Iglesias jalea desde el Gobierno de Sánchez, un golpe de Estado y pide indultar a ‘los Jordis’ 

El PP entra en las provocaciones y Feijóo critica a Cayetana, mientras el país sigue inmerso en la crisis sanitaria, económica y social

El vicepresidente Pablo Iglesias ha lanzado, desde el Gobierno que preside Pedro Sánchez, una campaña irresponsable en España y medios extranjeros diciendo que la derecha española está promoviendo la ‘insurrección de la Guardia Cvil’ (Iglesias) y la ‘insurrección del Ejército (Irene Montero) y que Vox ‘quiere dar un golpe de Estado, pero no se atreve’ (Iglesias). 

Y todo ello mientras el propio vicepresidente del Ejecutivo pide el indulto para los golpistas ‘los Jordis’ Sánchez y Cruixat, condenados en el Tribunal Supremo por el fallido golpe de Estado catalán del otoño de 2017. Lo que tuvo que ser matizado el viernes por la portavoz del Gobierno María Jesús  Montero, diciendo que Iglesias solo hablaba como dirigente de Podemos. 

Y mientras la ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha visto obligada en una entrevista en el diario El País a declarar que ‘en la Guardia Civil no hay riesgo de insurrección’. 

Un Pablo Iglesias, que apoya y se reúne con el jefe del golpe de Estado catalán Oriol Junqueras, dice que en ‘España hay presos y exiliados políticos’ y pide los indultos para los golpistas catalanes y acusa al PP y a Vox de fomentar un golpe de Estado en España es todo un sarcasmo dado que los ‘pro golpistas’ sin él y su partido Podemos.

Y naturalmente estos disparates reiterados del vicepresidente Iglesias, que provocan malestar en el Ejército y la Guardia Civil, y que preocupan en la UE, se extienden en un constante ataque a la Justicia y a los medios que no controla el Gobierno, no serían posibles sin la complacencia del Presidente Pedro Sánchez. 

El que, como poco, se ha instalado en la presidencia de un ‘régimen’ personal y autocrático de poder’ con sus continuos ‘estados de alarma’ y con actuaciones, en los contrapoderes judicial y legislativo y en medios de comunicación, dejan mucho que desear y reducen la vida democrática a límites muy bajos.

Un Sánchez a quien Iglesias habría dicho que sus soflamas golpistas forman parte de una campaña de provocaciones a la derecha para tapar con ella en los medios las posibles responsabilidades penales - de ‘prevaricación y de revelación de secretos’- del ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, y de la Directora de la Guardia Civil, María Gámez, por el cese del Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, el coronel Diego Pérez de los Cobos. 

El coronel que, tras numerosas presiones de Interior y la propia Directora de la Guardia Civil, se negó a revelar al Gobierno el contenido del informe que, sobre la manifestación del 8-M en Madrid, le había pedido la jueza Carmen Rodríguez Medel. Informe que elaboraron guardias civiles adscritos a la ‘policía judicial’, lo que le impedía a Pérez de los Cobos revelar un informe que solo era competencia de la juez. 

Varias Asociaciones de Jueces y Fiscales han afirmado que Marlaska y Gámez han incurrido en el presunto delito de prevaricación por el cese del coronel Pérez de los Cobos. Lo que un mentiroso ministro a Marlaska ha querido justificar en una ‘falta de confianza’ y en una reestructuración en cadena de mandos de la Guardia Civil, cuyos número dos y tres, tenientes Generales Laurentino Ceña y Fernando Santafé han sido relevados de sus cargos y ambos por su apoyo a Pérez dé los Cobos. 

La réplica de Cayetana y las iniciativas de Vox

En medio de esta política y tras llamar Pablo Iglesias ‘señora marquesa’ a la portavoz del PP en un debate del Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo cayó en la trampa de la provocación y acusó a Iglesias de ser ‘hijo de un terrorista’, aludiendo así al pasado del padre de Iglesias como miembro del FRAP durante el franquismo. 

Lo que sin duda fue un error por parte de la polémica Cayetana que fue amparada por la cúpula de su partido y desde FAES por José María Aznar, mientras en privado dirigentes del PP criticaban a Cayetana y en público lo hacía el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. 

El Feijóo que está inmerso en la pre campaña electoral de los comicios gallegos del próximo 12 de julio, y calificaba de un ‘error y de perder los papeles’ la réplica de Cayetana en el debate parlamentario, críticas que también extendió a Iglesias y demás dirigentes de Podemos. 

Por su parte, Vox ha respondido a los ataques de Iglesias y a la crisis de la Guardia Civil, retirándose de la Comisión de ‘reconstrucción’ económica de la crisis española, tras acusarles Iglesias de que ‘les gustaría dar un golpe de Estado pero que no se atreven’ lo que consintió el presidente de dicha Comisión Patxi López, que luego pidió unas tardías disculpas. 

Asimismo Vox, que ha tenido éxito en la convocatoria de manifestaciones patrióticas y motorizadas contra el Gobierno de Sánchez, ha presentado  querella criminal por prevaricación contra la Directora de la Guardia Civil, María Gámez a la que acusa del cese del coronel Pérez de los Cobos a título de represalia. A la vez Vox ha pedido la reprobación del ministro Marlaska en el Congreso de los Diputados, lo que será apoyado por el PP y Cs. 

Partido este último que preside Inés Arrimadas la que, como PP y Vox, pidió la dimisión de Marlaska. Pero que por otra parte mantiene su buena relación con el Gobierno de Pedro Sánchez en una pretendida y difícil equidistancia. 

Desde la que Cs podría aprobar una ‘sexta prórroga’ del ‘estado de alarma’ en clara colaboración con un PNV que podría conseguir que el País Vasco saliera en fecha próxima de la alarma, y con el PSOE y Podemos. Lo que puede dañar la imagen de Cs en plena tensión política nacional. 

Y todo ello mientras el PP va a remolque de las iniciativas de Vox y no puede criticar a Cs para salvar sus pactos en gobiernos autonómicos de Madrid, 

Andalucía, Murcia y Castilla León, mientras Pablo Casado sufre el creciente protagonismo de Aznar y Feijóo. 

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