El Gobierno culpa al PP de su pacto con Bildu, tapa a ERC y no aclara el pacto de la reforma laboral

Nunca habíamos visto en la Transición española un ataque tan injusto y feroz  como el perpetrado ayer contra el PP por la ministra María Jesús Montero -que citó 20 veces al PP- desde la portavocía del Consejo de Ministros para culpar, con la mayor desvergüenza política, al PP del infante pacto de Pedro Sánchez con Arnaldo Otegui para derogar íntegramente la reforma laboral.

Desde el Gobierno de España, de todos los españoles, no se puede ni se debe atacar a la Oposición porque para eso está el Parlamento. Pero es tal la crisis interna e institucional del Gobierno de Pedro Sánchez, donde se han enfrentado públicamente los vicepresidentes Nadia Calviño y Pablo Iglesias, y los problemas internos y también públicos del PSOE entre Ábalos y Lastra, que el presidente Sánchez ha decidido, para superar esas fracturas, atacar al PP desde el Gobierno de la nación.

Acusando al PP de Pablo Casado de ser el culpable del pacto de Sánchez con Arnaldo Otegui para la derogación integra de la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy. Diciendo la portavoz Montero que la quinta prórroga del estado de alarma era imprescindible para la Sanidad y que la había puesto en peligro el PP y por ello recurrieron a Bildu a pesar de que no eran necesarios tras el ‘sí’ de Cs.

No mencionó nunca la ministra portavoz a ERC, aunque le hizo una velada crítica invitando al partido de Junqueras a regresar a la mayoría del pacto de la investidura. A sabiendas María Jesús Montero que fue ERC con su ‘no’ a la cuarta y quinta prórroga de la alarma el partido que de verdad puso en riesgo la prórroga -por orden de Junqueras- porque ERC era el verdadero socio de Sánchez en la moción de censura y en su investidura y el que al final les traicionó.

En la repugnante, mentirosa y antidemocrática rueda de prensa de M. J. Montero tampoco se aclaró que va a pasar con la reforma laboral y si el Gobierno ha roto o mantiene su pacto firmado con Bildu, el que Sánchez ocultó al Parlamento por miedo de que Cs les retirara su apoyo.

Un Cs que deberá reflexionar sobre su posición, visto lo ocurrido y los continuos llamamientos de Sánchez e Iglesias a ERC para que regrese al redil de la investidura, lo que dejaría a Arrimadas en pésima situación. Sobre todo si Cs insiste en apoyar los Presupuestos de Sánchez con la derogada reforma laboral de Bildu y el aumento de impuestos que exige Podemos.

En cuanto al PP cabe esperar que, ante la agresión sufrida, el partido que lidera a Pablo Casado replantee su presencia en la Comisión del Congreso para la ‘reconstrucción’ económica del país. Y lo mismo debería de hacer la CEOE mientras el Gobierno no renuncie por escrito -como hizo con Bildu- a la reforma íntegra de la vigente reforma laboral.

Madrid en la Fase 1ª

Lo ocurrido en las últimas 48 horas prueba que, además de la vigente crisis de la Sanidad, la Economía y el Empleo, tenemos una crisis institucional por causa de un Gobierno roto que miente y carece de dignidad.

Un Gobierno que, por otra parte, levantó el castigo político a la Comunidad de Madrid y le permitió pasar a la Fase 1ª de la desescalada en compañía de Barcelona y Castilla León, el resto de territorios que permanecían en la Fase 0 de la desescalada nacional. Permitiéndose, asimismo, que los territorios que estaban en la Fase 1ª pasen a la Fase 2ª, como era de esperar. Y todo ello sin que el Gobierno renuncie a una sexta prórroga del ‘estado de alarma’ como lo reconoció la inefable ministra M. J. Montero al final de su actuación.

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