Decenas de personas vuelven a desafiar las normas en Madrid para protestar en la calle contra el Gobierno de Sánchez

La Policía aclara que el domingo no intentó parar una cacerolada en Núñez de Balboa, como denuncian muchos, sino una concentración

Un centenar de personas volvió a reunirse este martes por la noche en la madrileña calle Núñez de Balboa para protestar contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al igual que ocurrió el lunes y el domingo, día en el que tuvo que intervenir la Policía Nacional. En esta ocasión, sobre las 21.30 horas de este martes, la llegada de un coche de la Policía Municipal ha sido suficiente para dispersar a los vecinos, que como se ve en las imágenes no guardan demasiado el distanciamiento social. 

Sin embargo, pese a que las concentraciones se han repetido, la que causó mayor polémica se produjo el domingo. Muchos mensajes en redes sociales criticaban que la Policía Nacional actuó en esta céntrica calle para parar una cacerolada contra el Gobierno, pero, en realidad, los agentes intervinieron para disolver una concentración en la que no se respetaba la distancia de seguridad. Y los que llamaron para alertar de la misma fueron precisamente sus propios vecinos, que alertaron a los agentes.

"La Policía Nacional ha bloqueado varias manzanas de (la calle) Núñez de Balboa con montones de coches, furgonetas y agentes a pie, porque había cacerolada y la gente gritaba 'gobierno dimisión'", denuncia uno de estos mensajes, que se han viralizado en WhatsApp y Twitter.

Según esta cadena de texto, los agentes cortaron "el paso a los vehículos que circulaban por las calles perpendiculares" y trataron de "asustar a algunos peatones que grababan o hacían fotos", a algunos de los cuales también les pidieron que se identificaran.

"Es evidente que tienen miedo a que la protesta se generalice", añade el mensaje.

Sin embargo, la realidad es otra. Los agentes de la Policía Nacional actuaron para poner fin a una concentración de gente en un tramo de la calle Núñez de Balboa donde se escuchaba música muy alta que se estaba pinchando desde una vivienda, confirman fuentes policiales y vecinales.

La cacerolada fue posterior y fue la forma en que los vecinos protestaron desde sus casas por la actuación policial que puso fin a la música y disolvió la reunión de viandantes.

La tarde del domingo 10 de mayo, la Policía Nacional comenzó a recibir llamadas de vecinos sobre las 20:30 horas que denunciaban que había cerca de "un centenar de personas" escuchando música y bailando en la calzada, informan desde este cuerpo.

Agentes de la Unidad de Intervención Policial y de la Unidad de Prevención y Reacción se desplazaron hasta el lugar de la concentración, donde identificaron y sancionaron a 13 personas.

En la calle Núñez de Balboa, como en otros muchos rincones de Madrid y de toda España, la música se ha convertido en una forma de amenizar el confinamiento durante estas semanas, relatan varios vecinos.

En este caso, fue un joven quien comenzó a pinchar música desde su casa cada día después de los aplausos a los sanitarios de las 20:00 horas, y así pasaron cerca de dos meses poniendo música y atendiendo incluso las "peticiones" del vecindario, según las mismas fuentes.

Este domingo, volvió a sonar la música, los balcones se llenaron de espectadores y "la gente que pasaba por la calle, al ver el panorama tan animado, se quedaba", relata una inquilina de Núñez de Balboa.

El sindicato policial Jupol ha publicado un vídeo en Twitter en el que puede verse a decenas de personas en la calle con bicicletas y bolsas de compra que miran hacia los balcones mientras suena una canción del dúo sueco Icona Pop, que algunos se arrancan a bailar.

Según fuentes vecinales, se congregó tanta gente curiosa y animada por la música que se dejó de respetar la distancia de seguridad, circunstancia de la que fue alertada la Policía por las llamadas de varios residentes del barrio.

A su llegada, los agentes cortaron la calle, dejó de sonar la música y pidieron a la gente que se fuera, lo que molestó a algunos vecinos, que iniciaron una cacerolada en protesta por la acción policial, entre gritos de "Gobierno, dimisión", añaden.

Este momento se refleja en un vídeo publicado en Twitter, donde hay varios agentes en esa misma calle y ya no hay apenas gente en la calzada ni se escucha música, sino el repicar contra las cacerolas.

En cualquier caso, tanto fuentes policiales como vecinos consultados por EFE confirman que la cacerolada fue posterior a la intervención de los agentes para disolver un grupo de personas que no respetaba la distancia de seguridad impuesta durante el estado de alarma mientras escuchaban la música que salía de una de las viviendas.

Vox califica este tipo de protesta como "espontánea" y la considera un reflejo de la "indignación" de los españoles antes el "Estado de Abuso" del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.