Los hosteleros de la calle Laurel de Logroño, preocupados por la viabilidad de los negocios

La asociación de hosteleros se muestran preocupados porque algunos de los bares se mantendrán cerrados y otros no podrán abrir pese a estar en la fase 2

Los hosteleros de la calle Laurel de Logroño, una de las zona de ocio gastronómico más emblemáticas del norte de España, creen que podría desaparecer en el futuro debido a las dificultades de muchos establecimientos para reabrir tras la pandemia de coronavirus.

Aunque La Rioja pasará a la Fase II de desescalada el próximo lunes, como los bares no podrán servir a sus clientes en el interior, con aforo reducido, ya hay algunos de los bares de esta calle que han decidido no volver a abrir, ha asegurado la asociación que agrupa a estos establecimientos en un comunicado.

«Cuando echamos el cierre hace dos meses y medio os decíamos que era la primera vez que lo hacíamos en nuestra pequeña gran historia», explica el comunicado de esta asociación, que agrupa a bares de la zona, en el Casco Antiguo de la capital riojana, donde hay decenas de establecimientos hosteleros y de restauración, algunos de ellos con orígenes a finales del siglo XIX.

Esta entidad incide en que «lamentablemente podemos afirmar que es la primera vez que La Laurel, uno de los motores turísticos y económicos más potentes de Logroño, tal y como la conocíamos, puede desaparecer» ya que «hay varios los compañeros que han decidido bajar la persiana definitivamente, y el resto estamos trabajando muy duro para lograr una solución justa y segura para todos».

Han mantenido reuniones «con instituciones, asociaciones y autoridades públicas» para «encajar un puzzle muy complejo que nos permita volver dar vida a nuestras calles y trabajo a todas las familias que dependen de nosotros».

Inciden en que van a poner «todo el empeño» para que los clientes «puedan volver a la que siempre será su casa» pero insisten en que «la situación es realmente crítica» porque «somos una zona gastronómica con unas particularidades que hacen más compleja la reapertura» en alusión a las reducidas dimensiones de muchos de sus bares y a la escasa distancia entre ellos.

Por eso «necesitamos el apoyo y compromiso de todos los implicados«, concluye el comunicado de la asociación de hostelería de la calle Laurel de Logroño.