El Atlético empata en el Camp Nou (2-2) y acerca el título al Real Madrid

El Barcelona no pasó este martes del empate ante el Atlético (2-2) en un encuentro marcado porque tres de los cuatro goles llegaron desde el punto de penalti, uno de ellos repetido y anotado por orden del VAR tras haberse fallado. En un choque equilibrado, el Barça no pudo con un cuadro rojiblanco que dio por bueno un punto que le afianza en zona de Champions por lo que deja la Liga en bandeja al Real Madrid, que el jueves podría alejarse en cuatro puntos si vence al Getafe.

El encuentro comenzó con los dos '7' en el banquillo, es decir, un lujo de 247 millones en la reserva. En lugar de Griezmann, cuya suplencia sorprende cada día menos, entró Riqui Puig. En el bando rojiblanco, Joao Felix fue suplente porque Simeone eligió a Diego Costa y Llorente en ataque con Carrasco y Correa en las bandas.

Comenzó el partido y se sucedieron las ocasiones. Una falta lanzada por Carrasco y que no encontró rematador en boca de gol fue la opción del Atlético. Un disparo de Rakitic despejado por Oblak, la del Barça. Para el primer gol sólo hubo que esperar once minutos. Messi sacó una falta desde la parte derecha del ataque azulgrana y Diego Costa al intentar despejar firmó un autogol que adelantó al Barça.

El hispano-brasileño pudo resarcirse tres minutos después desde el punto de penalti tras derribo de Vidal a Carrasco, pero Ter Stegen adivinó sus intenciones y evitó el empate. El VAR salvó al hispano-brasileño de quedar señalado del todo. Mostró que el alemán había adelantado los dos pies de la raya de gol en el momento del lanzamiento. Costa, tras el doble mal trago, no quiso jugársela de nuevo y el encargado de ejecutar el penalti a la segunda fue Saúl, quien no falló.

Con un escenario cada vez más marcado de un Barcelona al tiquitaca y el Atlético tratando de robar para lanzar fulgurantes contragolpes, Messi fue el siguiente en tener su ocasión. Un lanzamiento suyo salió fuera rozando la escuadra derecha de la portería visitante. Pese al empate, el Barça no se descompuso y se erigió en dominador.

Pero hasta el descanso fue un quiero y no puedo. Mucha posesión y poco más. El Atlético se sentía cómodo siendo dominado y abortando con la red tejida por Simeone cualquier intento azulgrana de llegar al área con peligro. De hecho, la opción más peligrosa hasta el intermedio fue un libre directo lanzado por Messi y que estuvo cerca de sorprender a Oblak porque Thomas, en la barrera, desvió el lanzamiento con su cabeza.

Penalti contrarrestado con penalti

El empate al descanso era bueno para un Atlético que se afianzaba en zona de Champions y pésimo para un Barça que dejaba en bandeja de plata el título para el Real Madrid. Llegaba el momento del entrenador de tomar decisiones, como Suárez había reclamado a Setién ante las Cámaras en Vigo.

El cántabro tuvo fortuna, al menos en los primeros compases. Porque una imprudencia de Felipe cometiendo penalti a Umtiti en el minuto 47 volvió a allanar el camino para el cuadro catalán. Messi, acariciando el balón con su pie izquierdo, marcó a lo Panenka y por fin celebró su gol 700 como azulgrana.

Las tornas se cambiaban entonces. El Atlético debía dar un paso adelante. Diego Costa, con un cabezazo que salió fuera por poco, se convenció de que ésta no era su noche. Pero Carrasco lo enmendó poco después con un penalti 'de pillo', al cruzarse en la carrera de Semedo, quien siguió su carrera en su trayectoria recta y contactó con el belga.

Saúl marcó el empate, aunque Ter Stegen tocó el balón y estuvo a punto de evitar el gol. Era el 2-2, con 3 de los 4 goles de penalti. Y pudo hacer otro, reclamado con vehemencia por Piqué. Es cierto que Arias al saltar puso sus brazos sobre los hombros del central catalán, pero a tenor de las imágenes, pareció que la acción no era merecedora de una nueva pena máxima.

Sólo ocasiones de Vidal

De nuevo se volvía al escenario de la última fase de la primera parte. Y desde entonces se cumplió el guión del Atlético sin que Setién reaccionara. El Barça dominaba y era palpable que ahora lo hacía con más urgencia. Arturo Vidal, con un disparo y un remate de cabeza, fue el más activo en el ataque de un Barça en el que Riqui Puig firmó una buena actuación aunque su protagonismo fue de mayor a menor.

Pero los minutos pasaban y no llegaban más ocasiones. La Liga se le escapaba al Barça. El técnico barcelonista no rompió el 4-4-2 hasta el minuto 84, cuando retiró a Busquets para dar entrada a Ansu Fati después de que Sergi Roberto hubiera sustituido a Rakitic. El Atleti, que el que Joao Felix había entrado por Llorente y Morata por Costa, reforzó el centro del campo en los últimos compases. Dio aire a las bandas con Lemar y Vitolo entrando por Carrasco, el mejor rojiblanco, y Correa.

El cambio de piezas no hizo acelerar el encuentro hasta el pitido final, antes de que Lemar pudo incluso agravar los males azulgranas. Sorprendentemente, Setién dio entrada a Griezmann superado el minuto 90. Quién sabe si como verdadero acto de fe o como mensaje subliminal al galo por algún castigo que se nos escapa.

FC BARCELONA, 2-2 ATLÉTICO DE MADRID (1-1, al descanso)

FC BARCELONA: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Busquets (Ansu Fati, min.84), Vidal, Rakitic (Sergi Roberto, min.63), Riqui Puig; Messi y Luis Suárez.

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak; Arias, Giménez, Felipe, Lodi; Llorente (Joao Félix, min.69), Thomas, Saúl, Carrasco (Lemar, min.85); Correa (Vitolo, min.85) y Diego Costa (Morata, min.75).

GOLES: 1-0, min.11: Diego Costa, en propia puerta. 1-1, min.19: Saúl, de penalti. 2-1, min.50: Messi, de penalti. 2-2, min.62: Saúl, de penalti.

ÁRBITRO: Hernández Hernández (C.Las Palmas). Amonestó a Ter Stegen (min.17), a Piqué (min.18) y a Messi (min.61) por parte del FC Barcelona y a Saúl (min.35), a Felipe (min.51), a Diego Costa (min.75) y a Carrasco (min.79) por parte del Atlético.

ESTADIO: Camp Nou. Sin espectadores.

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