascarillas, de las que únicamente se han despojado en el momento de la interpretación de los himnos.

Tras una foto de familia, todos ellos han mantenido un encuentro de carácter privado en el que han tenido oportunidad de analizar la evolución de la pandemia en ambos países.

Cuando se dirigían a pie al castillo se han acercado a saludar a un grupo de portugueses que han aprovechado para resaltar la fraternidad e identidad de España y Portugal.

También han escuchado las protestas de dos grupos de manifestantes en favor de la vuelta de las corridas de toros en Portugal (donde no se mata a las reses) tras la pandemia de coronavirus y en contra de la central nuclear española de Almaraz.

Al final de su recorrido han escuchado varios vivas al rey de otro grupo de vecinos que han expresado su satisfacción por volver a poder cruzar la frontera con España. Una frontera que recobra la normalidad diez días después del resto de las que permanecieron cerradas dentro del espacio Schengen y una vez superado el estado de alarma en España aunque se suceden algunos rebrotes de contagio.

La situación sigue siendo preocupante en Portugal. Después de haber sido uno de los países europeos que han tenido más controlado el virus, los datos certifican su expansión en algunas zonas como el cinturón metropolitano de Lisboa, y en apenas unas semanas ha pasado a ser el segundo país de Europa en número de contagios por habitante y sólo superado por Suecia.

Aprender a convivir con el virus

"Este es un acto cargado de muchísima emotividad", ha afirmado Sánchez ante los medios, "somos dos pueblos hermanos que compartimos una visión sobre lo que ha ocurrido con la pandemia y sobre cuáles son los retos"

"Las capacidades estratégicas de las comunidades autónomas han salido muy reforzadas", argumenta y ha alabado la "capacidad de antelación" del sistema sanitario ante los rebrotes.

Con un mensaje de "tranquilidad, sosiego, certeza pero sin bajar la guardia", el presidente ha afirmado: "Tenemos que empezar a recuperar también nuestra vida, aprender a convivir con el virus".

Cerrada desde el 17 de marzo

La frontera entre España y Portugal es la más larga de Europa, y desde el 17 de marzo ha permanecido cerrada salvo en nueve puntos para nacionales y residentes del país de destino, transporte de mercancías y trabajadores transfronterizos.

Durante los últimos meses ha habido contactos continuos entre los jefes de Estado y de Gobierno de los dos países. Así, se han sucedido conversaciones telefónicas de Felipe VI con Rebelo de Sousa, y de Sánchez con Costa. Tras una de esas conversaciones entre los dos jefes de Gobierno fue cuando se anunció el cierre de las fronteras a partir del 17 de marzo.

El rey participará en este acto en medio de la gira autonómica que está protagonizando junto a doña Letizia para trasladar el apoyo de la Corona a instituciones y colectivos de todo tipo ante los esfuerzos que están realizando para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia. La visita a Extremadura dentro de esta gira está prevista para las próximas semanas.

Por su parte, Sánchez llegó a Badajoz procedente de Mauritania, donde participó este martes en una cumbre del G5-Sahel.

Una frontera abierta para 15 países fuera de la UE

Los Veintisiete han completado este martes el proceso formal que da luz verde a la primera lista reducida de países a los que abrirán la frontera exterior de la Unión Europea a partir de este miércoles, 1 de julio, tras tres meses cerrada por el coronavirus; una lista formada por apenas 15 países con situación epidemiológica similar a la de los países de la UE y en la que aparecen Marruecos y China, pero no Estados Unidos, Rusia, Brasil o Cuba. El Gobierno de Pedro Sánchez ya ha anunciado que España no abrirá su territorio hasta el 2 o 3 de julio por una cuestión administrativa.

La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de este martes, confirmaba que los ciudadanos de 15 países podrán entrar en España: los de Tailandia, Argelia, Australia, Canadá, Corea del Sur, Japón, Georgia, Montenegro, Nueva Zelanda, Ruanda, Serbia, Túnez, Uruguay, Marruecos y China, aunque en estos dos últimos casos se exigirá reciprocidad y de ello quedan pendientes. Quedan excluidos países como EEUU, Brasil y Rusia.

Esta relación de países que el bloque cree que no plantean un riesgo elevado para la propagación de la pandemia se revisará cada dos semanas para asegurar que está adaptada en todo momento a la situación sanitaria y se basará en criterios epidemiológicos, aunque también exigirá reciprocidad a algunos de los países a los que se abre, como es el caso de China en esta primera lista.

El acuerdo precisa que los criterios para elaborar la lista de países admitidos es en función de su "situación epidemiológica". Los países desde los que se permita la llegada deberán tener una ratio de nuevos contagios de coronavirus igual o inferior al de la UE. En concreto, el umbral establece que en los quince días previos los nuevos contagios por cada 100.000 habitantes no deberán superar la cifra de 16, que es la media de la UE a 15 de junio. Además, deben registrar una "tendencia estable o decreciente" en la evolución de la epidemia en las dos semanas previas y una respuesta que incluya datos "fiables" sobre test, vigilancia, trazado de contactos, aislamiento y tratamiento.

María Jesús Montero descartó la posibilidad de realizar PCR indiscriminados a la llegada de visitantes y afeó a PP y Cs que pongan en duda la seguridad de Barajas. "Flaco favor hacen al turismoquienes día a día ponen en duda que se estén realizando los controles necesarios. Se toman las medidas necesarias y útiles", apuntó.

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