Toques de queda en EEUU tras amenazar Trump con movilizar al Ejército

Donald Trump podía ver el fuego desde su ventana, pero no dudó en echarle gasolina. Ante la peor crisis racial de su mandato, el presidente de EEUU ha rescatado su lema electoral de "ley y orden" para instigar la represión de las protestas, elevando las tensiones que tienen al país en llamas. Ante el espiral de violencia en que se ha sumergido una gran cantidad de ciudades de EEUU por las protestas por la muerte de George Froyd, el presidente ha amenazado con enviar al Ejército contra los manifestantes, lo que ha obligado a un gran numero de gobernadores a decretar el toque de queda. Para echar más gasolina al fuego, Trump llegó a posar con una biblia en la mano ante una conocida iglesia de Washington, para lo cuál atravesó Lafayette Square, el parque situado frente a la Casa Blanca, que tuvo que ser desalojado de manifestantes con gases lacrimógenos.

A cinco meses de jugarse el cargo en las elecciones de noviembre y aún inmerso en la polémica por su gestión de la pandemia del coronavirus, Trump ha vuelto a diseñar su respuesta a una crisis nacional a medida de lo que espera su base de votantes, evitando cualquier llamado a la calma y a la reunificación nacional. "Soy su presidente de la ley y el orden", clamó Trump este lunes desde el jardín de la Casa Blanca. Todo ello en otra noche de manifestaciones pacíficas, pero también disturbios, que ya se han extendido por todo el país y que desde que comenzaron han dejado al menos seis muertos y centenares de detenidos. 

Mientras él hablaba y se declaraba "un aliado de los manifestantes", las autoridades utilizaban gas lacrimógeno para expulsar a quienes protestaban de la plaza que separa la Casa Blanca de una histórica iglesia que Trump planeaba visitar minutos después, y donde se hizo una foto con la Biblia en la mano.

Esa secuencia, con sus guiños a la fuerza policial y a la religión, dejó claro el peso que tienen los cálculos electorales en la reacción de Trump a las protestas desatadas por el homicidio del afroamericano George Floyd, que han reabierto una vez más la herida causada por la violencia policial contra los negros en EEUU.

El presidente de Estados Unidos afirmó  que ha recomendado "encarecidamente" a los gobernadores de los estados desplegar a la Guardia Nacional "en cantidades suficientes" para detener las protestas por la muerte del afroamericano George Floyd y avisó de que, si se niegan, movilizará al Ejército estadounidense a este respecto. Además, se ha autoproclamado presidente "de la ley y el orden""Desplegaré al Ejército de Estados Unidos y rápidamente resolveré el problema por ellos", ha indicado Trump durante un comunicado pronunciado desde la Casa Blanca en el que ha hecho hincapié en "parar la violencia y restablecer la seguridad y protección en Estados Unidos" con una "presencia abrumadora" de efectivos.

El presidente, que responsabiliza a la extrema izquierda de los disturbios, ha clarificado que movilizará militares invocando la ley 1807 y en que los recursos federales han de destinarse a detener los disturbios y los saqueos. Además, ha asegurado que aquellos que "amenacen vidas inocentes y propiedad privada serán arrestados, detenidos y procesados". "Quiero que los organizadores de este terror sepan que se enfrentarán a severas sanciones penales y largas condenas en la cárcel", ha avisado, según ha informado la cadena de televisión CNN.

Trump, que ha afirmado que su Administración está "totalmente comprometida" a hacer justicia por la muerte de Floyd, ha criticado que, a su juicio, los disturbios y los saqueos dañan ese objetivo. "Todos lo estadounidenses se rebelaron con razón por la brutal muerte de George Floyd", ha dicho. "Mi Administración está totalmente comprometida con su familia, se hará justicia. No habrá muerto en vano", ha continuado.

"Pero no podemos permitir que los gritos justos de los manifestantes sean ahogados por una multitud enojada. Las víctimas más grandes de los disturbios son ciudadanos amantes de la paz en nuestras comunidades pobres. Y como presidente, lucharé para mantenerlos a salvo", ha añadido, reivindicándose como "el presidente de la ley y el orden" y "un aliado de todos los manifestantes pacíficos".

Miles de personas se han manifestado en todo el país tras la muerte el pasado 25 de mayo de Floyd, tras ser reducido con una rodilla en el cuello por Derek Chauvin, un agente de raza blanca que ya está detenido e imputado por homicidio en tercer grado.

Nueva noche de protestas

Los manifestantes han salido a las calles de ciudades de todo el país por séptima noche consecutiva para protestar por el fallecimiento. En este sentido, y a pesar de los toques de queda que rigen en varias ciudades estadounidenses para detener las protestas, los manifestantes han vuelto a condenar la muerte de personas de raza negra bajo custodia de la Policía y las disparidades sociales y económicas existentes en la sociedad americana, según informan los medios del país.

En Dallas, ubicada en el estado de Texas, la Policía ha utilizado gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes a su llegada al puente Margaret Hunt Hill, donde se han registrado enfrentamientos entre ambas partes. Después, han detenido a varios de ellos, que protestaban pacíficamente, según ha informado la cadena de televisión CNN.

El toque de queda ha entrado en vigor a partir de las 19.00 horas en Dallas, pero sólo rige en algunas partes de la ciudad, por lo que los manifestantes han marchado bordeando esas zonas.

Por su parte, los manifestantes también han marchado por las calles de Washington, la capital, violando el toque de queda impuesto. Además, al menos un helicóptero militar ha sobrevolado la ciudad en un intento de dispersar a las multitudes.

La tensión ha sido máxima a las afueras de la Casa Blanca, donde la Policía ha hecho uso de gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar una multitud con el objetivo de que Trump visitara la iglesia de Saint John, para lo que ha tenido que cruzar el parque Lafayette.

La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, ha condenado a través de Twitter las acciones de la Policía y ha valorado como "vergonzoso" y "sin provocación" el uso de gases lacrimógenos contra los manifestantes en las inmediaciones de la Casa Blanca.

En Nueva York se han registrado marchas en Brooklyn y Manhattan, donde también ha aumentado la presencia policial. Las autoridades neoyorquinas han avisado de que las personas no consideradas esenciales que se encuentren en la calle durante el toque de queda serán arrestadas y acusadas de un delito menor, lo que no ha disuadido a los manifestantes.

Aunque en su mayoría las marchas han sido pacíficas, ha habido estallidos de violencia esporádicos en algunas partes de Manhattan. En concreto, varias tiendas de Union Square han sido saqueadas y destrozadas. Después de los episodios de violencia y daños a la propiedad privada registrados, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha extendido el toque de queda a la noche del martes.

Según ha informado en Twitter, el toque de queda comenzará a las 20.00 horas, mientras que este lunes se ha iniciado a las 23.00 horas. "Estas protestas tienen poder y significado. Pero a medida que avanza la noche, vemos que los grupos las usan para incitar a la violencia y destruir la propiedad", ha asegurado De Blasio. "Nuestra prioridad es mantener a las personas seguras", ha zanjado.

La Guardia Nacional en Atlanta

Mientras, tropas de la Guardia Nacional y agentes de la Policía de Atlanta se han desplegado por el centro de la ciudad, situada en el estado de Georgia, para dispersar a los manifestantes cuando ha entrado en vigor el toque de queda, a las 21.00 horas.

Cuando ha llegado la hora, los manifestantes han arrojado proyectiles a la Policía, que ha respondido con gases lacrimógenos, según CNN. Después, han expulsado a las personas que continuaban protestando y la situación se ha calmado.

La Policía de Atlanta ha informado de que se ha arrestado a un total de 52 personas en el contexto de las protestas este lunes. "Hemos encontrado varios problemas durante el día, incluyendo casos en que los manifestantes bloquearon el tráfico en varias carreteras", ha precisado en un comunicado.

"El toque de queda está vigente y los oficiales están trabajando para garantizar el cumplimiento del toque de queda y realizar arrestos donde sea necesario", ha agregado.

Gases lacrimógenos en Virginia

La Policía de Richmond, en Virginia, también ha utilizado gases lacrimógenos contra los manifestantes, después de advertirles de que pararan de intentar derribar algunas estatuas ubicadas en Monument Avenue.

Después de usar el gas lacrimógeno, la Policía se ha disculpado con los manifestantes pacíficos, asegurando que el gas había sido necesario porque había otros que no dejaban entrar a agentes en el área.

Por último, Eric Garcetti, el alcalde de Los Ángeles, donde tiendas, edificios y centros comerciales han sido saqueados y vandalizados en el contexto de las protestas por la muerte de Floyd, ha pedido a las personas manifestarse sin violencia.

Al tiempo que ha reconocido que la muerte de Floyd fue "fundamentalmente no americana, inhumana" y asegurar que "clama por justicia", ha instado a no llevar a cabo actos de violencia y saqueos, aludiendo a que retrasará al movimiento --Las vidas negras importan-- de cara a los próximos años.

"Vamos a seguir haciendo todo lo posible para restablecer la paz y mantener esta ciudad segura", ha afirmado Garcetti.

Fue un homicidio, según la autopsia

Todo esto se ha producido mientras la autopsia realizada por el condado de Hennepin, Minnesota, ha revelado que la muerte de Floyd mientras estaba siendo detenido por la policía fue un "homicidio", como consecuencia de "la sumisión, la restricción y la compresión del cuello" que sufrió la víctima cuando estaba siendo inmovilizado por el agente Derek Chauvin.

El comunicado ha explicado que Floyd murió como consecuencia de "una parada cardiopulmonar cuando estaba siendo detenido por los agentes de la ley". En el mismo texto se cuenta que la víctima padecía problemas cardíacos previos y se halló restos de haber consumido recientemente metanfetamina.

Las autoridades forenses, que en un primer momento descartaron que la muerte se hubiera producido por asfixia, han publicado el nuevo informe horas después de que la familia de Floyd hiciera público el resultado de una autopsia independiente, que sí secundaba esta teoría.

La asfixia según esta fuente fue provocada por una compresión continuada del cuello y la espalda que provocaron una falta de riego sanguíneo al cerebro, según ha explicado en rueda de prensa un abogado de la familia, Ben Crump, y recoge la prensa estadounidense.

La doctora Allecia Wilson, responsable de esta nueva autopsia, describe como "homicidio" la forma de la muerte de Floyd. Crump ha subrayado que Floyd estaba "muerto en el lugar" de la detención.

"La ambulancia fue su coche fúnebre", ha afirmado Crump. "Los policías fueron los causantes de la muerte", ha remachado otro abogado de la familia, Antonio Romanucci, que ha denunciado "fallos graves y sistémicos en la Policía de Minneapolis".

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