Nissan anuncia el cierre de la planta de Barcelona con cerca de 3.000 empleos directos y 20.000 indirectos

Nissan ha comunicado al Gobierno oficialmente el cierre de su planta de Barcelona, una decisión que el Ejecutivo "lamenta", según ha informado el Ministerio de Industria, que ha propuesto a la presidencia de la firma japonesa crear un grupo de trabajo para buscar alternativas. El anuncio de la compañía concreta que el cierre de las tres plantas que Nissan tiene en Barcelona -Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca- se llevará a cabo a partir de diciembre de 2020. Las operaciones del grupo en Ávila y Cantabria no se verán afectadas.

A partir de ahora, se abrirá un período de consultas con los sindicatos para negociar las condiciones de la salida de los cerca de 3.000 trabajadores que componen la plantilla, una negociación que pilotará Frank Torres, vicepresidente ejecutivo en Rusia y que había sido hace unos años máximo responsable de Nissan en España.

En su comunicado, la multinacional ha asegurado también que mantendrá Nissan Iberia como organización comercial, de ventas y marketing en España junto a la red de concesionarios para poder atender a los clientes de la marca. En este punto, la compañía nipona recuerda que "España siempre ha sido, y sigue siendo, uno de los mercados más importantes para la marca en Europa".

El consejero delegado de Nissan, Makoto Uchida, ha asegurado que la decisión de cerrar las plantas de Barcelona se ha tomado tras "un extenso estudio para mitigar el exceso de capacidad de producción y mejorar la competitividad general". "Esta no es una decisión que estamos tomando a la ligera, sino que es para asegurar el futuro más sólido posible para la marca", ha subrayado. En los últimos años, los volúmenes de producción de Zona Franca han ido cayendo hasta situarse por debajo del 25 %, ha recordado la compañía, que ha señalado que eso "afectaba a su competitividad".

De hecho, Uchida ha dado a conocer peores resultados de la firma en dos décadas, que incluyen unas pérdidas netas de 671.216 millones de yenes (5.662 millones de euros/6.225 millones de dólares) en el último año debido al impacto del coronavirus. En su breve mención a las instalaciones en Barcelona durante la videoconferencia de prensa desde la sede de Nissan en Yokohama, al sur de Tokio, ha asegurado que el cierre "es una decisión muy difícil, pero tenemos intención de cerrarla y comenzaremos las discusiones y preparativos para aplicar esta medida".

Uchida ha comunicado el cierre de otra planta en Indonesia y el mantenimiento de su producción en Reino Unido, entre otras medidas con las que la empresa aspira a hacer "sus operaciones significativamente más rentables". En julio pasado, Nissan anunció su intención de desprenderse en los próximos años de 12.500 empleados, cifra que hoy ha recordado Uchida, pero señalando que la forma en la que se llegará a eso depende de las conversaciones con los sindicatos y con las partes respectivas.

El presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, se ha comprometido, por su parte, a "debatir el plan con total transparencia y respeto para todos los empleados" y a "escuchar las opiniones de los representantes de la plantilla, los empleados "y todos nuestros socios en Cataluña y en toda España".

Torres será el encargado de hablar con los sindicatos durante el periodo de consultas, al tiempo que asumirá la responsabilidad de todas las operaciones industriales de la compañía en España, relevando así a Genís Alonso. Torres ya había llevado el timón de Nissan en España hace unos años, precisamente cuando se produjeron las últimas asignaciones de modelos a Barcelona, y fue promocionado luego a responsabilidades más altas en Europa.

Por su parte, el ministerio de Industria sostiene que la continuidad de la planta de Barcelona es posible mediante el plan de viabilidad presentado hace unos meses a la presidencia de Nissan Motor Company Limited y elaborado de manera conjunta por Industria y la Generalitat de Cataluña, con el apoyo del Ayuntamiento de la Ciudad Condal y el Consorcio Zona Franca.

En el comunicado, el departamento dirigido por Reyes Maroto insiste en que la continuidad de la fábrica barcelonesa, que emplea directamente a unas 3.000 personas e indirectamente a otras 30.000, tiene sentido económico para Nissan Motor, "al ser más rentable invertir que asumir el coste del cierre, que podría superar los 1.000 millones de euros". "La planta de Barcelona tiene carácter estratégico, ya que abandonar la Ciudad Condal y España es abandonar la Unión Europea, con el consiguiente coste reputacional en un mercado de más de 500 millones de habitantes", añade el comunicado.

En la nota, Industria señala que una vez conocida la decisión, que le fue comunicada oficialmente esta mañana, se inicia un periodo de negociaciones en el que se establecerán los plazos y las condiciones del proceso. Así, el Gobierno de España convocará en los próximos días a Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona, Consorcio Zona Franca y centrales sindicales para analizar conjuntamente la situación y estudiar diferentes escenarios de futuro.

Un "jarro de agua fría" para los trabajadores

Los trabajadores de Nissan en Barcelona han recibido también la noticia, que venía de Japón como un "jarro de agua fría", y los sindicatos han llamado a la movilización y a mantener la huelga indefinida iniciada el pasado 4 de mayo.

El presidente del comité de empresa de Nissan en Barcelona, Juan Carlos Vicente, ha culpado a la multinacional de "dejar morir" las plantas catalanas, y ha asegurado que los trabajadores van "a pelear" y "a mantener en jaque a todas las Administraciones pidiendo" que les apoyen.

Ante varios centenares de trabajadores concentrados en las instalaciones de Zona Franca, donde se han visto imágenes que evidenciaban el estupor y el dolor por el anuncio del cierre, Vicente ha rechazado las explicaciones que ha dado la firma nipona: "Nos han dejado morir", ha dicho. Tras quemar varios neumáticos ante la planta, los trabajadores han cortado después la Ronda Litoral y han avanzado que llevarán a cabo un calendario de protestas.

La decisión de Nissan de no mantener su actividad en Barcelona ha sido rechazada de manera prácticamente unánime por los ayuntamientos catalanes, en especial el de la capital, y partidos políticos, tanto catalanes como del ámbito estatal.

Si el cierre no se revierte, se pondrá un punto y final a la centenaria historia de Nissan en Barcelona, que tiene su embrión en una planta abierta en Cádiz de la mano de Ford y que se trasladó en la década de 1960 a la capital catalana, donde llegó a convertirse en la segunda fábrica de vehículos más importante.

El caso de Alcoa

Por otro lado, el presidente del Grupo Alcoa en España, Álvaro Dorado, ha convocado este jueves a los trabajadores de la planta de San Cibrao, en Cervo (Lugo), para abordar medidas ante la situación "insostenible" de la fábrica de aluminio.

En el escrito de convocatoria a la representación de los trabajadores, la dirección señala que se va a informar de "las medidas que están siendo consideradas por el grupo, incluyendo medidas laborales".

Según también la Cadena Ser, la compañía anunciará a los trabajadores 500 despidos inmediatos y tendrá que aclarar todavía el destino de la otra mitad de la plantilla. En cualquier caso, la fábrica estaría abocada al cierre.

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