La 'trama Púnica' financió al PSOE madrileño de Simancas con un millón de euros, según los papeles de Marjaliza

El empresario arrepentido ha aportado 33 anotaciones manuscritas de la contabilidad B de sus empresas a la Audiencia Nacional

David Marjaliza, el empresario arrepentido de la trama Púnica, ha entregado a la Audiencia Nacional una parte de la documentación original de la caja B de sus empresas, en las que dejó anotados a mano pagos en negro a diferentes formaciones políticas: 970.290 euros para el PSOE, 105.489 euros para el PP y 15.025 euros para IU.

La primera anotación manuscrita por ejemplo correspondiente a pagos a los socialistas madrileños en la época en la que Rafael Simancas era secretario general del PSOE madrileño.

Según una información que recogen 'El Mundo' y 'NIUS', los apuntes reflejan un millón de euros en supuestas comisiones al PSOE en Pinto, Parla, Valdemoro y Aranjuez.

Son en total hasta 33 anotaciones manuscritas, realizadas por Marjaliza en la contabilidad B de sus sociedades que ya tiene en su poder la Audiencia Nacional en el marco de la Púnica.

El empresario asegura que hizo pagos de todo tipo, incluido uno de 3.450 euros para regalar un cuadro a Tomás Gómez cuando era alcalde de Parla.

Con la entrega de estos documentos, Marjaliza trata de demostrar que hubo comisiones, que entregó tanto al exconsejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados como a otros políticos de otros partidos. Y es que, en aquella época, el PSOE gobernaba en la mayoría de las localidades donde las empresas de Marjaliza actuaban, a excepción de Valdemoro, donde Granados ejerció como alcalde hasta 2003.

El conseguidor de la Púnica siempre ha defendido la versión de que Granados le instó a "quemar" en "un día de niebla" los documentos que acreditaban el pago de comisiones a políticos, una versión que el exconsejero madrileño ha negado en reiteradas ocasiones.

Aunque esa documentación habría sido destruida, Marjaliza presenta ahora una contabilidad similar de años anteriores, fechados entre 1999 y 2002.

En cualquier caso, por la fecha de las anotaciones, los presuntos delitos estarían ya prescritos.